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Economía

La carrera por bajar impuestos llega a las comunidades autónomas

  • Los gobiernos regionales pugnan por tener los tipos del IRPF más reducidos de cara a las elecciones de 2015

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23/11/2014 a las 06:00
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  • Colpisa. Madrid
Con casos de corrupción casi cada semana que salpican de lleno a la clase política, una recuperación económica que los ciudadanos no perciben y un paro que todavía se sitúa en el 24 por ciento, los distintos gobiernos -central y autonómicos- se aferran a los anuncios de bajadas de impuestos como la fórmula mágica para tratar de convencer a la sociedad de las virtudes de su gestión de cara a un 2015 electoral que se presume fundamental. Esta necesidad de recuperar la credibilidad perdida ha provocado una especie de carrera por ver qué comunidad autónoma tendrá un IRPF más bajo. Un mensaje que todos los políticos han abrazado, máxime cuando en los últimos años los ciudadanos solo han visto subir la presión impositiva. Una competición por rebajar los tributos que tiene como punto culminante la reforma fiscal del Gobierno que el Congreso validó definitivamente el pasado jueves y que entrará en vigor el próximo 1 de enero. Sin embargo, su impacto no será homogéneo en todo el país y cada contribuyente lo notará más o menos en función de lo que decida hacer autonomía con su tramo.

El Ejecutivo no se cansa de repetir que la reforma supone una rebaja de impuestos de 9.000 millones brutos en los dos próximos años. La mayor parte de esa disminución se produce en el IRPF, con un impacto en la recaudación de 3.366 millones en 2015 y de 2.615 millones en 2016, según consta en los Presupuestos Generales del Estado (los otros 3.000 millones hasta completar los 9.000 obedecen a la rebaja del Impuesto de Sociedades). Sin embargo, las cuentas que hace el Gobierno no se corresponden exactamente con la realidad. Y es que el IRPF se compone al 50 por ciento de un tramo estatal y otro autonómico. Por tanto, el impacto de la medida en los contribuyentes -que el Ministerio de Hacienda fija en una reducción media del 12,5 por ciento en el IRPF- dependerá de la decisión que adopte cada gobierno regional sobre replicar o no la reducción que hará el Gobierno en la parte estatal del tributo. En caso de no hacerlo en la misma proporción el ahorro ya no será el estimado por el Ejecutivo.

De hecho, el propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reconoció este jueves que habrá "diferencias significativas" en la implantación de la reforma en las comunidades autónomas y, por tanto, los españoles notarán la rebaja en sus bolsillos de manera desigual. Y es que no todas las comunidades podrán emular la bajada del tramo estatal. Montoro mostró su respeto por la decisión que tome cada región y recordó que algunas comunidades atraviesan por una situación económica difícil. Una rebaja de impuestos podría complicar la ya de por sí dificultosa reducción del déficit al 1 por ciento este año y al 0,7 por ciento el próximo.

"La rebaja se va a notar en todas las comunidades. Lo que ocurre es que en algunas no se va a reflejar con la intensidad publicitada por el Gobierno", explicó Luis del Amo, secretario técnico del Consejo General de Economistas Reaf. Este experto también se cuestionó la conveniencia de que algunas comunidades decidan bajar su tramo del IRPF con el serio riesgo de incumplir los objetivos de déficit. De hecho, tanto el Banco de España como la Autoridad Internacional de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya señalaron que este año se incumplirá el déficit autonómico.

De momento, en esa carrera por bajar los impuestos Madrid lleva la delantera. El presidente regional, Ignacio González, presumió de rebajar el tramo autonómico más que el estatal y de ser la región con los tipos de IRPF más bajos de España. En Madrid, el tipo mínimo autonómico en 2015 se situará en el 9,5 por ciento frente al 10 por ciento de la parte estatal, lo que supone que el tipo mínimo del impuesto será del 19,5 por ciento. Por su parte, el tipo máximo del gravamen se situará en el 44,5 por ciento el más bajo de todos. Solo otras cuatro comunidades más han decidido reducir el tramo autonómico más que el estatal: Baleares, Canarias, Cantabria y Castilla-La Mancha. Todas ellas sitúan su mínimo autonómico en el 9,5 por ciento. Por su parte, Aragón, Castilla y León y Murcia replican la misma rebaja del Ejecutivo. Curiosamente, Murcia rebajará dos puntos el tramo mínimo autonómico (del 12 por ciento al 10 por ciento) y también el tipo máximo otro punto (hasta el 23,5 por ciento). Una decisión adoptada a pesar de que según reconoció por primera vez esta semana el propio Ministerio de Hacienda por boca del secretario de Estado, Antonio Beteta, esta región incumplirá el objetivo de déficit en 2014.

LOS TIPOS MÁS ALTOS

Por otro lado, Galicia, Andalucía y Cataluña han adelantado que no rebajarán los tramos autonómicos. Es decir, que los contribuyentes de estas comunidades notarán un impacto menor de la reforma fiscal al aplicarse la disminución solo en la parte estatal. Aún así, el Gobierno consigue gracias a la reforma que ninguna comunidad tenga un tipo marginal máximo de IRPF superior al 50 por ciento. De hecho, Cataluña y Andalucía tendrán los más elevados con un 49 por ciento. El resto de comunidades reducen sus tramos pero no hasta el punto de emular la rebaja de la parte estatal. Cuestión aparte es el régimen foral de País Vasco y Navarra en el que gestionan ellos todo el impuesto.

Más allá de cuánto note el contribuyente la rebaja, el Gobierno insiste en que esta medida es posible debido a la recuperación de la economía. Sin embargo, esta rebaja no compensa toda la subida impositiva que el Ejecutivo realizó nada más llegar al poder en diciembre de 2011 y que prosiguió después con el incremento del IVA.

LAS DEDUCCIONES QUE DICEN ADIÓS ESTE AÑO 

España tiene uno de los sistemas fiscales con los tipos más altos de la UE y, sin embargo, es de los que menos recauda. Precisamente por eso uno de los objetivos de la reforma fiscal es reducir el número de deducciones y exenciones. Así lo ha defendido el Gobierno desde el principio. De hecho, el Ejecutivo siempre ha justificado que la rebaja impositiva tanto en IRPF como en Sociedades se compensaría -además de por el aumento de la recaudación con motivo de la recuperación económica- por el menor número de 'agujeros fiscales'. Por tanto, muchos de estos beneficios fiscales desaparecerán o serán más reducidos a partir del 1 de enero de 2015. Sin embargo, todavía hay tiempo para poder sacar partido a algunos de estos incentivos.

Venta de vivienda antigua. Es una de las medidas más polémicas de la reforma. Los propietarios que vendan en 2014 un bien patrimonial adquirido antes del 31 de diciembre de 1994 (lo que afecta especialmente a la vivienda) podrán beneficiarse íntegramente de los coeficientes de abatimiento que se aplican a las plusvalías de la operación. En concreto lograrán una reducción en la tributación de las ganancias del 11,11 por ciento en la transmisión de viviendas, del 25 por ciento para acciones y del 14,28 por ciento para el resto de productos. Sin embargo, en caso de realizar la venta en 2015 solo podrá aplicarse la reducción a las plusvalías por transmisión patrimonial inferiores a 400.000 euros. Este límite no se aplicará a cada operación de manera individual, sino al conjunto de las plusvalías generadas. Además, realizar esta venta antes de que acabe el año también tiene la ventaja de poder aplicar los coeficientes de corrección monetaria que actualiza la inflación.

Reparto de dividendos. Actualmente los primeros 1.500 euros del reparto de dividendos están exentos de tributación. Un beneficio que desaparecerá el 1 de enero. Sin embargo, si el reparto que se realiza es de una cantidad de mayor cuantía lo más lógico es esperar a que entre en vigor la reforma porque tendrá un gravamen inferior debido a la reducción de tipos

Deducciones por alquiler. Quienes tengan rentas inferiores a 24.107 euros y firmen un contrato de arrendamiento antes de 2015 podrán aplicarse una deducción del 10,05 por ciento del importe realizado. Y es que este incentivo desaparecerá desde el 1 de enero. Por otro lado, el propietario de una vivienda en alquiler verá cómo con la entrada en vigor de la reforma se reduce la deducción a esos rendimientos del 60 por ciento al 50 por ciento independientemente de la edad del inquilino. Y es que ahora la deducción podría llegar hasta el 100 por ciento en el caso de que el inquilino fuese menor de 30 años, por lo que la supresión es más perjudicial todavía.

Planes de pensiones. A partir de 2015 se reduce el límite máximo de aportaciones a los planes de pensiones con derecho a deducción. De esta forma pasará de los 10.000 euros o 12.500 (en el caso de mayores de 50 años) a 8.000 euros independientemente de la edad.

Acciones a empleados. La exención aplicable a la entrega de acciones gratuitas a los trabajadores de la propia empresa se mantiene en 2015 siempre y cuando dichos títulos no sobrepasen los 12.000 euros anuales y se entreguen a todos los empleados y en las mismas condiciones.

Rentas irregulares de capital inmobiliario. Quienes tengan que cobrar este tipo de rendimientos como derechos de traspaso de un local de negocio, indemnizaciones por daños en el inmueble, importes por la constitución o cesión de derechos de uso vitalicios, subvenciones de capital para la adquisición de elementos afectos a una actividad económica no amortizables, ayuda por cese de la actividad, premios literarios artísticos o científicos no exentos o indemnizaciones percibidas por la sustitución de derechos económicos de duración indefinida, tendrán una reducción del 40 por ciento si lo hacen este año. A partir de 2015 este porcentaje se reducirá hasta el 30 por ciento. Además, la reforma también limitará la base sobre la que se aplica la reducción que, como máximo, será de 300.000 euros.

Deterioro de activos. En el Impuesto de Sociedades también se suprimen varias deducciones. Por ejemplo, en 2014 el deterioro contable de los activos será deducible y a partir de 2015 desaparecerá. También se suprimen las deducciones de reinversión de beneficios, la de inversiones medioambientales y se limita la deducción por atenciones a clientes al 1 por ciento del negocio.

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