Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

fauna en desaparición

El ocaso de las abejas

Las investigadores analizan tres posibles causan para la desaparición de las abejas, entre las que estudian un microhongo, una especie de ácaro e insecticidas.
Las investigadores analizan tres posibles causan para la desaparición de las abejas: un microhongo, una especie de ácaro e insecticidas.
SXC
  • COLPISA. MADRID
Actualizada 08/09/2012 a las 23:07
Albert Einstein vaticinó en su día: «Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre solo le quedarían cuatro años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres». En el año de las teorías apocalípticas, esta frase comienza a tomar cuerpo, ya que desde 2000 las colmenas de todo el mundo están viéndose diezmadas sin causa conocida, provocando ansiedad en apicultores y agricultores que dependen de este insecto.

Las consecuencias de la desaparición de las abejas no solo conllevarían la pérdida de los productos creados directamente por las abejas -miel, cera o polen-, sino también entornos y campos de cultivo: el 35% de la producción agraria depende de ellas, además de servir de equilibrio a muchos ecosistemas que no existirían sin su interacción. Los países del sur de Europa (entre ellos España, que sufrió especialmente el llamado 'Síndrome del desabejado' en 2005) dieron la alarma, pero no fue hasta hace 7 años, cuando el problema afectó a EE UU y saltó a los medios de comunicación. Desde entonces se buscan los orígenes de este fenómeno, el cual parece tener múltiples causas. «Creemos que existen tres posibles razones. La primera parece estar motivada por la acción de la 'Varroa destructor', un ácaro que infecta a las abejas y la debilita hasta acabar con la colmena. Si no se trata, puede hacer que ésta muera en dos o tres años», explica Mariano Higes, investigador principal del Centro Apícola de Marchamalo (Guadalajara), laboratorio referente en Europa. Existe en la actualidad un programa nacional para combatir esta infección, pero el tratamiento a veces no es efectivo por su incorrecta aplicación.

Otro del culpable de la desaparición de las abejas es el microhongo 'Nosema ceranae' -descubierto por el centro liderado por Higes-. «Es un patógeno emergente es un parásito exótico que sólo afectaba al tipo asiático, pero que puede haberse contagiado a la 'apis melífera' -abeja de miel-», expone el experto. Sus efectos sólo se manifiestan sobre los especímenes adultos, a los que ataca a su sistema digestivo impidiendo que coman, por lo que se debilitan y mueren. Como mecanismo de defensa, no vuelven a sus colmenas, que llegan a quedar casi vacías.

El último condicionante que apunta el investigador son los insecticidas de tipo neocotinoide: actúan sobre el sistema nervioso de los animales que perjudican los cultivos, también a las abejas. "Sin embargo no hay estudios que certifiquen la relación directa de este tipo de sustancias y el Síndrome de Desabejado. Es cierto que se ha demostrado que en agricultura muy intensiva, donde se utilizan los insecticidas de forma más intensa sí que las afecta, pero no se puede demostrar que este motivo sea el único para explicar este fenómeno", asegura el investigador.

Polémicas en torno a las abejas

Varios de estos pesticidas se encuentran en la mira de gobiernos, científicos, ecologistas y apicultores. La última polémica fue la prohibición en febrero del uso del Cruiser OSR en Francia, al que se le acusa de desorientar a las abejas, por lo que después no pueden volver a sus colmenas. Tras este movimiento, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) está investigando el efecto que los neonicotinoides puedan tener en el descenso de las poblaciones de abejas. Desde el Ministerio de Agricultura afirman que esperarán a los resultados definitivos del estudio de EFSA, «en la misma línea que la mayoría de los países miembros de la Unión Europea».

Por otro lado, el pasado mes de mayo la Comisión Europea anunció que invertirá 3,3 millones a la investigación de la despoblación de las abejas. España, que está dentro del programa, determinó en un principio que tres laboratorios (el Centro Apícola de Marchamalo, la Universidad Complutense y la Universidad de Córdoba) participarían en el estudio, aunque en el último borrador se dejó fuera a dos de los centros (las universidades de Madrid y Andalucía). Esto ha causado revuelo entre los apicultores, como la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que considera que la teoría del equipo de Higes es «anacrónica», ya que «no ha sido reconocida por la comunidad científica».

Por su parte, Antonio Babiano, presidente de Cooperativas Agoalimentarias también critica los estudios, ya que dice que «no tiene en cuenta otros factores ambientales como el abejaruco o la calidad del polen». Debido a las polémicas, el Ministerio de Agricultura ha optado por nombrar titular al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete como investigador de las muestras. «Debido a presiones externas hacia el Gobierno, al final se ha optado por la vía de contentar a todos», se queja el investigador del Centro Apícola de Marchamalo.


volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE