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Tribunales

La fiscal no ve “certezas” para acusar a un policía de un chivatazo

La acusación afirma que todos los hechos “solo conducen” a que avisó e informó a su cuñado

Pide 4,5 años de cárcel al agente por informar de una investigación sobre una violación

El acusado, frente a los tres magistrados del tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra.
El acusado, frente a los tres magistrados del tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra.
ORTIZ
Actualizada 29/10/2020 a las 07:35

El juicio al policía nacional acusado de alertar a su cuñado de que le estaban investigando por agresión sexual acabó este miércoles, 28 de octubre. La acusación particular, ejercida por una de las dos víctimas, destacó que “todos los hechos conducen a una única conclusión”: que los dos investigados por la violación sabían que iban a ser detenidos y que el único que pudo haberles avisado fue el agente, por lo que reclama 4,5 años de cárcel y 8 de inhabilitación. Fiscalía y defensa piden la absolución al considerar que todos los hechos “ofrecen una explicación alternativa” y que la deducción que hace la acusación “escapa de la certeza que exige el derecho penal”. La Sección Primera de la Audiencia dictará sentencia.
 

Pruebas e indicios


Las partes coinciden en que no hay pruebas directas . “No está acreditado que haya revelado información. No sabemos si hubo conversación entre ellos, el medio por el que la tuvieron, cuándo, dónde...”, resaltó la fiscal. “Ningún testigo ha podido acreditar que el acusado conociera que su cuñado estaba siendo investigado y que le revelara información”, apostilló el abogado defensor, Guillermo Chaverri, que destacó el estudio de los móviles no establece conexión entre ellos. Para la acusación, ejercida por José Luis Beaumont, “todos los indicios apuntan unívocamente a que hubo un aviso”. Y resaltó que frente a los indicios incriminatorios las defensas no presentan “ningún contraindicio que los debilite”.
 

No perseguir el delito


La acusación cree que el policía conocía la agresión sexual antes de la denuncia. Los hechos ocurrieron el 8 de diciembre de 2016, la Policía Nacional tuvo conocimiento el 19 y la denuncia llegó el 24, pero el acusado ya buscó los apellidos de su cuñado en la base policial el 13 de diciembre. “No facilitó información a sus superiores y buscó información para los detenidos”, resaltó la acusación. La fiscal respondió que el delito de agresión sexual no se puede perseguir de oficio y se necesita una denuncia, por lo que no se cumplen los requisitos del delito de omisión del deber de perseguir delitos .
 

Acceso a información


“Desde el minuto cero tuvo acceso a todo”, destacó la acusación. La descripción de los sospechosos, el barrio donde vivían, el nombre de una víctima, un folio de Teletaxi con siete servicios prestados y que incluía el teléfono y portal del cuñado del policía... “Todos esos datos podían hacer saber al policía que eran los hechos de su cuñado”, afirmó el abogado, que resaltó que a pesar de que el acusado dijera que no participó en el caso, la inspectora jefa aseguró que se implicó a todo el grupo y que todos tenían acceso a la información. Para la defensa, el testimonio de la inspectora tuvo “inconsistencias” porque su defendido, por ejemplo, no trabajó la tarde en que llegó el parte de Teletaxi y porque una policía del grupo también reconoció que ella no conocía esos datos. La fiscal añadió que el folio de Teletaxi “no tenía ninguna información”: “No aparece un piso, solo un portal y un número de teléfono sin nombre. Una cosa es tener el teléfono y otra memorizarlo”, afirmó la fiscal, que no ve acreditado que el policía supiera que su cuñado era investigado antes de su detención.
 

Frialdad en la detención


Un indicio de la acusación es la reacción de los sospechosos en el arresto, su neutralidad y frialdad. “Nos recibieron como si fuéramos del gas, como un témpano”, dijo la inspectora. “Su reacción no fue normal, estoy convencido de nos estaban esperando”, declaró otro policía. Para la acusación, son una evidencia de que los acusados estaban al tanto: “Y que su único vínculo con la policía, el único que pudo avisarlos, fue el acusado”. Para la fiscal, la reacción de los detenidos pudo ser esa, “pero no deja de ser una interpretación subjetiva de los agentes”. “No es una prueba suficiente para deducir que habían sido avisados por el acusado”.
 

Casa limpia


A los agentes les sorprendió que la casa del cuñado estuviera “anormalmente limpia”. Para la acusación, es un indicio más de que pudieron destruir pruebas tras el aviso. La fiscalía lo rebatió: “Desde que ocurren los hechos hasta que son detenidos pasan 20 días. Y no se puede interpretar que por vivir solo su casa tenga que estar desordenada”.
 

Consultas en el sistema


El acusado nunca había buscado en las bases policiales datos sobre su familia política. Pero el 13 de diciembre, cinco días después de los hechos y seis antes de la denuncia, buscó los apellidos de su cuñado. También lo hizo el 22 y el 13 de enero. Además, hizo 72 consultas al parte diario de ocurrencias e intentó en enero, sin éxito, acceder al atestado de la agresión sexual. En instrucción dijo que lo hizo “por curiosidad”, algo que los policías que investigaron la posible filtración calificaron de “dudosamente verosímil”. En el juicio afirmó que buscó porque se lo pidió su cuñada, hermana del investigado, por si le constaban antecedentes por una pelea. “Cambia de versión y falta a la verdad. Si ella no había sido detenida sabía que no tenía antecedentes. Y si la pelea era antigua, no se explica que siguiera buscando tras la primera vez”. Para la fiscal, la interpretación de la acusación “no es unívoca”. “Ellos dan una explicación y el acusado otra. Pero consultar información no es delito, el delito es revelarla”.
 

Borrado de archivos


Para la acusación, otro indicio es que los investigados borraron 40 archivos de sus teléfonos. La Guardia Civil recuperó 10 audios en los que los dos detenidos y un tercer sospechoso hablaban sobre lo ocurrido en Erripagaña. “Son audios indecentes y soeces”, subrayó la acusación particular, quien destacó que en otra pieza se investiga la pérdida del informe sobre el teléfono del cuñado: “Están bombardeando este caso desde antes de la denuncia”. La fiscal no ve un indicio en el borrado de archivos. “Si crees que te investigan borras pruebas, no hace falta tener un cuñado policía nacional”.

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