Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

MANOMANISTA | LAS FINALES OLAIZOLA II-IRUJO (III)

La tercera final bendijo la resurrección de Irujo

Irujo saluda a la grada con la mano en el corazón
Irujo saluda a la grada con la mano en el corazón
ARCHIVO
  • JAVIER IBORRA. PAMPLONA
Actualizada 20/06/2013 a las 21:37
Aimar Olaizola y Juan Martínez de Irujo se enfrentarán este domingo en el Bizkaia de Bilbao por quinta vez en una final del Campeonato Manomanista. Desde este miércoles y hasta el sábado, en www.diariodenavarra.es repasamos los cuatro choques anteriores, que se saldaron con dos victorias para cada uno.

La tercera final, de la que toca hablar hoy, se hizo esperar. En 2006, después de que ambos jugaran su segundo choque por la txapela consecutivo, nadie hubiera apostado por ello, pero las lesiones, por un lado, y las sorpresas que siempre depara el deporte, por otro, demoraron el tercer duelo hasta 2009.

El primero en fallar fue Martínez de Irujo. El de Ibero había logrado el triplete en un 2006 de ensueño, pero al año siguiente pronto cayó en una espiral de problemas físicos. Mermado de facultades y muy corto de preparación tras pasar 28 días parado, se midió a Barriola en cuartos de final del Manomanista de 2007. Dio la cara, pero perdió por 20-22 contra un pelotari que atravesaba un gran momento de forma.

En aquella edición, Olaizola II defendía el título y no se dejó sorprender. Jugó la final precisamente contra Barriola y no le dio ni la más mínima opción (10-22).

Al año siguiente, en 2008, el batacazo fue compartido. Además, a ambos les llegó en la misma ronda, en cuartos de final. Primero cayó el campeón, superado por un Oinatz Bengoetxea que jugó el partido de su vida y se impuso por un contundente 12-22.

Seis días después, Irujo, inmerso todavía en un bache de confianza debido al calvario de lesiones que estaba padeciendo, no pudo con Gonzalez. Otra vez volvió a vender cara su derrota, se asomó al tanto 20, pero le faltó una pizca para pasar de ronda frente al francés, que estaba en la cúspide de su carrera y encadenaba con esa su cuarta clasificación consecutiva a las semifinales del Manomanista.

Aquel año, dos leitzarras, Bengoetxea y Barriola disputaron la final, la única sin Olaizola o Irujo en los últimos diez años. Ganó Oinatz, en el enésimo susto a los apostantes del torneo.

En 2009, para cuando llegó el Manomanista, el de Ibero y el de Goizueta ya se habían hecho de nuevo los amos del cuadro pelotazale, llegando ambos a las finales del Cuatro y Medio (en la que se impuso Aimar, 22-17) y del Parejas (Irujo-Goñi III, 22; Olaizola II-Mendizabal II, 21). No obstante, los dos se vieron obligados a empezar el torneo en una ronda totalmente extraña para ellos: octavos de final.

Juan comenzó el campeonato como un tiro, dejando en 4 tantos a Xala, mientras que a Aimar le costó más el debut y Urberuaga le hizo 16 tantos. Las sensaciones de uno y de otro fueron totalmente diferentes.

En cuartos, les esperaban dos huesos duros, Sebastién Gonzalez y Barriola, en lo que se presentaba como una verdadera prueba del estado de foma de cada uno de ellos, pero Aimar Olaizola pasó sin jugar: Barriola se retiró por lesión y le dejó el camino libre. Irujo, en cambio, tuvo que sudar para vengarse por 16-22 del francés.

La historia se repitió en la siguiente ronda. Beloki tampoco pudo presentarse a su partido y Aimar, otra vez sin jugar, pasó a la final. En paralelo, el de Ibero se ganó el pase en el frontón tras destronar al defensor del título, Oinatz Bengoetxea.

OLAIZOLA II, SIN FUELLE

El Atano III de San Sebastián fue una vez más el escenario del duelo por la txapela. Hubo lleno, pero no la tensión exagerada de tres años antes. Y el dinero salió claramente (doble a sencillo) a favor de Irujo.

Tenía fundadas razones para hacerlo. El de Aspe llegaba en plena forma y con hambre de txapelas; el de Asegarce acumulaba un mes viendo la pelota por la tele.

Desde el principio se vio que el ritmo de ambos era muy distinto. Irujo se mostraba veloz y con chispa, con golpe, con ese 'garrote' que le hace tan difícil de vencer en el Manomanista. Olaizola aguantaba el chaparrón con su habitual temple, tirando de calidad, pero se le adivinaba falto de aire.

El choque aguantó con vida hasta el 12-14, al que se llegó con Irujo desgastando a su rival y Aimar apretando las dientes, dando todo lo que tenía. El 12-15 fue un bombardeo inclemente del de Ibero hacia los cuadros traseros. El de Goizueta devolvió lo que pudo con todo el mérito, hasta que en el pelotazo 20 claudicó. Fue un tanto, pero también una paliza excesiva, el golpe de gracia para Olaizola II.

Con su oponente ahogado, Irujo avanzó de una tacada hasta el cartón 22. Lo hizo sin brillo, en un partido que resultó deslucido a pesar de que los pelotaris no escatimaron trabajo. Pero lo importante era ganar y, para Irujo, confirmar que su recuperación era completa. El 'rey' de la pelota estaba de vuelta.

Datos del partido
55 minutos; 12 de tiempo real.
248 pelotazos a buena
Parciales: 0-2, 2-2, 3-2, 3-3, 3-4, 4-4, 5-4, 5-5, 5-8, 7-8, 7-11, 8-11, 8-14, 12-14, 12-22.

El camino hasta la txapela:
Octavos de final.
Xala-Irujo, 4-22
Olaizola II-Urberuaga, 22-16

Cuartos de final.
Gonzalez-Irujo, 16-22
Barriola-Olaizola II, 0-22 (lesión)

Semifinales.
Bengoetxea VI-Irujo, 15-22
Beloki-Olaizola II, 0-22 (lesión)

Final.
Olaizola II-Irujo, 12-22


volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE