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LITERATURA

David Nicholls muestra las pasiones de la gente corriente

  • Tiñe de negro su veta rosa en 'Nosotros', la nueva novela del gran renovador de la comedia romántica
  • Explora la ruptura y los desafíos de la paternidad tras el éxito de 'Siempre el mismo día', que vendió cinco millones de copias y se llevó al cine

  • COLPISA. MADRID
Actualizada 22/02/2015 a las 06:00
Asegura David Nicholls (Hamphise, 1966) que era un actor "pésimo" y que el teatro "no perdió nada" con su abandono de la interpretación, en la que probó suerte "para vencer el miedo a escribir". Lo superó. Escribió para la tele y halló la senda de éxito con 'Siempre el mismo día', la novela que le consagró como el gran renovador de la comedia romántica. Vendió varios millones de ejemplares y estuvo entre los aspirantes al Booker Prize. Trata ahora de repetir el éxito con 'Nosotros' (Planeta), aunque tiñe de negro su veta rosa para indagar en las pasiones de la gente "que parece corriente".

Explora los desafíos de la paternidad y la quiebra de la pareja a través de un matrimonio maduro que naufraga y que el marido trata de salvar con un viaje al estilo del 'grand tour' de los románticos del siglo XIX. La pareja en crisis y su relación con un hijo adolescente son los protagonistas de la novela, junto las nueve ciudades europeas que recorren y, sus grandes museos y obras de arte. Un periplo de París a Barcelona con escalas en Ámsterdam, Verona, Venecia, Florencia, Siena y Madrid.

Nicholls ha necesitado cinco años para concluir esta historia en la que modifica su registro. "No quería repetir un cliché" dice. "Esta vez no se trata de averiguar si la pareja se consolida y triunfa el amor, sino de ver si se desmorona, si dejarán de estar juntos". "Así que, si es una comedia romántica, es bastante negra", dice un timidísimo Nicholls. "Es a veces tan triste y tan cínica que parece anti-romántica" añade. "Escribí mi primera novela para un público joven, de menos de treinta años. Pero todo y todos cambiamos. No tengo una cita sentimental desde hace veinte años y no podía escribir otra historia romántica sobre veinteañeros. Ahora soy padre y veo el mundo de otra manera" plantea el escritor, que perdió a su progenitor mientras escribía 'Nosotros'.

La protagoniza Douglas Petersen, un maduro bioquímico a quien su esposa, Connie, sorprende con un ultimátum: le dejará cuanto el hijo de ambos abandone el nido para ir a la universidad. El último cartucho de Douglas para salvar su matrimonio está en un suntuoso viaje familiar, esa tradicional gira europea que hicieron en su día Goethe, Stendhal y tantos románticos "del que se esperan cambios sustanciales, pero que concluye siempre con la vuelta a casa, y está por ver si mejorados o no".

Lejos de atenuarse, la creciente tensión entre sus padres hará que Albie, el chaval, huya encandilado por una roquera acordeonista neozelandesa y que su progenitor lo persiga por media Europa. En su descorazonador periplo, Petersen visita los grandes museos de París, Ámsterdam, Múnich, Venecia y Florencia, con una inesperada extensión a Madrid y Barcelona. No puede asimilar ni comprender el arte sin el auxilio de un guía. Douglas carece de códigos para interpretar el arte "pero gracias a él se convierte en una persona más abierta", apunta Nicholls.

Dice que esta ficción que bascula ente el humor, la ternura y el desamor, entronca con una poderosa corriente de narradores como Philip Roth, John Cheever, Anne Tyler o Alice Munro, "Esos escritores norteamericanos que tienen el don de describir las pasiones que vibran bajo la vida doméstica de gente que parece corriente".

Anne Hathaway protagonizó la película basada en 'Siempre el mismo día' ('One Day' en su original inglés) que recaudó más de 70 millones de dólares. Traducida a casi 40 idiomas, ha vendido cinco millones de copias. A Nicholls le interesa más esta vez convertir su novela en serie de televisión. "La idea de cortar me espeluzna, y es difícil meter 25 años de relación y doce ciudades en 90 minutos" dice. "Hay muy buenos escritores para la tele, que ofrece audiencias más amplias y formatos más extensos, aunque tampoco me entusiasman las permutaciones infinitas sobre la misma situación". "Alguien me dijo que 'Nosotros' era como un 'Breaking Bad' romántico, con un químico que pierde su familia y que sumido en una crisis, hace cosas extraordinarias por amor a su familia, pero Incluso 'Beaking Bad', que es una obra maestra, lo sería con diez horas menos" ironiza.

El personaje, como el autor, colocan Madrid por delante de Barcelona en su preferencias. "El protagonista está más feliz en Barcelona, donde casi se muere, pero se muestras más emocional en Madrid. Me encanta Barcelona, aunque Madrid es más vital y emocionante. Está infravalorada y tiene algunos de los mejores museos del mundo", dice Nicholls, que disfrutó de lo lindo en su regreso al Prado.

Asegura que el éxito de 'One Day' no fue paralizante. "He escrito tres películas y varias horas para una serie de televisión en estos años, pero he aprendido que el éxito te impide ser dueño de tu tiempo". También que "el fracaso es la antesala del éxito". "Me propuse escribir una novela que hablara sólo sobre padres e hijos, pero cuando llevaba 35.000 palabras la tiré a la basura. De aquel fracaso surgió esta novela" en la que el amor, en otro registro, vuelve a ser el motor. "Si reflexionas sobre tu vida ves que los acontecimientos cruciales tienen que ver con enamorarse y desenamorarse, y parecería un locura no ser consciente de esto". "No siy demasiado sentimental. Lo único que hago es ponerme retos a mí mismo" concluye.
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