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Los partidos griegos se atascan para consensuar al nuevo primer ministro

  • Nueva Democracia, el principal partido de la oposición, se niega a incluir ministros en el futuro gabinete

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Yorgos Papandreu, durante su mensaje a la nación. EFE
  • ADRIANA FLORES BÓRQUEZ . EFE. ATENAS
Actualizada 10/11/2011 a las 01:05

Los políticos griegos fueron incapaces ayer, por tercer día consecutivo, de cerrar un acuerdo para formar un Gobierno de unidad nacional que apruebe las medidas de austeridad asociadas al segundo rescate financiero aprobado por la UE y el FMI, indispensable para evitar la quiebra del país.

El anuncio a media tarde por parte del primer ministro saliente, Yorgos Papandreu, de que se había consensuado la formación de un nuevo Ejecutivo, fue finalmente un breve espejismo que se diluyó cuando la Presidencia del país anunció que se retrasaba hasta hoy la decisión sobre quién dirigirá el nuevo Gobierno.

"Las fuerzas políticas se han unido para garantizar al pueblo griego que en los próximos meses se harán lo necesario, no sólo para permanecer en el euro, sino para cumplir el acuerdo del 26 y 27 de octubre", había anunciado solemne un emocionado Papandréu, en lo que parecía su despedida definitiva del cargo.

A continuación, el dirigente socialista se reunió con el presidente, Carolos Papulias; con el líder del conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras; y con el jefe del partido de extrema derecha LAOS, Yorgos Katatzaferis, en un encuentro al que se negaron acudir los comunistas y Syriza, de izquierdas.

Reticencias de Papademos

En ese encuentro de las fuerzas parlamentarias estaba previsto que Papulias anunciara el nombre del nuevo primer ministro y comprobara que el candidato gozaba de suficiente apoyo en el legislativo. Sin embargo, las divergencias no tardaron en surgir, cuando Katatzaferis abandonó la reunión al negarse a aceptar al presidente socialista del Parlamento, Filipos Petsalnikos, como nuevo primer ministro.

Ese nombre también ha sido rechazado por diputados del socialista Pasok, que lo consideran demasiado cercano a Papandreu, en un gesto que confirma el rechazo que el aún primer ministro despierta en sus propias filas.

Petsalnikos fue uno de los pocos pesos pesados del Pasok que apoyó abiertamente la propuesta de celebrar un referéndum.

Otro de los candidatos, el exvicepresidente del Banco Central Europeo Lucas Papademos ha sido, a su vez, cuestionado por Nueva Democracia, que rechaza su exigencia de que el nuevo Gobierno tenga ministros de los dos grandes partidos y esté activo hasta junio, y no hasta febrero, cuando los conservadores quieren elecciones.

De hecho, muchos barones conservadores han presionado a Samaras para que no aporte ministros a un Ejecutivo que tendrá que aplicar duras e impopulares políticas de ajuste. "Nueva Democracia no será parte del problema. La responsabilidad de formar el nuevo Gobierno la tiene el partido que tiene la mayoría parlamentaria", declaró Samaras.

Salida masiva de depósitos

Los griegos han retirado en la última semana unos 5.000 millones de euros de sus cuentas bancarias, aproximadamente un 3% del total de los depósitos, según fuentes de la banca. "Mucha gente sacó su dinero de los bancos el jueves y el viernes y los furgones tuvieron algunos momentos de apuro para suministrar el efectivo necesario para satisfacer esta demanda", señaló un responsable bancario. Los griegos comenzaron a retirar el dinero de sus cuentas el lunes de la semana pasada, cuando el primer ministro, Yorgos Papandreu, anunció la convocatoria de un referéndum. "La incertidumbre está causando daños a la economía y al sistema bancario", advirtió el gobernador del Banco de Grecia, Yorgos Provopoulos. "Tiene que haber un gobierno fuerte que trabaje duro", añadió. Ahora los griegos temen un posible derrumbe del sistema bancario griego, la imposición de un corralito o la conversión de sus ahorros al dracma, con la consiguiente pérdida de valor. "Hemos llegado a un punto en la que los clientes piden cantidades de hasta 600.000 y 700.000 euros en efectivo para llevárselo a casa", reconoció otro responsable bancario.



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