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Taberna: "La Cámara de Comercio se convertirá en un club privado de 400 empresarios"

La próxima eliminación del Recurso Cameral Permanente ha hecho replantearse a la Cámara de Navarra su actividad. Se financiará con cuotas voluntarias de socios que quieran "pertenecer a un club de prestigio"

  • MARIALUZ VICONDOA . PAMPLONA
Publicado el 24/04/2011 a las 02:00
Las cosas han cambiado para la Cámara Navarra de Comercio, como para el resto de las 85 instituciones que funcionan en el país. El real decreto ley 13/2010 elimina la obligatoriedad que tenían las empresas a pertenecer a las cámaras y, por tanto, desaparece el recurso cameral permanente (RCP) que debían pagar dependiendo de su facturación. En 2013 dejará de recibir esta fuente de financiación que supone para la Cámara navarra el 43% de los 6,5 millones de euros del presupuesto establecido para 2011. Durante este año no habrá variación y en 2012 sólo pagarán las que facturen más de 10 millones de euros. En 2013, nada de nada. La institución navarra se ha puesto manos a la obra y ha elaborado un plan en el que ha sustituido esta fuente de financiación por una cuotas voluntarias y por ingresos por patrocinios y por los servicios, de los que únicamente se ofrecerán los que sean rentables. Javier Taberna, presidente de la Cámara de Comercio de Navarra desde hace 20 años, reconoce que la supresión del RCP era algo que se veía venir, pero que tal como se hizo cogió por sorpresa. Taberna (Pamplona, 1950), cuyo nombre ha sonado como posible sucesor de Javier Gómez Navarro como presidente del Consejo Superior de Cámaras, llega a calificar de "lacra" el impuesto que dejará de existir en 2013.

Sorpresa, injusticia, improvisación, algo innecesario..., ¿qué sensación tuvo cuando conoció la noticia de la supresión del RCP?
Todo eso. Desde hace bastantes años yo pensaba que llegaría un día en que dejaría de ser obligatorio para la empresa pertenecer a una Cámara de Comercio. La palabra obligación repugna a un liberal como yo. Era algo anacrónico.

¿Por qué no se había intentado cambiar antes?
Porque eso se regula por ley. Dicho esto, una cosa es que yo pensara que iba a llegar un día en el que las empresas no tuviesen que pertenecer de forma obligatoria a las cámaras y otra cosa bien distinta es que, si teníamos funciones públicas, si representábamos los intereses generales de la economía de una región, sí que creo que teníamos que tener una ley que nos amparara y que encomendase unos servicios que debían ser ejecutados a través de las cámaras. Algo que tenía que ir acompañado con una financiación.

Es decir, ¿que por ley se dijera qué funciones se delegan en las cámaras?
Sí, y que tuvieran una financiación distinta. Así es en Italia y Francia. Las cámaras francesas gestionan los puertos y aeropuertos de ciudades pequeñas, como Bayona y Biarritz. Éste era el modelo que considerábamos importante. Y no el del RCP, al que yo he llamado "recurso robin hood".

¿Y eso?
Porque las que más pagaban, que eran las grandes empresas, eran las que menos necesitaban a la Cámara, y a quien más beneficiaba ese recurso era a la pequeña y mediana empresa. Desde la Cámara ya vislumbrábamos que iba a haber un cambio y por eso nos fuimos preparando, cobrando servicios a las empresas, servicios más competitivos y que nos los podían comprar. Nos íbamos adaptando a lo que pensábamos que nos iba a venir.

Si lo sabían, entonces, ¿poca sorpresa?
De una u otra forma, sí lo sabíamos, pero lo que nunca hubiéramos pensado, ni yo ni nadie en España, es que en una noche aciaga nos acostásemos con RCP y nos levantásemos sin él, sin haber hablado nunca con las Cámaras, sin haber previsto su transformación y adaptación, y sin haber pensado en algo muy importante, que es que con la desaparición del recurso se iban a dejar inmediatamente de hacer muchas de las acciones que hacíamos. El daño ha sido importante y grave para el tejido empresarial por la improvisación. Si se hubiera hecho consensuadamente, se podía haber preparado una nueva ley de cámaras y evitar el trauma que ha representado. De la incredulidad hemos pasado a la desilusión y al pesimismo. Desde mi punto de vista, la sensación ha sido de desaliento al encontrarte muy solo, no hemos tenido apoyo popular porque nos lastraba mucho, y eso no me terminaba de convencer, esa obligación del impuesto.

