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PATRIMONIO

Roma sigue dejando huella en el Pirineo

El proyecto para investigar y sacar a la luz la calzada romana que discurría entre Lónguida y Valcarlos, y dos asentamientos aledaños en Arce y en Espinal-Burguete (Iturissa), no deja de dar pasos. Este verano recibirá un nuevo impulso.

Foto tomada por un dron de la excavación del verano 2016 en el asentamiento de Iturissa, entre Burguete y Espinal. El tercio central sería la calzada romana y los laterales, edificaciones.
Foto tomada por un dron de la excavación del verano 2016 en el asentamiento de Iturissa, entre Burguete y Espinal. El tercio central sería la calzada romana y los laterales, edificaciones.
Publicado el 06/04/2017 a las 06:00
Roma dejó su estela en el Pirineo navarro. Eso cada vez parece más claro. Una importante calzada, grandes miliarios que marcaban las distancias, una ciudad de considerables dimensiones, construcciones al estilo de la época, restos de cerámica, tachuelas propias de sandalia romana... son algunas de las evidencias que han salido a la luz en los últimos años gracias a un proyecto de investigación promovido por la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Ha ido creciendo desde el entorno de Burguete y Espinal y abarca ya un amplio territorio con el valle de Lónguida en un extremo y Valcarlos en el otro. Exactamente, el del trazado de calzada romana que ha podido ser identificado, y dentro del cual se incluyen dos asentamientos, de los que uno podría corresponder a la importante población de Iturissa, que ya citaba el historiador romano Ptolomeo en sus crónicas.
"De Iturissa solo hay menciones escritas y sabemos que estaba por este camino. Por las dimensiones, entendemos que sería el asentamiento sobre el que trabajamos, a caballo entre los términos de Zaldua (Burguete) y Otegi (Espinal)", asegura Oihane Mendizabal Sandonís, arqueóloga de Aranzadi y coordinadora del proyecto de la calzada romana y los yacimientos. "Se ha pasado de no conocerse nada en la zona sobre la época romana a todo lo que se va encontrando, y eso está ilusionando a la gente", añade.
Recuerda que todo se remonta a unas primeras averiguaciones de personas vinculadas a Aranzadi, y que se trabaja con continuidad desde 2011. "Se empezó en torno a la calzada, de la que ya tenemos una propuesta de recorrido que parte de Ekai de Lónguida y, por el valle de Arce, lleva a Burguete e Ibañeta y baja por el barranco de Valcarlos. Se siguen recorridos sin pendiente, como preferían los romanos para favorecer el tránsito de carros, y se han identificado miliarios en Espinal e Ibañeta", asegura.
A raíz de este trabajo se identificaron el asentamiento que sería Iturissa ("del que parece que su abandono fue progresivo") y otro más pequeño en Arce, junto a la campa de la iglesia de Santa María. "Aquí hay un edificio rectangular, donde se han localizado restos de cemento romano. En el yacimiento de Iturissa, en cambio, las partes excavadas han dejado ver que se empleó más la piedra y la madera, pues hemos encontrado mucho clavo", dice.
USO DE LA GEOFÍSICA
Uno de los principales valores del proyecto es que, aparte de excavaciones y catas arqueológicas, se ha trabajado con prospecciones geofísicas que, a través de diferentes sistemas tipo escáner, han permitido conocer las estructuras que esconde el suelo sin necesidad de levantarlo. "Ya en 2013 hicimos una campaña de prospección mediante el sistema magnético en 18 hectáreas sobre el yacimiento de lo que sería Iturissa, para conocer las estructuras y los límites, y se vio que están ocupadas unas 4,5". Lo afirma Ekhine Garcia Garcia, responsable de investigaciones geofísicas de este proyecto de Aranzadi. Después, y ya con otros sistemas como el georradar o el eléctrico, se han radiografiado puntos de interés más concretos. También se ha trabajado desde el punto de vista geofísico en la calzada y en el asentamiento de Arce.
"Se ha hecho una gran apuesta para obtener una primera imagen de todo, y saber mejor dónde intervenir luego con excavaciones y catas arqueológicas, cotejando siempre ambos aspectos para ir mejorando", señala.
Según recuerdan ambas, toda esta labor no sería posible sin el respaldo de los ayuntamientos de la zona (el año pasado, Lónguida, Aoiz, Arce, Erro, Burguete, Roncesvalles y Valcarlos firmaron un acuerdo de colaboración en torno a este proyecto) y se avanza gracias al mecenazgo y aportaciones particulares o de entidades. También en 2012 se desarrolló un proyecto a través de la UE y desde 2014 se trabaja en relación con el Museum of London Archaeology. Ven clave además el impulso y la labor de innumerables personas voluntarias, destacando a Juan Mari Martinez Txoperena, Rafa Zubiria o Enrique Lekuona.
Este año se espera que la campaña del verano sea "espectacular e ilusionante" a juicio de las entidades locales, y donde la limpieza y señalización de varios kilómetros de la calzada romana tendrá un peso importante según se expuso recientemente en las XV Jornadas de Arqueología que desarrolló Aranzadi en el Museo San Telmo de San Sebastián.
CRONOGRAMA
Año 2008. En la Sociedad de Ciencias Aranzadi existe un grupo de investigadores interesados por las calzadas romanas y antiguos caminos.
Año 2011. Aranzadi inicia las excavaciones arqueológicas tras localizar Juan Mari Martinez Txoperena en superficie un miliario en el enclave de Mugarriluze (Espinal). En la excavación se descubren dos miliarios epigráficos y el tramo de la calzada.
Año 2012. Sondeos arqueológicos en el término de Zaldua (Burguete) gracias a un programa promovido por la UE y con el grupo arqueológico italiano Minerva di Travo. Se descubren muros de edificios y suelos de un importante asentamiento de época romana. Se empieza a hablar de Iturissa. En el valle de Arce se localiza otro asentamiento con gran presencia de material romano.
Años 2013-15. Se inicia en los términos de Zaldua (Burguete) y Otegi (Espinal), sobre Iturissa, "el programa de prospecciones geofísicas más importante realizado en Navarra", según Aranzadi. Parte de dicho trabajo forma parte de una tesis doctoral promovida por la UPV y leída en 2017. Los resultados permiten visualizar la trama urbana, plantas de edificios y el trazado de la calzada.
Años 2014-2016. Excavaciones arqueológicas de Aranzadi con el MOLA (Museum of London Archaeology). Se confirman las secuencias estratigráficas y se obtienen abundantes materiales romanos en Zaldua. En Arce se documentan estructuras constructivas de un edificio.
Año 2012-2016. Prospecciones en todo el trazado de la calzada romana de Lónguida a Valcarlos, en el marco de la cual se sitúan Iturissa y el asentamiento de Arce. Se documentan tramos de calzada, materiales, explanaciones y dos nuevos miliarios epigráficos en Ibañeta.
Año 2016. Convenio de los Ayuntamientos para poner en valor los yacimientos y hacer la calzada accesible.
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