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ENTREVISTA

Raúl García, en busca de la felicidad

  • "Siempre intento juntarme con personas que me aportan cosas. En el equipo, por ejemplo, con Puñal. Le admiro"

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Raúl García, en un entrenamiento de esta semana en Tajonar. J.C. CORDOVILLA
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Raúl García posa en su casa de Zizur Mayor con toda su cuadrilla, reunida para Diario de Navarra. MARÍA V.M.
  • MARÍA VALLEJO . PAMPLONA .
Actualizada 15/10/2011 a las 01:02

Es tremendamente tímido. A pesar de los años en el fútbol, sigue pasándolo fatal delante de un micrófono o una grabadora. Pero cuando Raúl García Escudero (11-7-86) hace algo, quiere hacerlo bien. Por eso, en esta entrevista cuida sus palabras, refleja sus sentimientos, quiere darse a conocer ante su afición e intenta, por todos los medios, despegarse de la etiqueta del Raúl futbolista para que todos vean lo que hay detrás. Y por eso se le ve más a gusto hablando de su vida, de sus amigos, de lo que le hace feliz, que del partido de San Mamés. Pero también toca hablar de fútbol, claro. Y lo hace.

Raúl es un chico en búsqueda continua de la felicidad. Y quien tenga alguna duda, que vea el cuestionario de arriba.

Es el tercer mes de su estancia en Osasuna. ¿Se acostumbra ya a vestir la camiseta roja?

A la primera. Así como cuando me puse la camiseta del Atlético de Madrid dije que me sentía extraño, ahora quizá no sea tan complicado como aquel día. Se nota que he estado muchos años aquí y es una camiseta que se me hace muy familiar.

¿Vivir esta segunda etapa cambia al vivirla con 25 años?

Ha habido muchos cambios pero a la vez pocos. La madurez es lo que más he notado. Partiendo de la base de que soy una persona que me gusta hacer las cosas por la norma, nunca saltarme la legalidad, el haber estado fuera estos años me ha servido para madurar. A pesar de ser futbolista, si estuviese trabajando en otra cosa o estudiando, sería como soy ahora. Haría lo mismo, estar con mis amigos, intentar hacer una vida normal de un chico de 25 años.

¿No nota muchos cambios a como estaba Osasuna cuando se fue?

No, las cosas están parecidas. Es verdad que he jugado con pocos compañeros, pero la esencia del club es la misma. Ningún jugador puede estar por encima de un club ni cambiar su esencia, sus años de historia. La unión, la humildad, el ser una familia, que todo el mundo intente ayudar a ir en la misma dirección. Eso sigue siendo igual.

¿Y en su vida ha habido cambios?

La madurez te da el saber afrontar las situaciones que se van dando de la mejor manera posible. Tengo un mensaje de una persona con la que tengo mucho trato. Te lo voy a leer.

¿De quién es?

-Se lo piensa un segundo-. Óscar Pitillas, preparador físico del Atlético de Madrid. Es una persona que me ha ayudado mucho y me dice las cosas como me las tiene que decir y tiene razón, aunque sea difícil para mí hacerlo. Y me escribió esto -Raúl lee su móvil-: "Yo te digo las cosas desde el desinterés y el aprecio. Tú escucha, incorpora, rechaza y matiza, pero vive tu vida. La vida es de puta madre, pero hay que vivirla, no para que la vida nos viva a nosotros. Nosotros tenemos que ser los autores y protagonistas. Miras a un lado, miras a otro, y si no haces daño a nadie haz lo que a ti te dé la gana. No lo que a nadie, ni el miedo, ni la comodidad te diga lo que tienes que dar la gana. La vida es de puta madre, Raúl, disfruta. ¿Que quieres ser futbolista? Sé el mejor. Por lo menos, no dejes nunca de intentarlo". Y creo que es así. La persona tiene que vivir su vida y, desde el respeto y la educación hacia el resto, tienes que intentar hacer lo que más te llene en cada momento.

Se nota que le gusta recibir consejos de la gente que quiere o le puede aportar algo.

