Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
ACCIDENTE NUCLEAR

Chernóbil, treinta años de infierno

Ucrania, Rusia y Bielorrusia recuerdan mañana el mayor accidente nuclear de la historia

Una vieja lancha abandonada en el canal del río Pripyat, a 30 kilómetros del reactor nuclear de Chernóbil.

Una vieja lancha abandonada en el canal del río Pripyat, a 30 kilómetros del reactor nuclear de Chernóbil.

EFE
Actualizada 25/04/2016 a las 09:02
  • COLPISA. MADRID
El 26 de abril de 1986 reventó el recubrimiento del cuarto reactor de la central atómica de Chernóbil, en el accidente más grave en la historia de la industria nuclear civil. Han pasado tres décadas, pero todavía no se conocen en profundidad las secuelas. Sigue la controversia sobre el número real de personas afectadas y la fuerte contaminación del suelo mantiene la zona prácticamente cerrada. Allí viven unos pocos ancianos sin medios económicos ni familias que les puedan acoger en un lugar mejor.

Aún no se ha conseguido la financiación necesaria para construir un nuevo sarcófago que aísle totalmente el reactor siniestrado, circunstancia que preocupa a especialistas y ecólogos, ya que amenaza con provocar una fuga de las sustancias radiactivas. El viejo recubrimiento se colocó precipitadamente a los pocos días de la catástrofe, mientras que el nuevo empezó a levantarse en 2010 pero todavía queda mucho para que esté listo. Tendrá un coste de más de 2.000 millones de euros que sufragrarán parcialmente la Unión Europea, Estados Unidos y varios organismos internacionales. La cantidad que, a estas alturas queda pendiente, es un problema que se abordará hoy en la conferencia de donantes que se reúne en Kiev.

La catástrofe se desencadenó a las 1:23 horas del 26 de abril. En menos de un minuto, dos explosiones se sucedieron en escasos segundos. El edificio que albergaba el reactor se desmoronó. Se declaró un voraz incendio y el material radiactivo escapó a la atmósfera. Víctor Zajárchenko, de 74 años, era entonces el jefe de la unidad de bomberos enviada a apagar las llamas. "No era la primera vez que teníamos que extinguir un fuego en la central, pero lo que no pude imaginar es que se tratara del propio reactor", comentaba la semana pasada en Kiev tras recibir una nueva condecoración. "En lugar de los quince días que duraba cada turno estuve 45 en Chernóbil", aseguró. Zajárchenko no quiere hablar de sus enfermedades y evita pronunciar la palabra cáncer, pero ha tenido que pasar por varias intervenciones quirúrgicas, la última en la sección de neurocirugía de uno de los hospitales de la capital ucraniana. Su primera operación fue en la tiroides.

El accidente lo causó un experimento con el que se pretendía comprobar si, en el caso de un corte total del fluido eléctrico, la inercia de la turbina del generador principal podría alimentar los sistemas de seguridad, control y refrigeración del reactor hasta la puesta en funcionamiento de los generadores de emergencia. Pero una caída repentina del nivel de potencia, por razones no del todo esclarecidas, hizo que el reactor se desbocase. La potencia osciló bruscamente en un primer momento y después se disparó. La falta de refrigeración agravó el problema e hizo que la temperatura del núcleo del reactor empezara a elevarse. El jefe de turno apretó el botón de parada del reactor, pero las barras de grafito que sirven para moderar la reacción en cadena se quedaron bloqueadas. Fue entonces cuando se produjeron las explosiones.

Los habitantes de la ciudad de Prípiats, a poco más de dos kilómetros al norte de la planta atómica, fueron los primeros en enterarse que algo grave había sucedido. Allí vivían los trabajadores de la central nuclear de Chernóbil y en la oscuridad de la noche pudieron ver perfectamente el resplandor del incendio. El reactor había empezado a escupir a la atmósfera abundante material radiactivo. La dirección comunista trató de fingir normalidad y ocultar lo sucedido. De ahí que la decisión de evacuar Prípiats no se adoptase hasta el mediodía del día 27. En ese momento, la gente llevaba expuesta a la radiación casi 36 horas. Hacia las dos de la tarde llegaron tres trenes de pasajeros y más de 1.200 autocares. Los casi 50.000 habitantes fueron desalojados en poco más de tres horas, portando consigo sólo lo puesto. La fuga radiactiva no pudo ser detenida hasta diez días después.

La zona contaminada se extiende a través de 150.000 kilómetros cuadrados e incluye unos 200 centros de población, entre ellos el pueblecito de Chernóbil, a doce kilómetros al sureste de la central y del que ésta tomó el nombre. De todo el área tuvieron que ser evacuadas casi 120.000 personas en los días siguientes. Pero lo cierto es que en los territorios contaminados hay hoy cinco millones de habitantes. El mayor impacto radiactivo se lo llevó la vecina Bielorrusia y la región rusa de Briansk. La nube tóxica llegó también a una gran parte de Europa. Suecia fue la primera en dar la voz de alarma, dos días después del accidente.

Los más de 600.000 "liquidadores" (bomberos, operarios, militares y voluntarios) que hicieron frente a la catástrofe sin apenas protección malviven hoy enfermos y olvidados por la autoridades. No hay unanimidad sobre las cifras de afectados o la tipología de las enfermedades ligadas al escape radiactivo ni sobre la magnitud del daño medioambiental. La ONU cifró el número de muertes directamente ligadas al escape en poco más de medio centenar. Los "liquidadores" habla de "decenas de miles" mientras que Greenpeace afirma en que la cantidad total de muertos supera los 200.000, incluyendo a los habitantes de las zonas afectadas.
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra