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PERSONAJES DE LA FIESTA

Entrevista a 'El Guti' en 2013: "Mis Sanfermines del 99 fueron un punto y aparte"

Javier Gutiérrez, 'El Guti', pone música al Pobre de Mí en la plaza del Consejo desde hace 33 años Este 2013 volverá a estar ahí, aunque ya está pensando en el relevo

Javier Gutiérrez, este 2013.
Javier Gutiérrez, este 2013.
  • JOANA PERNAUT. PAMPLONA
Actualizado el 14/07/2013 a las 06:01
En su vida hubo un punto y aparte en los Sanfermines de 1999. Su hijo fue pisoteado en el encierro por toda la manada de toros en la calle Estafeta y estuvo "muy mal". Esa tragedia a él le supuso un revolcón y en su fuero interno se arrepintió de haberle enseñado a "correr entre los astados y a ser buen pamplonica", es decir, a "ser respetuoso con las personas y con las tradiciones".

Así lo recuerda Javier Gutierrez, 'El Guti', quien pone música al Pobre de Mí en la plaza del Consejo. Un extrabajador de banca que nunca ha faltado a unas fiestas que le saben a "gloria" y que le suenan "a bombos de peña y música celestial", y que quiso dar "una nota de alegría y sentimiento" al final de los Sanfermines.

Fue hace 33 años cuando su cuadrilla, 16 amigos "muy cantarines" con hijos y nietos, acudió al Pobre de Mí a la plaza del Ayuntamiento. Había tanta gente que no pudieron entrar, y un amigo fallecido hace dos años, Joaquín Saldise, optó por subir a la fuente de la plaza del Consejo y empezar a cantar, con la zapatilla en la mano. "Una persona del público nos comentó lo bien que cantábamos y nos dijo: '¡Hasta el año que viene!". Y ellos cumplieron y lo siguen haciendo. 'El Guti' cambió la zapatilla por la batuta y, vestido de conserje, marca el ritmo a un acto popular ya consolidado.

Tiene ya casi 70 años, está "algo fastidiadillo" y piensa en pasar el relevo a alguno de sus cuatro hijos, de entre 42 y 35 años. Tampoco descarta como sustituto a alguno de sus seis nietos, el más pequeño de 4 años. En cualquier caso, este 14 de julio, todos los Gutiérrez volverán a entonar canciones como 'El mocico se va al encierro', 'Glorioso San Fermín' o 'Uno de enero, dos de febrero...' para que el fin de fiesta sea "menos funeral". "El año pasado estaba malico, sin un riñón, pero no falté. Eso sí, empecé a pensar en sustitutos para el cambio”, adelanta y exclama: “¡Si vieras como canta el de 4 años...!".

Cuenta este pamplonés que nunca ensayan "y que el público da gusto". Él tampoco se cuida la garganta, pero sabe llevar el compás. Y este 2013, al tomar la batuta, pedirá "coherencia en las ideas" y que no se vean "los robos que nos están destrozando".

"LA CUADRILLA ES LA CUADRILLA"

Sus primeras fiestas saben a barracas y a marionetas en compañía de sus padres, "muy sanfermineros también". Pronto, se mezcla el regusto de la emoción de los encierros, cuando era un chaval, o la salida de las peñas, cuando todos los mozos iban juntos hasta el bar El Espejo, en la calle Ciudadela. "Conservo muchos ratos buenos, aunque a mí me gustaban más los Sanfermines de antes, cuando eran más caseros". Él los ha disfrutado siempre junto a su cuadrilla. Se hicieron amigos jugando a fútbol en Oberena y llevan 50 años juntos, "a pesar de las mujeres".

A la suya, Milagros, le debe mucho. "Me ha tenido que aguantar muchas cosas, porque estás de fiesta con los amigos y se te olvida que has quedado con tu mujer. Pero ella es muy sanferminera", confiesa. Y es que para 'El Guti' la cuadrilla "es la cuadrilla" y lo relevante es que cada una "haga sus propios Sanfermines", algo que considera que sigue ocurriendo en la actualidad.
Volviendo la mirada atrás, Javier Gutiérrez se detiene en el homenaje que le hicieron desde el Ayuntamiento de Pamplona. Fue una sorpresa, tanta, que la entonces alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, le pilló con "la mandarra" puesta y cocinando, tal y como enfatiza. Y sólo recuerda unos Sanfermines “muy malos”. Se refiere a los de 1978, cuando las fiestas "se suspendieron".
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