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CATALUÑA

La investidura de Mas queda en el aire hasta después de las generales

  • Después del veto al líder convergente, la CUP ya no descarta nada y Junts pel Sí cierra filas en torno a su candidato

Artur Mas declarará como imputado el 15 de octubre.
Artur Mas.
REUTERS
  • colpisa. barcelona
Actualizada 01/12/2015 a las 06:00
El bloqueo institucional que vive Cataluña puede ir para largo. El acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP para la elección del presidente de la Generalitat no acaba de llegar y, tras del veto de la militancia de la izquierda radical a Artur Mas del pasado domingo, todo apunta a que el embrollo de la investidura se resolverá, en un signo u otro, una vez que hayan pasado las elecciones generales. Así, la CUP baraja la celebración el próximo 27 de diciembre (o el 12) de una asamblea en la que podría someter a votación vinculante de sus bases la decisión definitiva.

A día de hoy, la posición de los anticapitalistas, como dejó patente la militancia en el debate del domingo en Manresa, abocaría a Cataluña a unas nuevas elecciones, pues la CUP no quiere investir a Mas mientras que Junts pel Sí no contempla proponer un candidato alternativo.

Sin embargo, un día después del jarro del agua fría que la CUP arrojó sobre todo el soberanismo, que se despertó nervioso y desorientado ("la independencia se aleja", dijo la ANC), los dirigentes de la izquierda radical rebajaron el tono y no descartaron ningún escenario. Ni siquiera el de apoyar la investidura de Mas. Si así lo decide la asamblea nacional del partido, los dirigentes de la formación acatarán la decisión de sus bases, según señaló Antonio Baños.

La CUP no descarta nada, porque aún ve margen en la negociación con la confluencia de CDC y ERC. Eso sí, criticó que hayan fijado demasiadas "líneas rojas" en las conversaciones y no solo en lo que a la elección de Mas se refiere. Los anticapitalistas pidieron un último esfuerzo en el plan de choque social, en el proceso de ruptura y en la marcha atrás de algunas privatizaciones. Y es que, solo cerrando un agenda muy de izquierdas, la CUP podría llegar a contemplar la posibilidad de investir a Mas.

La estrategia de la CUP siempre ha consistido en dilatar lo máximo las negociaciones con el objetivo de buscar las contradicciones en el seno de Junts pel Sí y que quien acabe de moverle la silla proceda de sus propias filas. Esas grietas aún no se han producido y, hasta la fecha, tanto CDC como ERC han apoyado de manera granítica al presidente de la Generalitat. El día después del veto de la CUP, el presidente catalán en funciones volvió a recibir el apoyo firme y unánime de los suyos. "Sin Mas no hay independencia", afirmó el candidato de Esquerra al Congreso, Gabriel Rufián. "Mas es el candidato y nunca ha estado en cuestión", apuntó Raül Romeva, de Junts pel Sí. El grupo parlamentario que suma a CDC y ERC, que celebró una reunión para valorar la jornada dominical de la CUP, pasó al contraataque, negó el inmovilismo del que le acusan los dirigentes anticapitalistas e instó a los dirigentes de la izquierda radical a que demuestren con "hechos" que tienen voluntad de llegar a un acuerdo. "El problema de fondo para la CUP es Mas", dijeron desde Junts pel Sí, que al mismo tiempo reclamaron a los anticapitalistas que valoren la oferta global que se les ha puesto sobre la mesa y que incluye un gobierno coral, con un presidente (Mas) con menos poderes y una moción de confianza en 10 meses.

OTROS ESCENARIOS

La otra posibilidad que se vislumbra después de la votación de este domingo -algo más del 30% de la militancia se mostró a favor de investir a Mas-, y que evitaría los comicios, es que dos o tres de los 10 diputados de la CUP acaben desmarcándose, aunque esta opción partiría en dos la formación. "Todos votaremos lo que diga la asamblea, aquí no hay tamayazos", aclaró Baños. Un paso atrás de Mas a corto plazo es imposible, pero si Convergència pierde el pulso electoral con Esquerra en el 20-D su liderazgo empezará a estar cuestionado. En ese caso, tendría que elegir si deja paso a otro candidato de su partido o convoca elecciones, también con el dilema de si él es el cabeza de lista o es otro. Ciudadanos, PSC y PP pidieron a Mas que dimita y convoque elecciones.


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