Matanza en el campamento
- Un hombre vestido de policía abrió fuego con un fusil automático en un campamento de las juventudes socialdemócratas en Utoya, una isla a unos 25 kilómetros al noroeste de Oslo, y a la que habían acudido alrededor de 560 personas.
Publicado el 23/07/2011 a las 01:02
PÁNICO y caos. La irrupción de un terrorista vestido de policía armado con un fusil automático en un campamento de las juventudes del Partido Laborista provocó el pánico y el terror entre docenas de asistentes al mitin.
Alrededor de las 17.30 horas, un par de horas después de la explosión en Oslo, el hombre se aproximó a la reunión pretendiendo que era parte del equipo de seguridad, después abrió fuego contra los asistentes.
La reunión tenía lugar en Utoya, una isla a 25 kilómetros al oeste de Oslo, a donde habían acudido 560 personas, entre ellas el ministro de Exteriores, Jonas Gahr Store. La situación en el campamento con docenas de miembros de la organización juvenil socialdemócrata AUF, fue descrita por testigos y fuentes policiales como "caótica".
Policías de una unidad antiterrorista llegaron al lugar con chalecos antibala y participaron en la operación para detener al terrorista. Según informes de los medios, se desató el pánico entre los jóvenes asistentes, muchos de los cuales saltaron al agua y nadaron hasta tierra firme.
Un testigo, Andre Skeie, que había llegado con su barco a la isla para ayudar en la evacuación, aseguró a la Agencia Reuters que había visto con sus "propios ojos" al menos 20 cadáveres flotando en el agua después del tiroteo de Utoya.
El agresor era un hombre vestido con uniforme de policía, que fue detenido posteriormente.
La policía cifraba a última hora de ayer el número de muertos en diez, y contabilizaba numerosos heridos.
Huida a nado
Las imágenes ofrecidas por las televisiones del país mostraron a decenas de personas presas del pánico huyendo a nado de la isla.
Hasta el momento una persona ha sido detenida, un hombre rubio de 1,90 metros de estatura.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, tenía previsto acudir hoy a la isla, al igual que la exmandataria Gro Harlem Brundtland.
"Hay una situación crítica en Utoya", dijo poco después del ataque el primer ministro Jens Stoltenberg, que debía dar una conferencia en la isla. La policía noruega temía a última hora que en la isla se hayan colocado una o varias bombas y acordonó la zona para llevar a cabo la búsqueda de artefactos.