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Ong Adentra

Una huerta con agua de mar en Allín

La Ong Adentra recibirá en octubre el Premio Solidario 2014, que otorgan las fundaciones Alberto Contador y Ananta

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Una huerta con agua de mar en Allín
  • susana esparza. San Adrián
Actualizado el 13/09/2014 a las 06:00
La Ong Adentra, de Aramendía (Allín), recibirá en octubre el Premio Solidario 2014, un galardón convocado por las Fundaciones Ananta y Alberto Contador, dirigido a entidades con recursos limitados. La asociación de Tierra Estella recibirá en Pinto (Madrid) nueve mil euros, el primer premio de la categoría internacional, por el estudio "Agua de mar: Derecho, Supervivencia y Soberanía Alimentaria", una investigación que finalizó a principios de este año que desarrolla el cultivo vegetal con una combinación de agua dulce y salada. El experimento, llevado a cabo en una finca de Larrión, se implantará en 2015 en la comunidad senegalesa de Sandiara con el objetivo de garantizar la autonomía alimentaria y la formación agrícola de sus ciudadanos.

María José Gascón Artigas y Rubén Legarda Goñi coordinan el proyecto que se inició en 2012 en Fuenterrabía (Guipúzcoa). "El propósito final era adaptar plantas semihalófitas al riego directo con agua de mar, para replicar el proyecto en comunidades de países empobrecidos donde los índices de malnutrición son elevados", explica Gascón. Por sus características y su accesibilidad, el experimento se centró principalmente en la salicornia bigelovii, un género botánico que tolera muy bien las sales y crece en zonas costeras. Es altamente comestible, tanto en crudo como cocinada, y su composición supera el 45% de proteínas.

La necesidad del cultivo de más horas de sol y menor cantidad de precipitaciones provocó el traslado del proyecto hacia el interior de Navarra, en la huerta conocida como Txiputxa ubicada en Larrión. "Pretendíamos también ampliar los objetivos, incorporando la adaptación de la planta a tierra vegetal, así como la formación práctica del equipo de voluntarios", apunta María José Gascón. Para hacer realidad el vivero transportaron desde Fuenterrabía hasta Larrión 5.000 litros de agua de mar.

La huerta Txiputxa se encuentra a un kilómetro de la localidad de Larrión siguiendo la dirección hacia Murieta, en una finca de 3.700 m2 que dispone un pozo de cuatro metros de profundidad. "Es un campo antiguo de secano. Cuando nos instalamos llevaba más de cinco años sin cultivar, compuesto por arcilla y piedra rodada, muy común en esta zona, tenía una elevada complicación para su conversión hacia terreno para el regadío", exponen en el estudio los dirigentes de Adentra.

DESAFÍO

Asumiendo este desafío, el colectivo de Aramendía inició en el mes de enero de 2013 los trabajos para transformar el terreno de secano en una huerta fértil para el cultivo de plantas halófitas. "El primer paso, y gracias a un agricultor local que nos ayudó con su tractor, fue el desbroce y retirada de malezas para, después y con más intensidad, remover la tierra para su oxigenación", detalla María José Gascón.

Durante el proceso de cultivo, la tierra se fertilizó con abono natural y se optó por el sistema de riego por gotero. "Es el ideal para huertas donde la escasez de agua es muy notable y en Txiputxa, en agosto, el pozo de abastecimiento se seca, por lo que era necesario almacenarla meses antes. Cuando no se regaba y se evaporaba el agua, la sal se cristalizaba y obstruía el conducto. Así que después del riego salado, hacíamos otro de agua dulce que limpiase los canales", añade Rubén Legarda. Además, la entidad también instaló varios depósitos para el almacenamiento, mezclado y servicio de agua de mar.

Para la plantación se utilizaron 300 brotes extraídos de la playa la Tocha, en Portugal. "Se sembraron 100 esquejes en la parcela de tierra vegetal y el resto se mantuvo con arena de río junto a unas variedades de lechuga y patata", detallan. Una vez plantados, comenzó el riego con agua dulce para mantener las plantas hidratadas. "Se reemplazaron unos 20 ejemplares que no consiguieron adaptarse en la fase inicial y otros 15 después del primer mes al añadirle agua de mar al 50%. A principios de julio de 2013, la salicornia había crecido 15 cm y ya daba brotes tiernos para su consumo", asegura Gascón.

El cultivo de lechugas y patatas en este tipo de suelos creados artificialmente también dio un resultado satisfactorio. "Las tres variedades de lechuga que se cultivaron funcionaron perfectamente. La patata, a pesar tener un aspecto extraordinario, tuvo una producción escasa en comparación con las cultivadas en tierra vegetal". Para comprobar el éxito del experimento, la asociación realizó diferentes actividades gastronómicas entre colaboradores afines al proyecto.

TRASLADO A SENEGAL

Está previsto que, a finales de 2014 o principios de 2015, Adentra implante este sistema en la comunidad de Sandiara, en Senegal. El coste total del proyecto alcanza los 30.389 euros, de los que casi 20 mil financia la asociación Franco Senegalesa FCFA y el restó aportará el colectivo de Aramendía junto con los nueve mil que reciba del premio en octubre.

Allí se creará una huerta similar a la desarrollada en Allín. Cinco hectáreas donde se cultivarán verduras y hortalizas como tomates, cebollas, berenjenas, pimientos y coles, entre otros productos, y así contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la población de esta comunidad, siguiendo en todo momento las directrices que marca el programa Yoonu Yokkute del gobierno de la República de Senegal.
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