Por supuesto. Parto de la base de que puedes aprender de todo el mundo, desde la persona más alocada a la más sencilla. Siempre intento juntarme a personas que me aportan cosas. En el equipo, por ejemplo, nunca se lo he dicho a él, pero gente como Patxi Puñal me merece todo el respeto y la admiración. Es gente que simplemente por la forma de ser te demuestra que puedes aprender muchísimo. Al final, tienes que ser una esponja para ser mejor persona. A Patxi lo admiro por cómo afronta la vida, por eso intento aprender.

Esa evolución en su persona llega después de cuatro años en Madrid. ¿Qué sensación le queda de esa experiencia?

Todo ha sido muy positivo para mí. Una persona nunca puede pretender todo lo bueno. Si todo va bien, si no hay ningún fallo que te haga pararte y aprender, no avanzas. Por eso, los cuatro años han sido muy buenos. A nivel futbolístico, he jugado al máximo nivel, he ganado títulos, he jugado finales... No me puedo quejar. Las cosas buenas y malas me han ayudado a ser mejor.

¿Y cómo era la vida diaria de un chico de Zizur en Madrid?

Con 21 años pasas de vivir con tus padres a vivir solo, a hacerte la comida, a todo. Ahora me apaño mejor, pero al principio, menos mal que mi madre es cocinera y me ha gustado aprender de ella.He aprendido a valerme por mí solo, a vivir muy tranquilo en una ciudad en la que puedes tener todo lo que quieras en cualquier momento. Me ha venido muy bien estar cuatro años fuera.

¿Siempre solo?

Sí. Pero tengo la suerte de que, no sé si porque he hecho todo lo posible por conservarlos, tengo muchos amigos y sobre todo los dos primeros años casi no estaba solo en casa. Siempre que han podido han venido a verme.

Con 21 años, ¿no pesa irse a vivir solo a una ciudad grande?

Me costaba más cuando venía aquí día y medio y tenía que volver otra vez. Pero somos afortunados en lo que hacemos. Es muy bonito lo que todo el mundo ve, pero lo malo es cambiar tu vida por completo y tener que adaptarte.

Pero con medios económicos. Su caso no es el de un estudiante que se va a Madrid. Usted no lo tiene tan difícil.

Sí, lógicamente la gente dirá: para ti es muy fácil decir eso. Pero el nivel económico es importante hasta cierto punto. Yo tengo amigos que han tenido que ir fuera a estudiar o trabajar y es una experiencia que aporta muchísimo.

Madrid tiene muchas posibilidades. ¿Las solía disfrutar?

Soy muy tranquilo. Me agobia que venga alguien a visitarme y sentir esa responsabilidad de tener que llevarle a tal sitio. Pero sí que es verdad que durante cuatro años he aprovechado para ver espectáculos, para ir al cine, al circo, pero no era mucho de ir al centro, quitando alguna vez que iba a comer o a comprar alguna cosa. Lo más importante es que me he juntado con gente del equipo que merece mucho la pena.

¿Quiénes?

Sobre todo con Sergio Asenjo. Es una persona muy parecida a mí, muy sensato. También con Ignacio Camacho, que tenía muchas cosas que yo no tengo, más alocado y de cachondeo. Y ya sabéis que los primeros años me llevaba muy bien con Diego (Forlán)... También con Leo Franco.

¿Con Diego solo los primeros años?

Pero no porque ahora no me llevara bien, sino porque Diego es Diego. Tiene su vida, su forma de hacer las cosas. Al principio era más fácil, porque la gente no le agobiaba demasiado, pero es otro nivel de vida.

Cuando se le veía en actos sociales o publicitarios, ¿disfrutaba?

Disfrutaba más cuando eran cosas de niños o enfermos. Aunque no fuese jugador me gusta hacerlo. No es lo que aportas al niño, sino que tú aprendes. Las presentaciones de productos no van conmigo, pero tengo que ir porque van con el trabajo. Pero si pudiera elegir no iría.

La puerta del Atlético de Madrid está todavía abierta.

A día de hoy, la única realidad es que cuando acabe aquí me voy allá. Nadie sabe lo que va a pasar, pero quiero vivir el día a día, cada entrenamiento, y el año que viene se verá.

