Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

ROCÍO ROJÍ BUQUERAS MÉDICO DE CUIDADOS PALIATIVOS DE SAN JUAN DE DIOS

"Se aprende mucho de las personas cuando van a morir"

  • Ayudar a afrontar el final de la vida con serenidad es una de las competencias del profesional de los paliativos. Sobre ellas habló ayer en Civican Rocío Rojí, médico de San Juan de Dios.

  • CARMEN REMÍREZ . PAMPLONA
Actualizada 04/10/2011 a las 00:05

Rehuimos términos como paliativos porque nuestra sociedad rehuye la muerte. Si no se habla de ella, no existe, no nos afecta. Y no nos hace daño. Tan simple como absurdo. Profesionales como Rocío Rojí Buqueras, médico en San Juan de Dios, trabaja en la labor de divulgar la importancia de los paliativos. Entre la sociedad, de cara a naturalizar la muerte, experiencia universal donde las haya, y entre los profesionales, para que puedan prestar una atención más específica. Ayer habló en Civican sobre ello. Horas antes, concedía esta entrevista.

Asociamos paliativos a final. ¿Qué son exactamente estos cuidados?

Los cuidados paliativos se basan en la asistencia integral a las personas que tienen una enfermedad avanzada, progresiva e incurable. Debe reunir los tres requisitos.

¿Qué respondería a alguien que le dijera que cuando ya no se puede curar lo demás ya no importa?

Hay que trasladar a la gente la idea de que perdida la esperanza de curarse, que es normal, que es humana, quedan otras esperanzas, como la de no sufrir cuando llegue el momento, la esperanza de estar acompañado de los que tú quieres, de que vas a morir en el sitio que tú elijas, de que no vas a estar solo, que vas a estar atendido siempre...

¿Anteriormente se asumía con mayor naturalidad la impotencia ante la muerte?

Sí, sin antibióticos, sin cirugías y sin otros muchos avances, la muerte llegaba y los médicos se limitaban a acompañar a esas personas en sus últimos días. Lo que pasa es que en este último siglo, con todo el boom tecnológico, de procesos, de diagnósticos, de cirugías increíbles, la sociedad se ha quedado con la idea de que somos inmortales y de que llegará un día en que todas las enfermedades se van a curar, y eso no es verdad. La muerte va a estar siempre presente. Muchas veces, por eso, la vivimos con frustración. Hombre, es verdad que siempre que se muere alguien, tenga la edad que tenga, y esté en la situación que esté, es un momento muy triste, para él y su familia. Pero partiendo de que es un proceso que cuesta digerir siempre, se puede vivir con serenidad.

¿Existe un perfil del paciente de paliativos?

Aquí en Navarra solo atendemos pacientes con cáncer y ELA (esclerosis lateral amiotrófica), en la sanidad pública, porque son las dos únicas enfermedades con las que hay concierto. Luego en la CUN se atienden otros pacientes, pero eso ya es aparte. En realidad, pacientes de paliativos son todas aquellas personas con una enfermedad que ya esté avanzada, que es progresiva, o sea, que va a ir a peor, que no tengan cura y cuyo pronóstico de vida sea corto. Predominan las personas mayores, pero tenemos de todo.

¿Qué predisposición mental debe tener alguien que quiera dedicarse a esto?

Formación específica, porque no vale con sentarse al lado de alguien y cogerle la mano. Tienes que tener alguna habilidad de comunicación, que hayas trabajado el proceso de la muerte y sepas afrontarlo.

¿Trabajar ahí le vuelve a uno más sereno frente al final?

Aprendes muchísimo de los pacientes y sus familias. Personas que afrontan su pronóstico llenos de serenidad, que transmiten mucha paz, que te dicen que saben que se van sabiendo que no han engañado, que siempre han tratado de hacer el bien a su alrededor, que han hablado con sus hijos, que sienten que su trabajo ha sido útil para este mundo, que han hecho cosas que le han llenado y las han sentido como importantes. Se aprende mucho de ellas, mucho.

¿Cuáles son los retos del futuro?

Que evolucione esa resistencia a la muerte, que dejemos de creernos inmortales. No se va a normalizar, pero sí naturalizar. Ahora los niños, por ejemplo se les excluye totalmente. El abuelo está enfermo y no se enteran hasta el final. O se les aparta de los ritos, diciendo que es mejor que no vayan al funeral, y los ritos en realidad son terapéuticos, de despedida, en el que ven lo querido que era su abuelo por mucha gente. En el ámbito profesional, trabajar sobre la formación específica y esperar a tiempos mejores para pedir la ampliación del servicio de paliativos a más dolencias.

EN CORTO

Rocío Rojí Buqueras (17 de septiembre de 1977), casada y madre de dos hijos, es médico del equipo de Atención a Domicilio de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios, de Pamplona. Actualmente trabaja en la zona de la Ribera, visitando 3 ó 4 pacientes, y a sus familias, al día en sus casas. Es vocal de Palian (Sociedad Navarra de Cuidados Paliativos).



volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE