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CIENCIA

El ADN revela el origen neandertal del hombre de Atapuerca

  • El hallazgo aclara un poco el enrevesado puzle evolutivo que llega hasta el Homo sapiens

El primer asesinato, grabado en un cráneo de Atapuerca

El yacimiento de Atapuerca.

DN
15/03/2016 a las 06:00
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  • colpisa. madrid
Un análisis del ADN de unos restos humanos de hace 400.000 años, hallados en la Sima de los Huesos de Atapuerca, confirma que son de antepasados de los neandertales. El hallazgo es relevante porque demuestra la potencia de las últimas técnicas genéticas para estudiar especies ya extinguidas, pero sobre todo porque aclara un poco el enrevesado puzle evolutivo que llega hasta el Homo sapiens, el hombre moderno.

En la Sima de los Huesos, una profunda cueva en la sierra de Atapuerca (Burgos) se han encontrado vestigios humanos de al menos tres épocas diferentes. Los más antiguos -con una excepción- tienen más de 700.000 años de antigüedad y pertenecen al Homo antecessor, el último antepasado común tanto de los neandertales como de los humanos modernos. Los más recientes son de Homo sapiens. Entre una y otra se han hallado los restos de 28 individuos que quedaron allí atrapados -no se sabe si por accidente o por un entierro ritual- hace unos 400.000 años. Como son claramente distintos de los primeros y los últimos, se han clasificado como una especie propia, bautizada como Homo hilderbergensis. Y, pese a todo, no estaba muy claro su lugar en la maraña evolutiva humana.

Por su anatomía y la tecnología de piedra que encontraron junto a sus restos, los principales investigadores de Atapuerca hace años que sospechan que los hilderbergensis son antepasados directos de los neandertales. Estos últimos son una especie de humanos muy parecidos a nosotros -hasta el punto de que ambas especies se cruzaron y tuvieron descendientes fértiles- pero que se extinguió hace 28.000 años. Sin embargo, un estudio genético publicado en 2014 apuntaba a que en realidad, los restos de la Sima de los Huesos con 400.000 años de antigüedad eran antepasados del hombre de Denisova, una especie humana distinta, descubierta hacer relativamente poco. Algo no cuadraba. ¿De cuál de los dos eran los verdaderos padres? Este último trabajo, publicado por la revista Nature, confirma que no había una hipótesis correcta y otra equivocada. Ambas, resulta, son ciertas. El ADN del núcleo celular coincide con lo esperable de un antepasado del hombre de Neandertal, y el ADN mitocondrial -un pequeño código genético que se hereda solo de las madres y que sirve de central energética de las células- cuadra con lo que se esperaría de un antepasado del hombre de Denisova. Es más, sus hallazgos confirman los de 2014.

Una migración africana "Ahora estamos seguros de que son preneandertales", asegura Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca y uno de los coautores de la investigación. Ahora que se sabe, reconoce, puede que tengan que reconsiderar la clasificación de Homo hilderbergensis, que usaban como cajón de sastre para cualquier humano de esa época. "Ahora ya no tenemos una contradicción entre lo que nos decía la anatomía y lo que nos decía el ADN".

El hallazgo no solo sacia la curiosidad de los investigadores, sino que les permite especular con más certezas sobre cómo evolucionaron los humanos primitivos. Algunos, como los neandertales, compartieron la Tierra con el Homo sapiens durante decenas de miles de años.

Según Arsuaga, los resultados de este último estudio, liderado desde el Instituto Max Planck alemán, podrían explicarse con una migración que cambiase el ADN mitocondrial de los neandertales europeos, hace unos 100.000 años. La misma, además, podría haberles llevado las tecnologías líticas más sofisticadas que empiezan a exhibir a partir de esa época. "Es todo especulación, con lo que tenemos todavía no lo podemos saber, pero sería una explicación plausible", explica el codirector de Atapuerca.

Las técnicas genéticas que han usado han llevado al límite la captura y análisis de ADN primitivo. Probablemente, afirma Arsuaga, no puedan llevarse más lejos.
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