Alzhéimer

Finaliza el primer curso para atender a enfermos de Alzhéimer

Catorce personas reciben el diploma, y el Ayuntamiento gestionará las ofertas de trabajo

Finaliza el primer curso para atender a enfermos de Alzhéimer

Fotografía de los participantes en el curso junto a los representantes del ayuntamiento y de AFAN.

CALLEJA
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23/10/2014 a las 06:00
  • ASIER GIL. Pamplona
Cuando el Alzhéimer golpea a una persona, su familia comienza una nueva etapa marcada por la dedicación absoluta y a tiempo completo a su cuidado. Por ello, muchas veces se hace obligatorio contar con alguien que aligere esa carga.

Desde ayer, en Pamplona hay 14 personas que cuentan con la formación necesaria para asistir correctamente a estos enfermos y ayudar a sus familiares.

Su cualificación nació del convenio que firmaron en abril el Ayuntamiento de Pamplona y la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer (AFAN), que se tradujo en un curso de 80 horas.

En la ceremonia de entrega de diplomas celebrada este lunes, todo fueron buenas palabras acerca de los resultados de esta primera experiencia y del camino de colaboración que se acaba de iniciar. La concejala delegada de Bienestar Social e Igualdad, Ana Lezcano, remarcó el trabajo realizado por los alumnos y la puerta que se abre ante ellos.

“Nuestro objetivo ha sido dotaros de herramientas y competencias que os permitan dignificar, profesionalizar y realizar el trabajo con unos altos estándares de calidad. Pasaron los tiempos del todo vale para cuidar a personas dependientes. Vais a vivir muy de cerca el sufrimiento, el dolor y la enfermedad, el cansancio de la familia, el agotamiento... Pero habéis aprendido a afrontarlo, a cuidar y a cuidaros en el proceso”, indicó Lezcano.

La técnica de empleo municipal responsable del proyecto, Sagrario Subirán, subrayó que el objetivo del consistorio es también intermediar entre las familias que reclaman una persona de ayuda a AFAN y los usuarios del Equipo de Inserción Sociolaboral (EISOL) que quieran trabajar en el sector.

Asimismo, aseguró que la cualificación ofrecida fue adecuada y especializada. “El curso tuvo suficiente contundencia para dotar de una formación importante que permita afrontar el reto. Se abordaron las características técnicas de la demencia, la comunicación con los enfermos de Alzhéimer, los problemas de comportamiento, las repercusiones de esta enfermedad en la familia, cómo estimular a los enfermos, sus cuidados básicos, qué recursos existen, etc.”, apuntó.

Subirán defendió que el Ayuntamiento tiene una relación muy personalizada con cada familia que solicita personal. “Estudiamos cada casa y cada necesidad. Hacemos una preselección de personas, pero es la familia la que tiene la última palabra para decidir cuál le parece la más idónea para trabajar en su hogar. Además, asesoramos en el tema de contratación y seguridad social, y hacemos seguimientos de los casos”, explicó.


SENSIBILIDAD Y EMPATÍA

Desde AFAN, su presidenta, Aurora Lozano, agradeció el apoyo de la administración pamplonesa y apostó por continuar con este marco de colaboración. “El Alzhéimer es un problema social que tiene que ser abordado desde las instituciones, y ver la sensibilidad y la empatía mostradas, además de darme cuenta de que sintonizamos, me llena de satisfacción”, dijo.

También mostró su alegría por que esta iniciativa cuajara. “Tener cuidadores cualificados a los que confiar a nuestros enfermos es un deseo muy pocas veces logrado. Es muy difícil que alguien que tenga a su cargo una persona dependiente pueda dejar a su enfermo a cualquiera, y por eso nosotros vimos este proyecto con esperanza cuando firmamos el acuerdo. Esperamos que la colaboración continúe y siga siendo muy fructífera”, remachó.

Dalia Ferrera fue la encargada de representar a los participantes en el curso para expresar su agradecimiento. “Ha sido una experiencia muy positiva, que nos ha preparado para cubrir las expectativas de las familias que nos necesitan, para darles apoyo físico y psicológico. Conocemos las fases de la enfermedad y nos comprometemos a cuidar a estas personas enfermas, a sus familias y a nosotros mismos de la sobrecarga que conlleva este largo proceso. Estamos preparados e ilusionados para afrontar este reto”, alegó.

Su compañero Luis Moscoso, peruano de 55 años, confío en que el curso les abra las puertas del mercado laboral: “Es un trabajo duro, pero nos sentimos preparados, porque nos han dado bastantes pautas para saber cómo tratar a los enfermos y atender bien a las personas que nos necesitan”.

Yuler Arturo Leigue, boliviano de 32 años, aportó más datos. “En Navarra hay casi 10.000 enfermos de Alzhéimer, pero sólo un 20% es atendido desde AFAN, por lo que se necesita el apoyo del ayuntamiento y de otras asociaciones para ayudarlos. Por eso esta iniciativa es muy buena, porque así las familias sabrán que pueden contar con nosotros”, sentenció.
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