Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
ECONOMÍA

Los griegos viven la crisis angustiados, pero con esperanza

Fotografía de varios jóvenes manifestándose en Grecia

Fotografía de varios jóvenes manifestándose en Grecia

EFE
0
Actualizada 25/08/2012 a las 15:45
  • EFE.ATENAS
Enfadados por las promesas incumplidas de sus políticos, los griegos sobreviven angustiados por el aumento de la pobreza y un futuro cada día más incierto, pero también intentan mantener viva la esperanza de que la pesadilla acabe un día.

La situación social no cesa de empeorar. El 25% de la población está amenazada por la pobreza, según un informe del Banco de Grecia, y el aumento diario de los sin techo es obvio, aunque no haya datos fiables disponibles sobre su numero.

Desde hace un mes y medio el equipo económico del primer ministro, Andonis Samarás, intenta conciliar las exigencias de los acreedores externos de Grecia con las promesas electorales de los partidos de la coalición de gobierno.

Las severas medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional amenazan con estrangular por completo una economía ya al borde de la bancarrota, razón por la que Samarás ha pedido más tiempo para cumplir con los compromisos de ahorro, ante el temor de que se resquebraje la cohesión interna.

El desempleo ha alcanzado el 23,1%, y es alarmante entre los jóvenes. El 54,5% de los ciudadanos activos menores de 24 años y el 31,6% de los de entre 25 y 34 años están en el paro, según los datos de la Agencia Nacional de Estadísticas.

Desde marzo pasado, el número de desempleados y jubilados supera al de los ciudadanos que tienen trabajo.

"Casi todos los jóvenes de nuestra familia están en el paro", dijo Jarálabos, un funcionario jubilado de 61 años de edad.

"Dos de mis sobrinos, que trabajaban a la construcción, piensan emigrar a los países del Golfo Pérsico por unos años, hasta que las cosas mejoren", añade.

"Los puestos de trabajo se hacen raros y los pocos existentes están muy mal pagados", comentó por su parte Sofía, de 23 años.

Ella tiene suerte. Trabaja como empleada de un supermercado a tiempo parcial, 20 horas por semana, por 360 euros mensuales brutos.

Entre las medidas de ahorro adoptadas en febrero para conseguir la luz verde al segundo rescate de Grecia, el salario mínimo ha sido reducido en un 22%, hasta los 585 euros mensuales brutos, y hasta los 500 euros para los jóvenes menores de 25.

"Hasta el fin del año pasado, mi salario, con las horas extras nocturnas, se acercaba a los 1.000 euros mensuales", explicó Jaris, un empleado de un aparcamiento, de 35 años y padre de un hijo.

"Pero el restaurante que estaba al lado del aparcamiento quebró. Así ya no trabajo por la noche, y para evitar los despidos, mi patrón ha reducido nuestros salarios. Ahora cobro apenas 600 euros mensuales", añadió.

En general, los sueldos en el sector privado se han reducido en torno al 23%, según un informe reciente del AlphaBank, mientras los salarios de los funcionarios bajaron una media del 37%, aproximadamente la misma reducción que las pensiones de jubilación.

"Vivimos en un piso de 86 metros cuadrados. Estoy buscando para alquilar algo de entre 50 y 60 metros cuadrados, porque mi salario puede ser reducido aún más", dijo Jaris.

"Queríamos comprar un piso y un coche. Abandonamos ambas ideas. Ahora compramos solo lo necesario y lo que necesita el niño", declaró por su parte Penélope, de 32 años, funcionaria y madre de un bebé de once meses.

El consumo ha bajado drásticamente. La Confederación Nacional del Comercio prevé que el volumen de las ventas al por menor se contraiga este año un 53,4% respecto al de 2011, lo que supondría una reducción de beneficios del 55%.

"Cada día que pasa hay menos clientes y más impuestos y tasas", constató Dimitris, comerciante, de 50 años de edad.

Pero a pesar de todo los griegos no pierden la esperanza, aunque no esperan nada de los políticos.

"La situación debemos cambiarla nosotros. No debemos esperar nada de los políticos", dijo Penélope, y cuenta, orgullosa, que ha sido reclutada para una función pública después de pasar un concurso y "no gracias a conexión política alguna".

"¡Ay de mí si, con un niño tan joven, no fuera optimista!", añadió.

"Cuando el Estado se dé cuenta de que no puede percibir más impuestos porque nadie puede pagar, la situación empezará a mejorar", dijo Dimitris.

Agregó: "Lo esencial es no perder nuestro optimismo. Tengo la esperanza de que, a mis 70 o 80 años, cuando esté jubilado, mi pensión me permitirá comprar un regalo a mis nietos".
Selección DN+



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra