Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
ENTREVISTA

Glenn Close: "No soy tan valiente como mis personajes"

  • Tras seis infructuosas nominaciones y con su interpretación en 'Albert Nobbs' que la sitúa de nuevo en la parrilla de salida, la actriz asegura: "No odio los Óscar"

Glenn Close

Glenn Close

ARCHIVO
0
Actualizada 15/01/2012 a las 15:49
  • EFE.MADRID
Cuando se piensa en las grandes injusticias de los Óscar, Glenn Close es uno de los primeros nombres que vienen a la cabeza, pero tras seis infructuosas nominaciones y con su interpretación en "Albert Nobbs" situándola de nuevo en la parrilla de salida, la actriz asegura: "No odio los Óscar".

"Alec Baldwin me dijo una vez que antes la alfombra roja conducía a los Óscar pero que ahora los Óscar son conducidos por la alfombra roja. Para una mujer es terrible pensar en qué ponerse para la gala. Pero sería magnífico, un gran honor tener un Óscar", aseguraba Glenn Close a un grupo de medios internacionales, entre ellos Efe, en el pasado Festival de San Sebastián.

"Albert Nobbs" -que se estrena el próximo viernes en España- es la historia de una sirviente que, en plena Inglaterra victoriana, desafía los límites impuestos a su sexo y se viste de hombre para lograr sus metas.

Este personaje de género desdibujado es, literalmente, el papel de su vida, y con él Close opta a un Globo de Oro a la mejor actriz en la gala de estos premios, que se celebra hoy en Los Ángeles.

Close lo retoma treinta años después de interpretarlo en el teatro, en una película que ella misma ha financiado y para la que hasta ha escrito la letra de la canción "Lay your head down", candidata también a un Globo de Oro.

"Desde el principio de mi carrera siempre me habían dicho que nunca invirtiera mi propio dinero en una película, pero quería que llegara el mensaje al público y era la única manera. Si lo recupero, lo volvería a hacer", asegura la actriz, que sirvió en bandeja el proyecto al director que le ha mantenido en activo en el cine en los últimos años, Rodrigo García.

"Mi personaje es una persona invisible en un trabajo en el que se le requería ser invisible. En la época victoriana, el servicio no tenían categoría de personas. No es solo una mujer fingiendo ser un hombre para trabajar, sino una mujer invisible para sí misma, que se siente un ser incompleto y que intenta emerger de su propio anonimato", resume la actriz.

Acostumbrada al brío despreciativo de su formidable marquesa de Meurteille de "Las amistades peligrosas", el impulso psicopático de su Anne Archer en "Atracción fatal" o al histrionismo de su magistral Cruella De Vil en "101 dálmatas", Close hace un trabajo de contención en "Albert Nobbs" con el que todo apunta a que volverá a verse las caras en los Óscar con su antigua compañera y rival, Meryl Streep.

Ambas son las excepciones que confirman la regla de un Hollywood monopolizado por la juventud y excluyente con la madurez. "Yo hice mi primera película con 32 años. No sé si hoy se me darían las mismas oportunidades", reconoce Close, quien todavía recuerda con una sonrisa su primer día de rodaje en "El mundo según Garp" al lado de Robin Williams. "Se me olvidaba que tenía un micrófono y chillaba todo el rato mis diálogos", dice.

Casi treinta años después, Glenn Close ha pasado por épocas de olvido, por una resurrección gracias a la serie de televisión "Daños y perjuicios" y no ha descuidado su pasión por las tablas del teatro, aunque le resulte "muy duro no pasar en casa seis de cada siete noches".

Ella siempre quiso, por encima de todo, vivir las vidas de los personajes que más le atrajeran. "Yo no quería ser una estrella, sino vivir otras vidas o llevar al espectador a otros mundos, como cuando yo veía los clásicos de Disney y me hacían olvidar mi vida de vaquera en Connecticut", donde pasó parte de su infancia, explica.

"Yo no soy tan valiente como mis personajes. Para 'Las amistades peligrosas' necesité un asesor que no me hiciera sentir ridícula con una actitud tan altiva y, tanto hoy como hace años, las alfombras rojas se me han dado fatal", dice.

"Afortunadamente he trabajado con gente que me ha enseñado a amar la profesión y descubrir que para un actor el proceso lo es todo. La experiencia de crear algo entre todos es lo que me nutre como profesional. Todo lo demás escapa a tu control", concluye.
Selección DN+



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra