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"El Bigotes" niega que regalara trajes al expresidente valenciano

  • El supuesto jefe de la "trama Gürtel" no declaró para no perjudicarse en otras causas procesales

Imagen de la noticia
Alvaro Pérez, "El Bigotes", durante su comparecencia en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia. REUTERS
  • MATEO B ALÍN . COLPISA. VALENCIA .
Actualizada 16/12/2011 a las 01:00

Las fiscales que dirigen la acusación pública contra Francisco Camps y Ricardo Costa en el juicio por la causa de los trajes advirtieron en la primera sesión que podría haber testigos que mintiesen por "miedo a perder el trabajo o no agradar a sus jefes". Una actuación castigada con penas de hasta dos años de prisión por un delito de falso testimonio.

Las representantes del Ministerio Fiscal querían mandar así un aviso a navegantes ante lo que presumían que se avecinaba.

Dos días después de la advertencia llegó la hora de testificar de Álvaro Pérez, El Bigotes, supuesto jefe de la trama Gürtelen Valencia. El "amiguito del alma" de Camps utilizó la misma estrategia que Correa y Crespo y se acogió a su derecho a no declarar para no perjudicar su situación procesal en otras causas vinculadas a este proceso, en las que está imputado.

Declaración de Álvarez

No obstante, Pérez hizo un alegato un tanto arriesgado a favor de los acusados. "Me ratifico en mi declaración ante el juez Flors (instructor de la causa), ni mi empresa ni yo nunca hemos regalado ningún traje a los cuatro imputados en esta causa", afirmó después de que su abogada pidiese permiso al tribunal para hacer la aclaración.

Serio, sin exhibir ya su famoso bigote años veinte, el testigo acusado de regalar trajes, zapatos y americanas a Camps y Costa y cuya empresa, Orange Market, recibió jugosos contratos de la Generalitat, quedó retratado cuando la Fiscalía difundió sus pruebas.

Las grabaciones cayeron como una losa para El Bigotes y vinieron a aclarar que la amistad con Camps era mucho más profunda que la meramente profesional. La conversación más trascendental para el juicio fue la mantenida por Álvaro Pérez y una empleada de El Corte Inglés sobre los regalos a la familia de Camps. Dice El Bigotes que ha hecho una última compra en videojuegos y pregunta a su interlocutora si se lo envía todo. Es 4 de enero de enero de 2009, la Navidad en la que Camps dijo haber devuelto todos los regalos.

Continúa la conversación y Pérez reclama a la empleada que lleve las prendas de vestir y otros artículos al expresidente. "¿Tienes alguna cosa pendiente de enviar al señor Camps? ¿No, verdad?", pregunta la mujer. "¿Solamente ropa de arriba y lo que me habéis traído aquí?", prosigue la trabajadora. A lo que Pérez añade: "He estado con tu "dire" (.) he hecho una compra en videojuegos, lo tiene que llevar mañana una persona que ya conocen los escoltas".

También comparecieron los dos altos cargos de la Generalitat que admitieron la condena, el exvicepresidente Víctor Campos y el exconsejero de Turismo Rafael Betoret. Éste último se negó a declarar porque está imputado en la causa de la financiación ilegal del PP valenciano.

Las medidas en un SMS

Otra prueba de la Fiscalía fue un sms recibido en el móvil del testigo, el 24 de enero de 2009, en el que se dice: "Medidas sr. Camps, americana 54 pantalón 48 largo pant 108 tiro a 79,50 saludos pastor". El mensaje no es baladí porque fue después de que la esposa del expresidente Camps dijese a Pérez que se había pasado "veinte pueblos" pero que no los iba a aceptar. Es decir, que pudo haber regalos poco antes de destaparse la trama corrupta, en febrero de 2009.



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