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PLAYA DE INTERIOR

Alloz, hacia la bandera azul

Con las mejoras que estrena estos días se completa una regulación que empezó con los servicios básicos y siguió con estructuras que hacen del embalse de Tierra Estella una verdadera playa de interior

Alloz, hacia la bandera azul
Alloz, hacia la bandera azul
  • m.p.amo. LERATE
Publicado el 18/04/2014 a las 11:36
La imagen que estrena estos días el embalse de Alloz es el fruto del trabajo de dos legislaturas en el Ayuntamiento de Guesálaz y de proyectos sucesivos que han cambiado un embalse sin regulación por una zona de baño perfectamente acondicionada. Un mar de interior que ha llevado a los responsables del valle a plantearse conseguir la bandera azul, el calificativo que premia el cumplimiento de estándares como la accesibilidad, la calidad de las aguas, la información ambiental y el respeto a la legislación.

Lo explica así su alcaldesa, Mariví Goñi, en el inicio de estas vacaciones de Semana Santa que atraen a sus orillas a los primeros usuarios. "Contamos con casi todo, pero nos faltan los socorristas", cuenta. Y ese requisito, que precisaría contratar al menos a dos personas, no está al alcance de este pequeño consistorio.

Sólo una playa de interior, el embalse extremeño de Orellana la Vieja posee en el país el distintivo que otorga la asociación de Educación Ambiental y del Consumidor. Una aspiración a la que se ha dado la vuelta en las últimas temporadas. "A veces no se cree el poder que tiene este embalse, con una catalogación de agua excelente y las infraestructuras necesarias. Estamos muy satisfechos de como ha quedado todo", señala la primer edil.

Las obras de este último invierno han terminado de darle la vuelta a la zona con una inversión de 142.000 euros posible con la ayuda del programa Leader Plus gestionado por la asociación Teder y con fondos propios, puesto que 42.000 euros proceden de las arcas municipales. El elemento estrella, una pasarela de madera que cruza el agua a lo largo de 50 metros, enlaza ya la orilla con una isla antes inaccesible. Sin alterar apenas las características naturales de esta pequeña extensión de tierra rodeada de agua y con abundante vegetación, quien cruza el paso y se coloca en la isleta tras salvar unos peldaños puede detenerse un rato en ella. Merece la pena porque un sendero marcado con cinco ramales conduce a otros tantos bancos y, sentado en ellos, Alloz se avista desde todos los puntos con los pequeños concejos en la otra orilla.

Hay otras novedades en la bahía de Lerate, porque es este espacio que se extiende desde el embarcadero junto al camping Aritzaleku -el cuartel general de la Escuela Navarra de Vela- hasta la pasarela, el que se ha transformado en una verdadera playa de interior. Los últimos trabajos le han dotado también de un camino de traviesas que parte desde el parking, facilita el paseo por toda la bahía y crea un acceso para minusválidos. En la tierra que aún asoma entre los travesaños crecerá después la hierba, con lo que desterrará el barro y hará más cómodo un recorrido que conduce también hasta una zona nueva de arena -gravilla muy fina- con diez parasoles que proporcionan la sombra allí donde no la dan los árboles. Junto al mismo paseo, los aparatos de un circuito biosaludable.

TEMPORADA

Alloz no está todavía en temporada. Arrancará el 7 de junio y se prolongará durante tres meses, hasta el 7 de septiembre, el periodo en el que el Ayuntamiento dotará de personal a la zona -dos jóvenes del valle permanecerán de 10 a 20 horas- para controlar el acceso de vehículos y el estacionamiento correcto en el aparcamiento regulado previo pago de 2,5 euros por coche. Este año les acompañará uno de los alumnos de prácticas de la escuela taller de turismo de Estella, que se responsabilizará de un punto de información.

Aún lejos de esa campaña estival, la actividad ha vuelto ya al embalse de la mano de la campaña escolar de vela y de los turistas que estos días disfrutan de su descanso en el camping Aritzaleku. Muchos de ellos se han acercado a conocer las nuevas estructuras en unas jornadas en las que el tiempo acompaña.

No tanto para invitar al baño a la mayoría, pero sí lo suficiente para animar a unos pocos que se han lanzado ya desde la pasarela al embalse en una zona donde la profundidad del agua convierte en un riesgo esta práctica y ha llevado al consistorio a tomar sus medidas. Prohibido saltar al agua, advierte en un cartel colocado a la entrada del puente de madera.
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