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Reforma Laboral

Luces y sombras tras cinco años de la reforma laboral

Partidos, sindicatos y expertos hacen balance de una polémica norma que será modificada por el Parlamento

Miles de personas han protestado en Pamplona contra la propuesta del gobierno del PP
Miles de personas han protestado en Pamplona contra la propuesta del gobierno del PP
  • COLPISA. Madrid
Publicado el 05/02/2017 a las 06:00
Ha pasado ya un lustro desde que el 10 de febrero de 2012 el Gobierno aprobara la reforma laboral, una normativa que levantó mucha polvareda y a día de hoy sigue siendo uno de los principales caballos de batalla entre el Ejecutivo y la oposición, que comenzarán este mes en el Congreso a debatir su derogación total o, cuanto menos, los posibles cambios que se pueden introducir de forma consensuada. Resulta muy complejo analizar las consecuencias que trajo aquel polémico Real Decreto, que entró definitivamente en vigor el 7 de julio con su publicación en el BOE y que básicamente hizo mucho más fácil y barato despedir a los trabajadores, permitiendo que las empresas se 'descuelguen' de los convenios colectivos y eliminando la autorización previa en los ERE. Y es que es difícil discernir qué es realmente fruto de esa norma y cuál del devenir de la economía.

Datos en mano, desde ese primer trimestre de 2012 en que se aprobó, el paro, el principal problema de España, ha bajado en más de 1,4 millones de personas. Bien es verdad que tras la reforma siguió creciendo durante todo el 2012 hasta tocar techo el primer trimestre de 2013 con más de 6 millones de desempleados. Desde entonces, ha ido cayendo de forma progresiva. De hecho, la tasa de paro ha descendido desde ese primer trimestre de hace cinco años 5,5 puntos hasta situarse en el 18,6% a cierre de 2016, el nivel más bajo desde finales de 2009, según la Encuesta de Población Activa (EPA). Aún así, "seguimos teniendo unos datos de paro extraordinariamente altos, los segundos peores de Europa", tal y como pone de relieve Rafael Simancas, portavoz de Empleo del PSOE en el Congreso, que hace hincapié en que "se ha cronificado el paro de larga duración [a cierre de 2016 casi 2,4 millones de personas llevan más de un año buscando empleo] y el desempleo juvenil está cercano al 50% [42,9%, concretamente]".

¿Y el empleo? ¿cómo ha evolucionado tras la reforma laboral? Durante ese primer año se siguieron destruyendo muchos puestos de trabajo, concretamente 735.000. Y tras una leve mejoría en 2013, 2014 comenzó con mínimos en ocupación, por debajo de los 17 millones. A partir de ahí, el empleo remontó el vuelo y en estos cinco años de reforma se han creado cerca de 750.000 trabajos, un ritmo de crecimiento que se sitúa en la actualidad en el 2,7%, cinco décimas por debajo del avance de la economía. Aunque todavía está lejos el objetivo de lograr los más de 20 millones de ocupados que había antes de la crisis. "La reforma laboral ha funcionado. Se ha recuperado la mitad del empleo perdido, se está reduciendo el paro más rápido que nunca y hemos creado empleo con tasas de crecimiento inferiores al 1%", defiende Carolina España, portavoz del PP del Pacto de Toledo. Por su parte, Federico Durán, socio director del área de Laboral de Garrigues, considera que el ritmo de la creación de empleo es "justo", pero pone en valor que -según un estudio de BBVA Research- sin la reforma se habrían perdido más de 900.000 empleos y no se habrían creado el millón de trabajos de los últimos dos años.

Uno de los temas que más preocupan a todos los grupos parlamentarios es la elevada tasa de temporalidad que hay en el mercado laboral, algo que viene de lejos (desde mediados de los 80) y que está creando una dualidad entre trabajadores indefinidos y eventuales. Todos -salvo el PP- coinciden en que la reforma, lejos de frenarla, incluso la ha agudizado. "La regulación que tenemos es un aliciente a que este sistema, en el que hay unos trabajadores con muy pocos derechos y otros con una protección buena, sea cada vez más dual", sostiene Toni Roldán, portavoz de Empleo de Ciudadanos en el Congreso, quien asegura que es "lo más urgente" de abordar.

CONTRATOS DE MENOS DE 7 DÍAS 
Efectivamente, en la actualidad nueve de cada diez contratos que se firman son temporales y su tasa ha crecido del 23,5% del inicio de 2012 hasta el 26,5% actual, la mayor del entorno -con excepción de Polonia- y una diferencia de más de 11 puntos con la media europea. Otra queja que tienen los sindicatos es que a esta tradicional temporalidad se ha unido la contratación a tiempo parcial, que ha crecido un 1,8% desde finales de 2011 hasta el término de 2016. Peor aún, la inmensa mayoría es de carácter involuntario y desearía trabajar a tiempo completo: suponen el 60,5% del total, cinco puntos más que antes de la reforma. Y luego está la duración de los contratos, que según denuncia UGT, ha caído desde un promedio de 63 días en 2011 a 53 tras la reforma. De hecho, del total de contratos que se firman, un 24% no supera los siete días (frente al 15% de 2007); es decir, uno de cada cuatro caduca en la misma semana, según datos del sindicato.

"Las empresas se han acomodado a las facilidades del Gobierno renunciando a salarios y abusando de los contratos basura, en lugar de buscar mejoras en la producción y la competitividad", asegura Simancas.

¿Cómo acabar con esta dualidad? Ciudadanos apuesta por un contrato único, igual para todos los trabajadores. De igual manera, Iñigo Sagardoy, presidente de Sagardoy Abogados, aboga también por la "simplificación de los contratos y la unificación de las condiciones de los trabajadores temporales e indefinidos", mientras que Durán defiende debatir un modelo de contrato indefinido "con protección pero flexible y adaptable", porque si no el sistema seguirá buscando salidas a través de otras vías de contratación distintas.
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