Premios Teobaldo

Los premios Teobaldo, en su quinta edición, de periodistas a periodistas

  • Entre los diez galardonados se encuentran Rubén Elizari, Iván Benítez y Fernando Fernández Garayoa

Los premios Teobaldo, en su quinta edición, de periodistas a periodistas

LOS PREMIADOS. Desde la izquierda, Iván Benítez, Alicia Giménez García, Isidoro Parra y Consuelo Berrade, Marta Olcoz, Rebeca Hermoso de Mendoza, Rubén Elizari, Daniel Campanero, Ana Ibarra, Asun Egurza y Fernando Garayoa

EDUARDO BUXENS
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Actualizada 19/10/2014 a las 10:51
  • Sara Nahum. Pamplona
Los premios cumplían cinco años y los premiados fueron diez. El doble. Porque la Asociación de Periodistas de Navarra está “doblemente convencida” de que cada vez hace más falta reconocer el trabajo de aquellos profesionales que día a día se esfuerzan por conseguir un periodismo de calidad. Por eso ayer su presidente Miguel Ángel Barón quiso acordarse también de “aquellos periodistas que se dejaron la piel en la calle, que robaron muchas horas a la noche y a la familia porque así era el oficio, un periodismo de libreta y boli, de contacto humano, de linotipias, de componer letra a letra el periódico del revés para que se pudiera leer del derecho”. Para todos esos periodistas veteranos hubo el viernes un recuerdo en Olite, en su Parador, donde se celebró la gala. 

Y en representación de esa savia nueva de periodistas navarros, herederos de aquellos otros, Aritz Parra Berrade recibió el Teoblado al Periodista del Año por su “defensa abierta y valiente de los derechos humanos en China, donde trabaja”. Por eso, por encontrarse tan lejos, no pudo recoger el premio. En su lugar acudieron sus padres. Él, Isidoro, se acercó emocionado al atril,“es muy duro tener a un hijo fuera desde hace doce años”, se disculpó, y explicó las cualidades que habían llevado a su hijo a recibir este premio: “ La voluntad clara de ser periodista, la capacidad de aguante y resistencia que ha tenido y un sentido de la responsabilidad muy férrea”, explicó. Aritz mandó un vídeo de agradecimiento en el que reivindicó la figura del corresponsal y de aquellos profesionales que como él se han tenido que “autoexiliar”, que “hacer la maleta o la mochila y buscar oportunidades fuera”. Y también se acordó entonces del esfuerzo que esto supone también para familiares y amigos “que hacen el gran sacrificio de verte lejos”. Así recibió este galardón “con sabor a victoria”.

Rubén Elizari, redactor de Diario de Navarra, recibió el Teobaldo al mejor trabajo de periodismo Económico y de Empresas. “Este galardón también pertenece a cerca de los cincuenta mil navarros para los que escribo y que buscan sin perder la fe ni la esperanza ese empleo, explicó. “Desde aquí les pido que no se rindan, que al final de la tormenta está la luz del sol ”. También quiso dedicárselo a “todos los nuevos empresarios que han desafiado lo establecido y luchan por hacer realidad sus sueños. Ellos inventan el futuro para cambiar el presente”. 

Otro compañero, Iván Benítez, recibió el premio a la mejor fotografía de prensa, por la imagen que ilustró el reportaje titulado Conectados al sueño “Iván tiene la mezcla perfecta de modernidad y de la visión de los viejos clásicos”, dijo Fernando Múgica al entregarle el galardón. “Yo me hice fotoperiodista por él”, aseguró Benítez emocionado. El redactor y fotógrafo de Diario de Navarra hizo un rápido recorrido por su carrera, aseguró que mantiene “la ilusión como el primer día” y reivindicó desde el atril la figura del fotoperiodista, “una asignatura pendiente en la universidad”. Dedicó el premio a su hija Helena, de dos meses, que escuchaba desde los brazos de su madre. “Me está enseñando a mirar de nuevo”.

Marta Olcoz, recibió el Teobaldo al Mejor trabajo periodístico de promoción de los Municipios y Concejos de Navarra por su trabajo en el medio digital de información general Ahora Zona Media. “No tendremos grandes titulares que pudieran salir publicados en periódicos nacionales, pero nosotros nos quedamos con las pequeñas historias de los ciudadanos de a pie”, explicó, y quiso compartir el premio con su marido “el 50% de este premio y este proyecto es tuyo”, le dijo desde el atril.

Daniel Campanero, director de la revista Navarra Tour fue el siguiente premiado, “ por descubrir lo mejor de la comunidad en paisajes, cultura, costumbres, gastronomía... con el objeto de fidelizar al turista”. Subió agradecido y con un único mensaje: “Navarra es una tierra que merece la pena conocer y difundir. Hacerlo”, invitó así a los más de setenta asistentes.

“Por llevar cuatro lustros removiendo en la cultura de Diario de Noticias”, Fernando Fernández Garayoa recibió también otro de los galardones. Y quiso dedicárselo a su familia y a “ese colectivo de periodistas fundamentales, que salvan la vida al resto y que nunca recibirán un premio como éste aunque se lo merecen: los compañeros de cierre y edición”. Su compañera Ana Ibarra, una “todo terreno del periodismo” consiguió el Teobaldo al mejor trabajo periodístico en defensa de los valores y derechos humanos y aprovechó su discurso para recordar a alguna de las personas de sus reportajes. “Existen injusticias más cerca de lo que creemos”, aseguró.

En esa misma línea Alicia Giménez García recibió el Teobaldo al mejor trabajo de periodismo sobre Civismo y Democracia y en un discurso hecho para remover conciencias en el que recordó que todavía hoy existe la esclavitud. “Sólo en Navarra existen más de 800 mujeres en esta situación”, aseguró con el premio en la mano.

Rebeca Hermoso de Mendoza como responsable del programa De compras de Navarra TV quiso compartir su Teobaldo con todo su equipo y con “aquellos comerciantes que cada semana nos abren las puertas de sus negocios y nos cuentan su experiencia con pasión y nos hacen ver que merece la pena luchar por el comercio cercano”. 

El mejor Teobaldo de periodismo social lo consiguió Asun Egurza por sus cuentos infantiles de la colección Emociónate, creada para dar respuesta a las necesidades educativas de las familias y para favorecer el desarrollo emocional desde la infancia. “Este premio me ha hecho volver a creer en las hadas y en lámparas mágicas”, dijo emocionada. Dedicó el premio a sus hijos “por sus preguntas” y quiso también, desde el atril, hacer un alegato a favor de la libertad de prensa. 

 Y así acabó una noche veraniega en Olite, con un brindis de Taittinger porque fue allí donde el rey Teobaldo I de Navarra, el trovador e imagen de este champán, plantó las primeras cepas traídas desde la región de Champaña de donde era Conde. 
 
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