Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

ELECCIONES A LA SECRETARÍA DEL PSN

Campillo busca "más democracia" interna y "más socialismo" político

El contrincante de Roberto Jiménez defiende una renovación "profunda y a fondo"

  • EFE.PAMPLONA
Publicado el 19/04/2012 a las 12:59
El candidato a la secretaría general del PSN-PSOE Manuel Campillo ha asegurado que el Congreso Regional, que se celebrará en Pamplona este fin de semana, es sólo "una etapa" de un proyecto a medio plazo que busca "más democracia" interna en el partido y "más socialismo" en la acción política.

El aspirante a la secretaria general del PSN, nacido en la localidad murciana de Santomera pero tudelano de adopción desde hace 33 años, se ha reconocido afín a los principios "rubalcabistas", aunque ha considerado que esas identificaciones internas han dejado de tener importancia una vez celebrado el Congreso Federal.

Profesor de Filosofía del IES Benjamín de Tudela durante muchos años, aunque ya jubilado, Campillo es secretario general del PSN en Tudela y concejal-portavoz en el Ayuntamiento, además de miembro del Comité Regional, donde hace tiempo que defiende un giro "más socialista, más de izquierdas" para el partido, ha señalado el candidato en una entrevista concedida a Efe.

Campillo ha reconocido que defiende una "renovación a fondo", "en serio" del PSN, porque ve carencias en el partido y en la gestión de la Ejecutiva liderada por el actual secretario general, Roberto Jiménez, candidato a la reelección.

Tras subrayar que el hecho de que haya dos candidaturas a la secretaría general va a enriquecer el debate en el Congreso del PSN, Campillo ha apuntado que su proyecto tampoco se termina en el cónclave socialista del fin de semana.

"Desde el punto de vista personal, mi aspiración es poder conseguir la secretaría general para impulsar mis ideas, pero, si no lo consigo, tampoco voy a sufrir, porque no vivo de la política ni aspiro a hacerlo", ha destacado.

Si su candidatura no gana el Congreso, ha afirmado, seguirá trabajando en el Comité Regional defendiendo sus ideas "con la esperanza de que acaben siendo mayoritarias" y volverá a su "vida diaria" en Tudela.

Campillo no ha querido "especular" sobre los apoyos que puede obtener en el Congreso, aunque ha indicado que los avales necesarios para ser candidato (42, un 20 % de los delegados al Congreso) los ha conseguido "de sobra", con lo cual "los apoyos serán bastantes más, pero no me atrevo a pronunciarme sobre una cifra", ya que el voto, ha recordado, es libre y secreto.

En todo caso, ha aseverado que su pretensión es conseguir "bastante más" que el 27 % de avales que ya ha presentado.

El candidato ha manifestado que, si pierde el Congreso, no pretende aspirar a integrarse en la Ejecutiva de Roberto Jiménez, aunque "otra cosa" es que sí lo hagan personas "que más o menos me puedan apoyar" y que "enriquezcan y den un poquito más de pluralidad" a este órgano directivo del partido.

Por el contrario, ha admitido, también por su parte, si ganara el Congreso, llevaría a cabo una "lógica" renovación de cargos, ya que "las propuestas que hago son distintas a lo que se viene haciendo hasta ahora por parte del secretario general" y "parece razonable que en un cambio de estilo y de estrategias haya un cambio de personas".

En ese sentido, ha calificado a Roberto Jiménez como "una persona totalmente entregada a la causa política del Partido Socialista, en el partido y ahora en el Gobierno" y le ha reconocido "todo el empeño y la valía personal en defender la causa socialista desde la óptica y las ideas que él considera correctas y que hasta ahora han contado con el apoyo mayoritario del partido".

No obstante, aunque las diferencia ideológicas son más amplias, el 'nudo gordiano' de este proceso congresual es la presencia del PSN en el Gobierno de Navarra en coalición con UPN, una situación que Campillo critica con dureza y quiere intentar revertir si accede a la secretaría general, aunque admite que se trata de una decisión que debe tomar en última instancia la Ejecutiva federal.

En ese sentido, Campillo tiene claro que, si es elegido secretario general, "al día siguiente" los miembros socialistas del Gobierno ya no serán cargos del PSN, con lo cual "recuperamos una clave importante, que es autonomía, posición propia y voz del partido".

Sin embargo, ha admitido que la salida del Gobierno "es una cosa delicada", ya que es una decisión de la Ejecutiva federal, ante la que se ha comprometido a defender la necesidad de abandonar el Ejecutivo de coalición.

Si Madrid lo acepta, ha dicho, "habría que estudiar bien el cómo y el cuándo llevar a cabo una salida que nunca debería perjudicar la gestión de la crisis económica".

Campillo ha estimado que la lucha contra la crisis, "que es lo que a todo ciudadano le preocupa", no requiere estar en el Gobierno, ya que los "grandes objetivos" los pueden conseguir igual estando en la oposición y negociando las leyes y los presupuestos, en este caso con mayor autonomía que "gobernando casi de la mano con la derecha".

El precandidato también ha sido muy crítico con la posición de UPN de "estar jugando con dos barajas en un juego por otra parte que es peligroso" y que consiste en pactar con el PSN en Navarra y con el PP en Madrid, lo que termina por provocar "contradicciones" en los socialistas.

Esa situación, ha agregado, "hace que la propia presidenta -Yolanda Barcina- aparezca poco, más bien está desaparecida, y que de alguna manera incluso los propios consejeros socialistas estén más presentes en la vida del Gobierno que la propia presidenta".

Campillo también ha puesto de relieve las dificultades que está encontrando el PSN en un contexto político en el que "a la dialéctica izquierda-derecha tradicional se le une la dialéctica regionalismo-nacionalismo, frente a la cual nuestra posición siempre está incómoda y nos deja menos espacio político".

Salir de esa situación, ha opinado, sólo es posible reforzando los valores de la izquierda, porque, "si los ciudadanos piensan que nosotros somos 'aledaños' de un lado o de otro, votarán o confiarán en quien dirige una cosa u otra" y el PSN quedará "desdibujado" como partido ante el electorado.

"Si ya lo tenemos difícil, no lo compliquemos más asociándonos a uno de esos dos bloques", ha concluido Campillo
volver arriba

Activar Notificaciones