CAZA
Se cumplen los pronósticos
- En el Bidasoa se avistaron miles y miles de palomas que giraron hacia San Sebastián, camino de Pancorbo
Actualizado el 09/11/2011 a las 06:00
Las diferentes especies cinegéticas ofrecen estos días primeros de veda unos resultados desiguales, especialmente los protagonizados porel conejo, la liebre y la perdiz. Una vez metidos los cazadores de lleno en la apertura de la veda del pasado 1 de noviembre, la Federación Navarra de Caza ha emitido un informe sobre la actualidad cinegética en la Comunidad Foral, centrado sobre todo en la caza menor, ya que la mayor comenzó el 4 de septiembre.
Perdiz. La caza se espera parecida al año anterior. Se han reducido horas de caza y número de capturas en mucghas zonas. En la apertura de la veda hubo abatimientos, pero el pasado fin de semana los disminuyró la niebla y la lluvia. La disparidad de criterios entre unas zonas donde cría bien y la depredación donde disminuir el número por la dificultad en la cría y en la puesta, necesita un plan urgente de recuperación.
Jabalí. Preocupa la caída en los abatimientos de jabalí, de 7500 a menos de 5000. La federación pide fijar el numero máximo de jabalís, sin que incida en los accidentes de carretera, cuando la población es excesiva. El inicio de la caza fue malo por las temperaturas tan altas y la sequía, que influyen muchísimo en la calidad del seguimiento de los perros.
Paloma. Se empieza a abatir en pequeñas cantidades, lo curioso es que en puestos donde el año pasado no cazaron, ya tienen capturas. Se ven bandas de 50 a 300 unidades, algo que compensará esfuerzos en las subastas de las palomeras. El día 1 se vieron miles y miles por el Bidasoa. Pasaron por la Concha camino de Pancorbo. En Quinto Real se avistaron unas 3.000 y en el Irati unas 2.500. El zorzal pasa mas que el año pasado. Se han avistado bandas numerosas, que dieron paso a la paloma. Los olivares y las viñas están con mas que hace un año.
Becada. La sequía retrasa su presencia, que se espera parecida a otros años. Con la llegada del agua, ha empezado a verse alguna.
Conejo. En la ribera, y en los cotos afectados por los daños a la agricultura, se le ha dado un enfoque que no contempla la riqueza medioambiental que esta especie supone, soportando el peso de esos daños únicamente los cazadores, sin hacer partícipes a otros actores implicados. Es interesante que esos conejos mantengan la alimentación de ese posible exceso de rapaces y que los costos los pague la Unión Europea como ya hace muy bien con otras especies.
Liebre. En el norte de Navarra, con el tipo de liebre europea, que llega a pesar 6 kg, con unos ikas mas bien bajos y dado que la agricultura no está muy extendida, hay que propiciar una población mayor. En la Ribera, con liebre más menuda y algunas con una mancha blanca en la frente, hace unos años se podían presenciar carreras inigualables con galgos, que lo tenían muy difícil para hacerse con un trofeo. Aquellas estampas propiciadas por cazadores con respeto a la liebre encamada, éstan hoy mimetizadas. Hay que confiar en volver a verlas, pero el número de liebres no es como debiera. Para los expertos, la agricultura afecta a esta sensible especie, daño que deberán paliar los productos menos tóxicos.