¿La vuelta a casa qué aporta en cuanto a estabilidad?

Si algo no me gusta del fútbol es lo que le rodea. Cuando me juntaba con mis compañeros del Atlético de Madrid, vivíamos una vida irreal para un chico de 25 años. Con mis amigos eso no hago. Venir aquí me aporta todo. Cambiaría lo que es el entorno del fútbol por estar con mi familia y mis amigos, por la normalidad de mi edad. Cuando salgo a la calle no soy Raúl García el futbolista, soy Raúl.

¿Es difícil encontrar pareja porque cuesta distinguir quién va de verdad a por Raúl García persona y no futbolista?

Depende de las circunstancias en que te conozcas, ya te das cuenta. Pero no le doy importancia. Si conozco a alguien, quiero que me aporte los valores que estoy buscando. Buscar pareja es tener paciencia, conocer y aportar lo que quieres. Muchas veces sí que he podido no conocer a una persona por eso de que no me fío, aunque no me gusta calificar a la gente sin conocerla.

¿Quién agradece más su presencia en Osasuna?

El que tengo que dar las gracias soy yo. Si algo me molesta, es que a mi familia le lleguen las cosas de rebote, pero es muy complicado. Me gustaría que no tuvieran que oír en un partido en la grada muchas barbaridades. Yo les digo que pasen, pero no me gusta no poder controlarlo. A mí me gusta controlar todo.

¿Cómo es un día a día de la vida actual de Raúl?

Antes me echaba siesta, ahora no. Vivo con uno de mis mejores amigos. Quiero aprovechar este año para estar con mis amigos. Todas las tardes estoy con ellos. Quien me conoce sabe lo importante que es para mí estar con mis amigos.

Vino a Pamplona por motivos deportivos, pero había también motivos personales, ¿no es así?

Yo soy futbolista pero ante todo persona. En mi vida han pasado cosas que ninguna familia desea, pero están ahí y hay que afrontarlas. Van saliendo bien. Es verdad que estos motivos personales también fueron un valor que sumó para dar el paso de venir aquí.

¿Qué le dice la gente por la calle?

Todavía no me he acostumbrado a que me miren. No me considero diferente y me choca. Pero si vienen con educación, nunca he puesto una mala cara. Incluso cuando me han faltado al respeto, he sido educado. Y se agradece el apoyo.

Si tuviera un micrófono y pudiera dirigirse a la afición del Reyno, ¿qué les diría?

Primero, me daría mucha vergüenza. Si tuviera a la gente delante, la única palabra que les diría es gracias. Me he ido cuatro años, pero siempre he tenido la conciencia tranquila porque actué en beneficio del club. El tren pasa y hay que cogerlo, pero siempre que el club saliera beneficiado. No sabía cómo iba a reaccionar la gente al volver, pero estoy contento de verlo. Así que gracias.

¿Y ahora, en qué momento de forma está?

Bien, estas dos semanas he tenido sensaciones muy buenas. Se me ve que estoy mejor. Los primeros días fueron complicados. He tenido la fortuna de hacer tres goles para tener tranquilidad, pero soy consciente de que las cosas no se han hecho bien. No me puedo tapar los ojos. No vengo para hacer lo que he hecho de momento. No sé hasta dónde llegaré, pero puedo decir que me noto mucho mejor.

En San Mamés se especula con que Osasuna podría jugar con Raúl por delante de los dos pivotes, pero usted ha dicho que se siente más cómodo de mediocentro.

Es diferente. Donde más he jugado ha sido de mediocentro, aunque me ha tocado en muchas posiciones. De mediapunta tienes menos responsabilidad defensiva y más libertad para atacar, con lo que puedes disfrutar más. Pero es el míster quien me tiene que decir dónde puedo rendir más.

Es curioso, porque Mendilibar dijo al principio de la temporada que no le veía de segundo punta.

El míster no es tonto, sabe lo que dice. Él ve cada día los entrenamientos y aunque la gente diga cómo puede poner a este, él no se va a tirar piedras contra su propio tejado. Siempre va a sacar el mejor equipo posible.

¿Significa algo especial jugar en San Mamés?

Es un estadio en el que se respira fútbol, es bonito jugar por el ambiente que hay y porque el Athletic juega duro, con mucha intensidad, y además es un derbi. El pero que se le puede poner es que sea el lunes. La gente de Pamplona y la de Bilbao lo disfrutan y es un horario muy complicado para asistir.

¿Qué le parecen las relaciones complicadas que tienen los clubes?

El problema siempre ha estado ahí. Pero tenemos que pensar en nosotros mismos. Cuanto menos piques haya en el fútbol, mejor. Bastante hay fuera del fútbol como para que encima se vea en el deporte. Hay muchos campos en los que un padre y un hijo no pueden ir. Hay que olvidarse de política y mal rollo. Es un deporte.

¿Hay que dejar una puerta abierta al Athletic, por si alguna vez va a llá?

Es un tema del que no me gusta hablar porque siempre se enfoca por el lado negativo, diga una cosa u otra. Es una opción más donde se podría ir. Nada más.

El lunes, ¿a por el cuarto gol o a por la segunda victoria?

Prefiero ganar. El otro día marqué dos goles y no estaba feliz. No tenía buenas sensaciones. Ganar es bueno para todos, jugadores, cuerpo técnico y afición. Y si luego marco, mejor.

Una cuadrilla inseparable

PODRÍAS juntar a todos tus amigos en Zizur para haceros a todos una fotografía? Casi antes de terminar la pregunta, Raúl se puso en marcha. Su cuadrilla es amplia, 18 amigos, pero no hubo pegas a pesar de la dificultad de hacer coincidir los horarios laborales de todos ellos en tan poco tiempo. Esa misma tarde, todos estaban en la bajera de la calle Santa Cruz donde se reúnen siempre que pueden. No faltó ninguno. El único objetivo era que todos acompañaran a Raúl en la fotografía de abajo, y arropar así al que consideran uno más de ellos.

Los jóvenes se traslasdaron después a casa de Raúl, en una urbanización de Zizur Mayor, donde posaron con buen humor para Diario de Navarra y se prestaron a definir a su amigo, el más popular de la cuadrilla, en una palabra.Vencieron la timidez y lo hicieron.

Así lo ven sus amigos

Estas fueron las definiciones que hicieron sus amigos de Raúl.

Javier Bienzobas: "buena persona y muy amigo de sus amigos".

Jorge Jaurrieta: "simpático".

Iñaki Vázquez: "generoso".

Darío Aristu: "chico normal".

Eneko Acín: "sencillo".

Alberto Amézcoa: "persona importante".

Javier Miritino: "muy noble".

Dani Blanco: "agradable".

Borja Roque: "buen jugador, mejor persona".

Iñigo Etxeberria: "generoso".

Gonzalo Casas: "deportista muy aplicado y buena persona".

Jesús Garatea: "humilde".

Juan Ábrego: "uno más".

Javier Roncal: "crack".

Se escaparondel examen Bruno Carlos, Aitor Pérez, David Lizoáin y Mikel Arrosagaray.

Test personal

Una película.

"En busca de la felicidad".

Un actor.

Will Smith.

Una canción.

"Pasado pisado", de Comando Tiburón.

Un día de su vida.

Cuando me tiré en paracaídas al terminar la temporada.

Un jugador de la Liga.

Xavi.

Un entrenador.

Aguirre.

Un compañero.

Asenjo.

Un disfraz.

De político.

Un nombre de mujer

María (mi madre).

Una comida.

Cualquiera de mi madre.

Una bebida.

Agua fría.

Un capricho.

Un coche.

Una prenda de vestir.

Vaqueros.

Un lugar para perderse.

Una casa rural en el monte.

Un deporte que no sea el fútbol.

El pádel.

Una manía.

Santiguarme y entrar con el pie derecho.

Un programa de televisión.

Ahora mismo todos son una mierda.

Un político.

No me creo a ninguno. Soy bastante apolítico.

¿Es inquieto?

No.

¿Qué le preocupa?

El hambre.

¿Qué le indigna?

La falsedad.

¿Le afecta la crisis?

Como a todo el mundo pero en menor medida.

¿Con qué sueña?

Con la felicidad.



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