ELECCIONES EUROPEAS 2014

Las elecciones al Parlamento Europeo congelan la política nacional

  • El Gobierno deja para después del 25 de mayo los pactos e iniciativas más polémicas para no desgastar más su imagen

Diputados asisten a una sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo

Diputados asisten a una sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo

EFE
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21/04/2014 a las 06:00
  • COLPISA. MADRID
Las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo van a suponer un paréntesis en los aspectos más polémicos de la vida política nacional. La reforma de la ley del aborto, el pacto de Estado para la inmigración, la reforma fiscal, la financiación autonómica, la ley de seguridad ciudadana, el acuerdo contra la corrupción, los intentos de reforma constitucional, la primarias socialistas y hasta una eventual crisis de Gobierno quedarán para después de la cita con las urnas.

El Ejecutivo no quiere someter a su partido y a su electorado a más convulsiones antes de unos comicios importantes para Mariano Rajoy, que pasará el primer examen electoral a sus dos años y medio de gestión con perspectivas, por ahora, no muy halagüeñas. El PSOE tampoco quiere herir la sensibilidad de sus votantes con asuntos controvertidos, como una reforma constitucional o las primarias, y va a centrar todos sus esfuerzos en ganar unas elecciones también trascendentales para Alfredo Pérez Rubalcaba y su futuro.

La reforma de la ley del aborto que impulsa el ministro Alberto Ruiz-Gallardón, además de levantar en armas a la izquierda que la ve retrógrada, no gusta en sectores del PP. El proyecto está en fase de estudio en el Consejo General del Poder Judicial, que ya ha pedido tres prórrogas del plazo para emitir su informe y, según fuentes jurídicas, volverá a pedir otra con lo que el dictamen se irá más allá del 25 de mayo. Las posturas entre los vocales progresistas y conservadores están muy alejadas y no se atisba un texto de consenso.

La interrupción del embarazo tiene asimismo otros frentes en el Consejo Fiscal y en el Constitucional. La corte tiene que resolver el recurso que presentó el PP en 2010 a la ley de plazos aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los magistrados no tienen previsto incluir el tema en el orden del día de próximos plenos. El Consejo Fiscal tiene que emitir también su dictamen sobre el proyecto de Gallardón, pero asimismo ha solicitado una prórroga y no se prevé una pronta resolución.

El pacto de Estado para la inmigración es un empeño gubernamental que no tiene correspondencia en la orilla socialista. El PSOE comparte que se trata de una política de Estado, pero discrepa de las intenciones del Gobierno para regular las devoluciones en caliente en la frontera de Ceuta y Melilla. El Ejecutivo, ante este nuevo frente, ha optado por meter el pacto en el congelador. Como también ocurre con el nuevo Código Penal Procesal, la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882, que podría incluso no ver la luz en esta legislatura.

CORRUPCIÓN Y FINANCIACIÓN

Otro acuerdo en el que también tenía un empeño especial el Gobierno, el de lucha contra la corrupción, también está en la nevera. Los populares no tiene el menor interés en abrir un debate en campaña electoral con el ventilador del extesorero Luis Bárcenas a toda potencia y con los socialistas exigiendo una y otra vez responsabilidades políticas y la dimisión de Rajoy.

La reforma fiscal y la de la financiación autonómica van de la mano. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dijo que convocaría después de Semana Santa el Consejo de Política fiscal y Financiera para abordar el futuro modelo de financiación autonómica. Será una primera toma de contacto porque Rajoy lo que menos quiere es abrir un zafarrancho de combate entre sus barones por el reparto del dinero en medio de la campaña electoral. El futuro sistema, además, está condicionado por la reforma fiscal que el Gobierno dice que presentará antes del verano.

Rajoy hizo su último viaje internacional el 3 de abril para asistir en Bruselas al cumbre UE-África, y no tiene pensado volver a coger el avión hasta el 27 de mayo, cuando volverá a la capital comunitaria para una cena de trabajo del Consejo Europeo. El presidente del Gobierno quiere tener presencia en la campaña no en vano el examinado es él y no el candidato Miguel Arias Cañete. Incluso la reforma del Gobierno, que muchos en el PP y en el propio Ejecutivo ven insoslayable, se quedaría, siempre que la haga, para después de las votaciones. Si los populares sufren el temido revés en las urnas que auguran los sondeos la aparición de caras nuevas en el Ejecutivo podría ser un revulsivo.

La reforma constitucional que busca el PSOE también está aparcada hasta junio, según anticipó Alfredo Pérez Rubalcaba; y puede que ni eso porque Rajoy y el PP no están por la labor de encarar esa tarea con el argumento de que no hay consenso ni claridad de ideas.

España se encamina así hacia un cerrado por elecciones, que aunque no va a paralizar la vida parlamentaria la va a colocar al ralentí, sin grandes debates ni leyes problemáticas. Todo sea por el 25 de mayo.
Selección DN+


  • doble congelación
    (21/04/14 14:42)
    #1

    En Navarra no ha hecho falta, ya llevamos más de un año con la política congelada, somos unos adelantados!! Y nos espera otro año más. Que la política nacional se congele durante un par de meses por unas elecciones europeas es penoso, pero no preocupante. Al menos en Navarra.

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