ANIVERSARIO

Se cumplen 63 años de la coronación de Isabel II de Inglaterra

El evento fue retransmitido por radio y por televisión por primera vez y seguido por cientos de miles de personas en todo el mundo.

La reina Isabel II celebró este jueves su 90 cumpleaños

Cumpleaños de la reina Isabel II

agencias
Actualizada 02/06/2016 a las 16:19
  • EFE. LONDRES
Un 2 de junio de 1953, la princesa Isabel fue coronada como la Reina Isabel II del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en una ceremonia de coronación que se realizó en la Abadía de Westminster. Su reinado es el segundo más largo en la historia británica.

Isabel II sucedía a su padre Jorge VI que murió en 1952, tras el período de luto oficial y los complejos preparativos de la ceremonia que obligaron a posponerla más de un año a la espera de que todo estuviese listo.

En la abadía se congregaron más de 8.000 invitados entre representantes de la sociedad británica, de los países de la Commonwealth y de otros países del mundo.

Pese al mal tiempo el público apoyó masivamente el acto con constantes muestras de alegría y afecto. La ceremonia fue celebrada por el arzobispo de Canterbury, Geoffrey Fisher, que impuso a la reina los símbolos del poder real después de que hubiese pronunciado el juramento de coronación.

El evento fue retransmitido por radio y por televisión por primera vez y seguido por cientos de miles de personas en todo el mundo.

El vestido de coronación de la reina se encargó en octubre de 1952 y tomó ocho meses su creación, que estuvo a cargo de Hartnell, quien presentó ocho modelos distintos hasta que finalmente el octavo consiguió un asentimiento tácito. El diseño elegido incorporó todos los símbolos florales de Gran Bretaña y la Commonwealth.

Nacida el 21 de abril de 1926, primogénita de los duques de York y tercera nieta del rey Jorge V de Inglaterra y bautizada como Elizabeth Alexandra María Windsor, vivió sus primeros años en 145 Piccadilly, Londres y en el White Lodge en el parque de Richmond. También pasó tiempo en la casa de campo de sus abuelos paternos, el rey Jorge V y la reina María, y los padres de su madre, el conde y la condesa de Strathmore.

Se convirtió en la heredera del trono cuando su padre fue coronado en 1936 con el nombre de Jorge VI, tras la abdicación del hermano de éste, Eduardo VIII, para casarse con la mujer que amaba, la divorciada Wallis Simpson. En marzo de 1945, poco antes de que concluyera la Segunda Guerra Mundial, ingresó en el Servicio Auxiliar de Transporte.

CARÁCTER UNIFICADOR

A pesar del reducido papel político al que se vio sometida la monarquía británica tras la Segunda Guerra Mundial, esencialmente simbólico, y los cambios que se produjeron en la relación con las antiguas colonias, la reina procuró preservar el carácter unificador de la Corona en el espacio político del antiguo imperio, convertido tras la descolonización en la Commonwealth.

En este sentido, viajó por todo el mundo como no lo había hecho ningún otro monarca británico, para estrechar vínculos con súbditos de las más diversas razas, creencias y culturas.

Incluso en Australia instauró la costumbre de los paseos más o menos espontáneos, para mezclarse y saludar sin protocolo a la gente de la calle.

Isabel seguía siendo una princesa cuando se casó con el príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca en noviembre 1947. Tuvieron cuatro hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo. La pareja también tiene ocho nietos: Peter y Zara Phillips (b.1977 y 1981); El duque de Cambridge y el príncipe Harry (b.1982 y 1984); Princesa Beatriz de York y Eugenia de York (b.1988 y 1990); y la señora Louise Windsor y Jacobo Windsor (b.2003 y 2007). La reina y el príncipe Felipe son ahora bisabuelos.

Después de la coronación, Isabel y Felipe se trasladaron al palacio de Buckingham. Sin embargo, al igual que con muchos de sus predecesores, que no les gustaba el palacio como residencia, consideraron el castillo de Windsor como su casa.

Como monarca constitucional, Elizabeth no expresa sus opiniones políticas personales públicamente y ha mantenido esta disciplina a lo largo de su reinado, aunque sin duda estuvo más cerca de Tony Blair que de Margaret Thatcher.

A pesar de una serie de controversias que rodearon a la familia real, especialmente a lo largo de los años 1980 y 1990 (incluyendo los patinazos verbales del príncipe Felipe y las dificultades matrimoniales de sus hijos), la Reina Isabel sigue siendo una figura ampliamente respetada. Sin embargo, en 1997, fue percibida junto otros miembros de la familia real, como insensible ante la efusión pública de dolor tras la muerte de Diana de Gales.

A sus 90 años se ha convertido en la tercer monarca reinante más antigua de la historia y de la Commonwealth británica. A pesar de estar en excelente estado de salud ha empezado a delegar algunas funciones públicas en sus hijos, así como en otros miembros de la familia real.

Sin embargo, su popularidad entre los británicos ha seguido siendo extremadamente alta, en gran parte gracias a su dedicación a labores caritativas como patrono de más de 600 organizaciones benéficas y otras instituciones.

La popularidad de la reina Isabel no se limita sólo a las Islas Británicas ya que los referendos en Tuvalu en 2008 y San Vicente y las Granadinas en 2009 rechazaron las propuestas para abolir la monarquía.
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