Iniesta, Echavacoiz y La Rochapea
- Izco desveló, quizás sin proponérselo, que la deuda neta hay que aumentarla en nueve millones más de lo que dicen las cuentas para los socios o la LFP
Publicado el 02/10/2011 a las 01:00
L AS asambleas, y la última de Osasuna, la del pasado jueves en el Iruña Park, no fue excepción, se preparan a conciencia. La directiva de turno, por más que goce del viento a favor, reparte las tarjetas de compromisarios, recolecta votos delegados, encarga preguntas a la sala, reparte "inspectores" por ella, en fin trata con mimo que ninguna pieza escape al control. Además, la mesa acostumbra a llevar muy claro el discurso a transmitir, así como las perlas cultivadas para repartir en el camino.
El año pasado Pachi Izco quería dejar claro, por ejemplo, aún sin venir a cuento, los emolumentos de Undiano Mallenco en el trofeo Ciudad de Pamplona. Sin embargo, quizás se le olvidó informar este año cuanto cobró el colegiado guipuzcoano que arbitró ese mismo partido, y por qué lo buscó allende la muga foral. En esta ocasión tenía más claras sus mensajes sobre la cantera o la Fundación Osasuna.
Crisis de navarros en Osasuna. "Iniesta es considerado en el Barcelona como un canterano, pero aquí les pedimos que sean de Echavacoiz o La Rochapea", comentó Izco en su habitual discursos de extremos en tono peyorativo. No dio opción a distinguir entre canterano o navarro, palabra esta última que se cuidó mucho de no pronunciar al referirse a la cantera. Prefirió hablar de Timor, Annunziata o Andrés. Eso sí, sin aclarar, por ejemplo, que el portero ha pasado tanto tiempo en Huesca como en Pamplona.
No es ahora momento de hablar de la actual política con el Promesas o con la cantera, ni de buscar razones a la fuga a otros clubes de 24 jugadores de entre 14 y 20 años, denunciada en la asamblea. Aquí se trata simplemente de pedir a la directiva una mínima autocrítica para explicar por qué Osasuna cuenta en estos momentos con apenas cuatro futbolistas navarros disponibles en el primer equipo. Basta ya de echar balones fuera. No significa lo mismo un canterano traído bajo contrato que un navarro criado con la camiseta rojilla. Para quien no lo quiera ver. sobran explicaciones.
Además, la referencia a la cantera del Barcelona, guiada por criterios muy diferentes, no parece en estos momentos la más afortunada. Claro que a cualquier equipo le gustaría presumir de canteranos como Iniesta o Messi, sobre todo si van acompañados de Valdés, Puyol, Piqué, Busquets, Xavi, Cesc -que también jugó en las categorías inferiores culés-, Muniesa, Bartra o Fontás.
Una deuda de imposible cobro. También en la última asamblea el presidente Izco incidió en varios momentos sobre la Fundación Osasuna, y poco más o menos la culpó de generar apenas un millón cuando la cantera cuesta cinco y, por tanto, deber nueve al club. "¿Nos cargamos el fútbol base para evitar el problema?" volvió a inquirir en su habitual discurso de extremos. De hecho, reculó cuando desde la sala le plantearon excluir al Promesas de la actual política de cantera. "Es Osasuna quien ficha", dijo entonces. ¿En qué quedamos?
Izco cometió una grave injusticia con la Fundación Osasuna, así como el responsable de la misma, Juan Pascual, al no matizar las aseveraciones presidenciales. En primer lugar, la Fundación fue concebida con la idea de expandir el osasunismo, que de hecho es en lo único que tiene autonomía de funcionamiento, y además se autofinancia, sino gana dinero, con sus cursos, escuelas, obras sociales y la multitud de actividades que desarrolla a lo largo del año desde Tajonar hasta Nicaragua.
A partir de ahí, para cuadrar su tesorería, el club podrá cargar a la Fundación con Tajonar, el Promesas, material deportivo, nóminas, clubes convenidos, técnicos, ojeadores, viajes y cuantas cuestiones desee referir al fútbol base. La Fundación no tendrá otro remedio que acatar, pero con la conciencia clara de que nunca podrá asumir el coste, pese a la cantidad de ingresos que genera. El resto corresponde pagarlo al club, aunque, por lo que se ve, le gustaría eludirlo.
Todo indica que Izco quiso quitarse de encima un problema de balances, y se equivocó de estrategia al cargar a la Fundación cuanto expurga a las cuentas que anualmente presenta a la LFP y a los socios. Al culpar a la Fundación de una deuda de nueve millones, reconoce que la auditoría esconde la realidad, ya que en el capítulo de débitos con el club esos nueve millones no resultan cobrables, algo que supuestamente trastoca la fiabilidad de los números estrella facilitados en la asamblea.
Lafiabilidad de las cuentas y demás. La deuda neta, "la que realmente importa" según el presidente, se incrementaría en esa cantidad. No sería de los 25,85 millones declarados sino 34,85, es decir, cifra superior a los 33 millones de la temporada pasada. Aplicando estos datos al último balance, los 1,5 millones de superávit de quedarían hipoteticamente convertidos en 7,5 millones de déficit. ¿Tocaría avalar entonces?
Izco desveló, seguramente sin proponérselo, una incorrección contable en las cuentas presentadas a los socios. A raíz de esto, las dudas que asaltan la cabeza son muchas. También aseguró Izco que los pagos con los clubes convenidos "están totalmente al día", cuando Oberena o el Ardoi, por citar dos ejemplos, no habían cobrado, ni San Cernin el porcentaje del traspaso de Azpilicueta. Las cuentas no estaban "totalmente al día". ¿Qué pasará entonces con la fiabilidad de otras afirmaciones presidenciales de difícil comprobación?
La asamblea de compromisarios en particular, y los socios y aficionados en general merecen un respeto en el trato por parte de la directiva, y que comienza por no ocultarles la realidad, por cruda que ésta sea. Este club necesita más transparencia. Mucha más. Y por lo menos un poco más de rigor. Por el bien de Osasuna.