Insisto, ¿por qué no ha intentado la supresión antes?
Porque nadie estaba pensando en esto. Yo sabía que iba a llegar sí o sí. Incluso he dicho que era una lacra, que afectaba a nuestra imagen, por lo que no teníamos apoyo popular. Después de la desaparición del RCP hemos notado una solidaridad absoluta. Ahora nos tenemos que ganar la confianza de la gente.

Pero ustedes no aceptaban bien las críticas que se hacían al RCP.
A quien lo ponía en cuestión, lo que yo he hecho ha sido respetarle y explicarle por qué era bueno el RCP. Es bueno un impuesto que sirve para una cosa concreta y que se sabe a dónde va. Pero tenía un aspecto negativo que es la obligatoriedad de tenerlo que pagar. Yo sabía que tarde o temprano tenía que venir la libertad y la desaparición de algo forzoso, pero había que haberlo hecho con un periodo de adaptación. Se tenía que haber hecho esto en época de bonanza, pero no ahora, porque es muy malo dejar al país sin 300 millones de euros que era la recaudación de las cámaras, que desaparecen del mercado que se dedicaban al comercio exterior y formación.

¿Qué plan tiene la Cámara para hacer frente a esta decisión?
La cámara ha aprobado un proyecto de sostenibilidad, autosuficiente e independiente. Tenemos que hacer una Cámara que se mantenga otros 120 años, que se autofinancie en su base fundamental. Queremos ser independientes para defender intereses generales (no sectoriales) de comercio e industria, para ser objetivos y prescribir opinión económica, sin estar condicionados al vaivén político; a veces podremos estar de acuerdo con la política del gobierno, y otras deberemos ser críticos y eso sólo se puede hacer si se es independiente. Nos basaremos en nuestros propios servicios, que cobraremos, vamos a estar en el mercado y nos comprarán si somos los mejores. Y queremos ser atractivos para los nuevos socios de la Cámara, que serán voluntarios.

¿Nuevos socios?
Los socios serán voluntarios. Y sus cuotas se destinarán a hacer servicios de interés general.Al final será un club de empresarios donde tendrán los beneficios de pertenecer a una asociación independiente, creíble, activa y que defiende intereses generales.

¿Confían en que vaya a haber socios voluntarios?
Hemos establecido para 2013 un objetivo de ingresos por cuotas voluntarias de 700.000 euros.

¿Será socio sólo el que pague?
Sí. A cambio, aquí tendrá un espacio común, donde se podrá debatir, opinar, formar la opinión de la Cámara en aspectos que interesen a la economía, vamos a hacer lo que hacíamos pero de forma independiente.

Ahora pertenecen a la Cámara las más de 44.000 empresas que hay. ¿Cuántos socios voluntarios calcula que tendrán?
Entre 150 y 200 en un primer momento y podríamos llegar hasta 400. Con 400 me sentiría absolutamente satisfecho. Antes teníamos los 44.000, pero teníamos el peso del impuesto, una servidumbre, un lastre, teníamos mala imagen por esto, además había personas que estaban por obligación y que no querían pertenecer a la Cámara... Por eso ahora me ilusiona mucho más este proyecto, porque nos hemos quitado el lastre del impuesto.

Parece agradecido al cambio legislativo.
Yo enseguida me adapto a todo y ahora estoy mucho más ilusionado que antes. Siempre digo que hay que adaptarse a lo que tienes. Y ahora vamos a coger lo bueno que tiene esta situación, que lo tiene, muchos aspectos muy buenos que hay que aprovechar. Fundamentalmente, que ha desaparecido esa servidumbre y que nos mantiene como corporación de derecho público. Podemos hacer muchas más cosas siendo corporación de derecho público.

¿Habían temido que desapareciera la consideración de derecho público?
Sí, también podía haber sido.

Los 400 socios, ¿de qué tipo serán?
Todo el que quiera, desde pequeñas empresas, que paguen su cuota correspondiente, a despachos de abogados, autónomos... a quien le interese estar en un club de prestigio como es la Cámara de Comercio.

¿Cómo pagarán?
Las cuotas se adaptarán. Está por elaborar. Nuestra idea es vincularlo al beneficio. El que más cuota pague tendrá más participación. Pero podrá pertenecer al club el que quiera, pero, los 400 estarán porque querrán estar.

400 empresas, dependiendo del Gobierno, ¿peligro de convertirse en lobby de influencia?
Puede haber un peligro, pero lo que nos diferencia de todos es que defendemos intereses generales. Desde ese punto de vista, del interés general, sí puede ser considerado un lobby, basado en la libre competencia, reglas de mercado, menor intervencionismo de la Administración...

"El ajuste en el número de Cámaras será importante"Además de cobrar por servicios y por cuotas, ¿con qué otras vías de financiación contarán a partir de 2013?
Aumentará la parte de servicios que prestamos, siempre que haya un nicho de mercado, no vamos a hacer la competencia a nadie. Por prestación de servicios prevemos ingresar en 2013 2.480.000 euros. Y luego, patrocinios (120.000 euros de ingresos previstos) y lo que pueda venir de encomiendas de gestión, que no quiero llamarlo subvención, como participaciones en programas administrativos, como el PIPE. Ofreceremos los servicios rentables, el más importante que seguiremos dando es el comercio exterior, que lo vamos a reforzar.

En esas encomiendas, que no quiere llamar subvención, pero que es dinero público, ¿no se acaba la independencia?
No, porque no voy a depender nunca del favor de la Administración. Sí que me lo tendré que ganar, tendré que ser el mejor para que me den esa encomienda. Ser una corporación de derecho público, como somos nosotros, tiene una ventaja, que sin acudir a concursos nos pueden delegar funciones, como está establecido en la propia ley. Este capítulo puede ser variable. El proyecto de Cámara no va a depender de esta parte pero, sí va a ser muy importante. Desde el Ministerio de Economía se ha creado una comisión para analizar qué funciones y servicios pueden prestar las Cámaras y ahí pretendemos que nos den por ley servicios, cobrándolos.

¿Eso no es subvención?
No, si me dan el registro de los fondos o ayudas europeos, cobraré a la empresa por ese servicio, como el servicio que hoy tenemos de los certificados de origen.

Entonces, ¿cómo va a afectar a la Cámara Navarra, qué servicios se van a suprimir?
En 2011, en nada porque tenemos el mismo presupuesto. Tenemos la incógnita de qué pasará con el presupuesto del nuevo gobierno y de qué decidirá la comisión interministerial. No se podrá saber nada hasta octubre.

¿Y cómo va a afectar al empleo de la Cámara?
A la vista de la incertidumbre haremos lo que tengamos que hacer, cuando veamos las decisiones de octubre.

Pero, habrá cosas de lasque hayan decidido prescindir.
Sí, de cuotas a instituciones, por ejemplo. Y en todas nos han dicho que siguiéramos, aunque no pagáramos. Vamos a seguir con todo lo que teníamos comprometido. Pero no vamos a dar ninguna subvención a ningún acto, para lo que antes teníamos una partida importante. Y estamos ajustando gastos indirectos, en viajes, etc.

¿Van a desaparecer cámaras?
Sin duda, no sé cuántas, pero el ajuste va a ser importante. Pero todavía las Cámaras no están convencidas de que esto es irreversible y están basando sus planes en la negociación con el gobierno. Nos hemos diferenciado de eso, somos los únicos que hemos hecho este proyecto de autosuficiencia.

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