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CULTURA

Chernóbil, 25 años después

  • EFE. MOSCÚ/MADRID
Actualizado el 23/04/2011 a las 23:57
C ONSTRUIDA en los años setenta a 16 km de la frontera con Bielorrusia, Chernóbil era la mayor planta nuclear soviética, con cuatro reactores operativos y dos más en construcción, todos ellos del tipo RBMK. Diseñados para una doble función - producir energía y a la vez plutonio para uso militar -, presentaban graves problemas de seguridad, aunque no era esa la versión oficial: "Los científicos nos aseguraban que el reactor podía ser instalado incluso en la plaza Roja, porque no representaba más peligro que un samovar común y corriente", recordó el entonces líder soviético, Mijaíl Gorbachov.
Dada la necesidad de extraer con frecuencia los tubos de combustible, carecían de un sistema de contención que impidiera la dispersión del material en caso de accidente. A ello se añadieron problemas en la refrigeración, el uso de grafito y la posibilidad de hacer funcionar la planta con los sistemas de seguridad desactivados.
En las hipótesis sobre las causas del accidente se aúnan el error humano, el mal diseño del reactor y la realización de una prueba de seguridad.
Los técnicos aprovecharon el cierre del reactor IV por tareas de mantenimiento para experimentar cuánto tiempo podrían las turbinas abastecer el sistema de refrigeración, en caso de que la fuente de energía exterior fuera cortada. Al reducirse el flujo de agua en el reactor, la potencia de éste se multiplicó por 120, elevando la temperatura del núcleo por encima de 2.300 grados en pocos segundos, lo que produjo su fusión. La primera explosión, a las 01.23.48 horas del 26 de abril, lanzó al aire la cubierta de mil toneladas y gran cantidad de combustible y grafito fuera del edificio del reactor y la segunda desencadenó un incendio que duró nueve días.
La nube radiactiva alcanzó primero Bielorrusia y continuó hacia Escandinavia, Europa Central (principalmente Austria y Alemania) y el Reino Unido, entre otros. Los empleados de la central nuclear sueca de Forsmark, a 1.100 kilómetros de Chernóbil, fueron los primeros en dar la alarma. Sólo entonces, bajo presión internacional, el gobierno soviético admitió la catástrofe el 28 de abril. Veinticinco años después, la radiación continúa afectando a miles de habitantes de Bielorrusia, Ucrania y Rusia, donde se halla el 70% de los casi 200.000 kilómetros cuadrados de terrenos contaminados.
14 años más funcionando
Por efecto inmediato de la explosión murieron 62 personas (19 no confirmadas), según un informe del Comité Científico de la ONU publicado en febrero de 2011. La mayoría fueron los llamados "liquidadores" movilizados para apagar el incendio y para la construcción del sarcófago de hormigón que tardó siete meses y selló el reactor. Sin embargo, la demanda de energía hizo que Chernóbil siguiera funcionando durante 14 años más.
Su cierre definitivo fue posible tras un acuerdo alcanzado en 1995 con el Grupo de los Siete países más industrializados, que aportaron más de 7.000 millones de dólares para programas de asistencia y créditos para construir dos nuevos reactores en el oeste de Ucrania (Khmelnitskiy 2 y Rivne 4).
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