Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Emprendedores

Crear tu propio negocio, una salida para hacer frente a la crisis

Mike Iriarte de Badabum
Mike Iriarte de Badabum
E.L.
  • Elena Lecumberri
Actualizada 10/04/2013 a las 12:42
La destrucción de empleo y las dificultades para acceder a un trabajo por cuenta ajena de la población más joven y con estudios universitarios parece haber provocado un 'boom' de emprendedores en el centro de Pamplona, aprovechando el elevado tránsito de ciudadanos por sus calles y la existencia de locales libres debido al cierre de históricos establecimientos familiares.


EL CAFETICO DE SAN NICOLÁS



Veronique Lerouge llegó a Pamplona hace un año siguiendo a su marido, ingeniero, destinado a Pamplona por motivos de trabajo. Ella, especialista en Marketing, intentó sin éxito encontrar un empleo y decidió hacer realidad una idea que tenía en mente desde hacía años: un local de comida saludable, un bar "para hacer una pausa sana".

El sueño de esta emprendedora franco-canadiense de 32 años se llama 'El cafetico de San Nicolás', se ubica en esta calle del Casco Antiguo y en él se pueden tomar zumos de frutas tropicales, magdalenas con frutas o crepes, "todo, comida casera" que ella misma elabora desde el pasado mes de octubre en este pequeño local en el que Lerouge y su marido han invertido todos sus ahorros. "Ahora tengo el tiempo y la oportunidad de llevar a cabo mi sueño. El primer año hay que darse a conocer pero estoy contenta, la gente está descubriendo mis productos, que trato de integrar en la cultura gastronómica de esta tierra", explica.


LA CASA DE LOS QUESOS



El pamplonés Javier Carballo trabajó en el sector de las energías renovables hasta 2011, año en el que comenzó a sentir la crisis y la ralentización económica. Licenciado en Biología y Bioquímica, decidió apostar por abrir una tienda gastronómica especializada, 'La casa de los quesos', en la calle Tafalla. Confiesa que "siempre había tenido mucha cultura de los alimentos" y descubrió que el queso "era un producto que estaba por explotar".

Contactó con esta franquicia, encontró un local que le pareció apropiado y el pasado mes de mayo abrió su negocio. A sus 36 años reconoce que las crisis son el mejor momento para "abrir nuevos nichos de mercado, de posicionarte de cara a una nueva etapa que tarde o temprano tiene que llegar". "Da un poco de miedo lanzarse a emprender con esta incertidumbre, pero nadie va a encontrar una solución por ti", manifiesta convencido.


CHUNDARATA



Tres amigas de toda la vida decidieron abrir en octubre del año pasado una librería infantil. Maider Díaz, licenciada en Humanidades, se había quedado en el paro, Raquel Anocíbar tenía un trabajo que menguaba con la crisis y Aranzazu Ansoategui, pedagoga, quería regresar de Estados Unidos a Pamplona. Las tres, treintañeras, decidieron hacer realidad una idea de la que habían hablado en muchas ocasiones. Su sueño es palpable hoy y se llama Chundarata, como la gata protagonista del famoso cuento de Gloria Fuertes. La librería se ubica en Paulino Caballero, donde los libros ilustrados y la fantasía se hacen hueco entre antiguos pupitres de escuela.

"Estamos encantadas, lo hemos hecho todo nosotras con mucha ilusión y ganas. La gente a veces nos dice que estamos locas, que cómo se nos ocurre con esta crisis, pero creemos que debíamos intentarlo", explican. Reconocen que la aventura "no ha sido fácil" y aún hoy compaginan su "gran ilusión" con otros trabajos a tiempo parcial para "recuperar la inversión" y "hasta que la tienda dé beneficios".


BADABUM



Cuando nació su primera hija le surgió la idea y se reafirmó en ella cuando tuvo a la tercera. Echaba en falta en Pamplona un "servicio de conciliación laboral" y, al quedarse en el paro, decidió crearlo. La pamplonesa Mike Iriarte, de 33 años, es una de las socias de la ludoteca Badabum, que abrió el pasado mes de junio en la calle Cipriano Olaso, en la parte más alta del Ensanche. Junto a su socio pedagogo ha creado un espacio que funciona "en el horario contrario a los colegios, cuando terminan o guardan vacaciones", y donde los niños "pueden aprender, crear, divertirse y crecer".

Además de ludoteca, Badadum organiza campamentos urbanos, actividades en familia y hasta fiestas de cumpleaños. "Somos un servicio de abuelos profesionalizado", bromea.

Aunque esta aventura no ha estado exenta de dificultades: "No me concedieron la capitalización del paro ni ninguna subvención porque no veían que fuera un negocio tangible", explica Iriarte. "Pero tener tu propio proyecto te hace crecer y te permite decidir hacia dónde ir y a quién te quieres dirigir", zanja, sin dudar.


volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE