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LA HINCHADA AMARILLA

Los tambores de los scout

El grupo de scouts de la parroquia de San Miguel de Estella estrena una serie de reportajes que pondrán cara a colectivos y grupos de aficionados que, con sentimiento amarillo, llenan las gradas del polideportivo cada vez que el Itxako juega en casa.

  • M. M. E. . ESTELLA
Actualizado el 15/03/2011 a las 22:03
Al polideportivo de Estella llegan media hora antes. Quieren calentar el ambiente y asegurarse el sitio desde donde animan al Itxako en todos sus compromisos en casa, tanto de Liga como de Europa. Son el grupo de scouts de la parroquia de San Miguel y ocupan siempre los asientos próximos a la peña Sukar Horia.
Allí, en el extremo más alejado de la entrada -en la grada principal- colocan sus cinco o seis tambores y se turnan con los palos. Todos -rondan casi la veintena- quieren hacer ruido y muchas veces se hacen escuchar desde la propia parroquia, de donde habitualmente salen a pie en dirección al pabellón.
Siempre visten uniformados. Antes lo hacían de amarillo -con unas camisetas cedidas por el club-, pero últimamente acuden con otras rojas que anuncian la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, que tendrá lugar del 16 al 21 de agosto. "Además, sirve para que se les identifique", explicó el párroco de San Miguel, David Galarza, que siempre les acompaña. "Ellos se lo pasan muy bien. Les hace mucha ilusión y cada vez son más los que quieren venir", indicó.
Consigo siempre llevan, además de los tambores, bocinas y una bandera amarilla y negra con el logotipo del club que ondean durante los partidos. "Les encanta meter ruido", confirmó el párroco.
Daniel Giner Andreo, de 20 años, es el mayor del grupo y el que se ocupa casi siempre de marcar el ritmo de los instrumentos de percusión. También José Luis Etayo Ortigosa, que toca el bombo de la peña Sukar Horia, suele conducir sus "entradas" durante el juego. Si no toca pegarle al bombo, es el turno de gritar "¡Esa defensa!, ¡pasivo! o ¡a por ellas!
"Puede resultar caótico porque son niños de entre 10 a 12 años y adolescentes de entre 15 y 17, pero cada uno ya tiene su rol adquirido y su compromiso muy claro. La euforia que sienten por el equipo la sacan cantando y defienden mucho sus colores", comentó Daniel Giner.
Él, que al principio no estaba muy puesto, se ha contagiado completamente. "El esfuerzo que las jugadoras hacen cada día te anima a verlas y te conviertes en un aficionado más. Nos tratan muy bien y los niños disfrutan, que es lo importante", indicó.
La mayoría estudian en los colegios Mater Dei (Ayegui) y Nuestra Señora del Puy. "Nunca faltan chicos para animar", aseguró Giner que, no obstante, se encarga de hacer acopio las mañanas de los miércoles que juega Liga el equipo para asistir después al polideportivo. "David también avisa a sus alumnos", dijo.
Mañana, en la grada
Los sábados es distinto. De cinco a siete de la tarde, el grupo de scouts se reúne en los salones parroquiales y de ahí parten todos juntos hacia el polideportivo. Entonces suelen acercarse también con más tambores que amplían los cuatro con los que actualmente cuenta el grupo de scouts. Estos los adquirió el párroco de San Miguel en la tienda de Estella Urko Musical, aunque el número seguro que se incrementa de cara al final de temporada.
Mañana, de momento, se sentarán en las gradas del polideportivo con las seis cajas habituales. Sus gargantas animarán a un Itxako que se enfrenta en Liga al Castro Urdiales.
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