Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Tres "intensos" años en África

  • Ha atendido a refugiados en Camerún y otras acciones en República Centroafricana y Chad

Imagen de la noticia
A la izquierda, Gonzalo Istúriz, en el este de Camerún, con refugiados de la etnia "mbororo". CEDIDA
  • Mª JESÚS CASTILLEJO . PAMPLONA
Actualizada 09/11/2011 a las 01:05

CALIFICA estos tres últimos años de "apasionantes" e "intensos", ya que "África emociona por su intensidad, tanto para lo bueno como para lo malo". El pamplonés Gonzalo Istúriz Beguiristáin, biólogo de 44 años y máster en Ayuda Humanitaria, ha pasado los últimos tres años trabajando en Camerún, República Centroafricana y Chad, donde ha coordinado proyectos de la Cruz Roja Española. Tras pasar por Pamplona para visitar a la familia y a amigos, ya se ha incorporado a su puesto en la oficina de la entidad en Madrid, desde donde seguirá trabajando con estos países africanos a los que ya está íntimamente ligado. De hecho, se siente "camerunés de adopción" y tiene un ahijado en Camerún, país en cuya capital, Yaoundé, residía y desde donde coordinaba toda la actividad. Para ello, ha recorrido cientos de miles de kilómetros, principalmente al este y norte de Camerún y al centro-sur de la República Centroafricana. "Vuelvo satisfecho con el trabajo de la Cruz Roja, algo que me reafirma en las razones por las que me uní a ella", comenta. Así, vivió "encantado" la fuerza de esta organización humanitaria, con estructuras regionales y locales bien desarrolladas. "Hasta en los lugares más recónditos había voluntarios locales, incluso se hacían ellos mismos el emblema con tiras de tela roja cosidas o pegadas en sus camisetas", alega. Con la etnia "mbororo" "Además", añade, se ha sentido "muy bien acogido". De hecho, ha dejado "grandes amigos", con los que seguirá en contacto, ahora desde Madrid. "Los proyectos tienen que continuar". Y es que, matiza, no ha regresado por cansancio, sino por creer que ya "había cumplido" su misión. Uno de sus proyectos más interesantes se centró con refugiados "mbororos" en el este de Camerún. "Se trata de una emergencia bastante invisible", admite. Unas 75.000 personas de esta etnia seminómada huyeron de la República Centroafricana -uno de los países más pobres del mundo y también de los más inseguros, con conflictos civiles internos, pillaje, etc.-, tras sufrir vejaciones y robos a manos de grupos armados. La peculiaridad es que al llegar al este de Camerún, zona bastante despoblada, no se concentraron todos en un mismo lugar, sino que se repartieron en poblados. Aunque ya recibían ayuda alimentaria de emergencia de organizaciones internacionales, explica Gonzalo Istúriz, el "desafío" que afrontó, mano a mano con la Cruz Roja Camerunesa y con el apoyo económico de entidades como la AECID española, fue una experiencia a caballo entre ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo para promover la "seguridad alimentaria", centrada en la agricultura, entre otras cosas al haber tierra disponible. Y es que "la gente prefiere trabajar a recibir ayuda", agrega. Se trataba de facilitarles un modo de vivir por sí mismos, tanto mientras estén en Camerún como cuando regresen, si las condiciones de seguridad lo permiten, a su país. El proyecto abarca a 5.000 familias de 12 poblados, a las que se han repartido aperos y semillas de maíz y mandioca y se ha dado formación básica en técnicas de cultivo. "Para que no hubiera agravios comparativos", cuenta, "participa también población local". Se formó a dos voluntarios en cada poblado, que se encargaban de coordinar directamente las actividades. Además, se distribuyeron cabras, ovejas y gallinas para cría entre aquellos con dificultad para trabajar el campo, como personas mayores, con discapacidad, etc. El proyecto, añade, era todo un reto, al ser una población seminómada y a estar en poblados dispersos en un área de 300 km. Pero funcionó. "Los mbororos respondieron muy bien y han sido muy trabajadores". Tanto, que ahora se les sigue distribuyendo ayuda alimentaria, pero menos.

No fue la única acción. Istúriz también coordinó un proyecto de agua y saneamiento en un campo de 4.000 refugiados chadianos en el norte de Camerún; otro en la región de Basse-Kotto, en el centro-sur de la República Centroafricana, para rehabilitar 100 pozos y fuentes; y otro de refuerzo de las Cruz Rojas tanto de los dos países citados como del Chad.

Vamos, que no ha parado. Eso sí, tanto viaje y tres años -con tres malarias aunque "suaves"- le han permitido conocer las "maravillas" de Camerún, del que destaca su estabilidad, su variedad paisajística -desde el desierto hasta la selva...-, su riqueza cultural -más de 240 etnias- y su "potencialidad humana". Aunque con la lógica tristeza, dice volver "con otra motivación" añadida, al ser su primera vez sobre el terreno, tras muchos años -desde 1999- coordinando acciones de emergencia (Balcanes, crisis de Darfur en Sudán, etc.), pero desde Madrid.



volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE