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Cuando Jesús nació en las faldas de Codés

  • El Belén que se instalada en la iglesia monasterio de San Jorge de Azuelo -y que ha sido el ganador del primer concurso organizado por Diariodenavarra.es-sirve para recordar cómo era la vida antiguamente en esta localidad de Tierra Estella

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Varios de los voluntarios de la Asociación Cultural Santa Engracia que han ayudado en el montaje del Belén premiado MONTXO A.G..
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Detalle del portal, con productos típicos de la tierra. MONTXO A.G.
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Reproducción de la trilla dentro del Belén. MONTXO A.G.
  • M.M. . AZUELO
Actualizada 08/01/2012 a las 01:03

EL Belén instalado en la iglesia monasterio de Azuelo puede servir como un catálogo etnográfico del pasado gracias a la recreación que de la vida rural antigua hace la Asociación Cultural Santa Engracia, encargada desde 1995 de colocarlo a la entrada del recinto religioso que sirve de parroquia para esta localidad de poco más de 40 habitantes.

Alguien pudiera pensar que cuarenta metros cuadrados de Belén pueden ser excesivo para tan poca población. Pero el censo no refleja la realidad de sus calles ya que la localidad cada fin de semana y en fechas marcadas en rojo en el calendario se convierte en el punto de encuentro de aquellos que en su día se tuvieron que marchar a trabajar fuera. Y con estas familias, regresan también sus hijos con las mismas ganas de revitalizar la vida cultural y social de Azuelo.

Así la asociación Santa Engracia cuenta con más de 200 socios que además de preocuparse de la restauración del patrimonio rural -como lavaderos o chozas de pastores- también rescata del olvido antiguas costumbres, tal es el caso de la recreación del día de la matanza. Y uno de sus cometidos es montar este Belén que ellos mismos han bautizado como monumental tanto por su emplazamiento -los restos del antiguo monasterio románico de San Jorge- como por sus dimensiones. Doce personas se han encargado desde principios de noviembre de instalarlo para después abrirlo al público hasta hoy, que será el último día de visita en el horario habitual de 12 a 14 y de 17 a 19 horas.

Occidente y Oriente

El conjunto, que se nutre con más de 200 figuras, está presidido por el relieve de Codés que se ha recreado con poliespán, aunque en su parte baja sí se han colocado piedras originarias de esta sierra. De ella, nace un río donde gracias a un motor, el agua discurre en cascada dividiendo la escena en dos partes: a la izquierda Occidente y a la derecha Oriente.

En este último escenario no falta el castillo de Herodes y otras construcciones típicas árabes. Pero al otro lado, aparece una estampa rural en la que la asociación Santa Engracia reproduce el pasado de Azuelo ya desde las mismas estribaciones de Codés.

"Tenemos las dulas, el ganado de caballos, junto a la cabrada y la bueyada. Y un poco más arriba, hemos reconstruido la choza de los pastores desde donde ellos divisaban el ganado. Las tres especies convivían en el mismo terreno con su orden establecido. Las primeras en regresar eran las cabras, después los caballos y al final los bueyes que eran más lentos. Dicen los mayores que no hacía falta guiarlos a casa, que cada cual se conocía el camino, que hasta las gallinas que estaban a su libre albedrío por la calle sabían muy bien donde poner el huevo", comenta el secretario de la asociación, Pedro San Emeterio Acedo.

El ciclo de la siembra

Y el recorrido hasta el portal se jalona con otras estampas típicas del ayer de Azuelo. Dos hombres con una tronzadera (sierra) cortan un tronco sobre el burro (el soporte hecho con maderas encima del que se colocaba la pieza). No son los únicos que se mueven, a su lado, dos niños se sirven de un tablón de madera para balancearse y, tras una montaña, también hay actividad en las carpintería, herrería y molino que existieron en Azuelo.

"Era una carpintería mecánica de sangre, que actualmente conserva el Museo Etnológico de Navarra. Se le conocía así porque quién movía el malacate era un animal, en este caso un burro", explica San Emeterio, mientras a su lado un hombre hierra a un caballo. Hasta que llega la noche y cesa la actividad mientras se encienden las luces de las casas. "Pero aquí no sólo es de día o de noche, también con el juego de luces reproducimos el atardecer", añade.

Y en este recorrido por el pasado no podía faltar una referencia al campo en una localidad donde la agricultura era la principal fuente de sustento. "El Belén recoge todo el ciclo de la siembra y recolección. A los mayores les hace especialmente ilusión ver las figuras de dos caballos arrastrando un braván para remover la tierra. O la escena en la que se ve la trilla separando la paja del grano". Ya es de día y un agricultor con una vara golpea los olivos para que caiga el fruto. Cerca, en una huerta se reproducen los productos típicos de esta tierra, como el cardo o la borraja. Tampoco el portal se sustrae a la presencia local: tras el Nacimiento, una ristra de chorizos recuerda que en breve comenzará la matanza del cerdo.

LOS GALARDONES

1 Primera posición. Asociación Cultural de Santa Engracia de Azuelo, que recibió 969 de los más de 5.200 votos emitidos por los lectores

2 Segunda posición. Inma Casas, de Pamplona, que consiguió 512 puntos.

3 Tercera posición. Antonio Sorbet, con 469 votos.

4 Cuarta posición. Ana Martínez, de Cascante, que recibió el apoyo de 398 personas.

5 Quinta posición. Manuel Navaz, que recibió 274 apoyos.



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