LA FIGURA
El ángel de la guarda
- Andrés, con enormes paradas en la segunda mitad, fue clave para que Osasuna consiguiese el triunfo
Publicado el 05/12/2011 a las 01:03
Si Osasuna ganó ayer, además de por el gol de Nekounam, fue por la gran actuación de Andrés Fernández bajo los palos. El guardameta murciano, que esta temporada ha tenido que pasar malas tardes en el Camp Nou o en el Bernabéu, ayer vivió la mejor cara del fútbol. Sus paradas mantuvieron con vida a Osasuna y lo salvaron cuando el Betis lo tenía literalmente contra las cuerdas.
El portero rojillo vivió una primera parte de lo más plácida. Osasuna fue superior durante los primeros 45 minutos y el Betis apenas inquieto su portería. En el minuto 6 se estiró para intentar llegar a un disparo de Salva Sevilla que pegó en el palo, pero a partir de ahí apenas tuvo trabajo.
Sin embargo las cosas cambiaron para él tras el descanso. El Betis empezó a jugar mucho mejor y Osasuna se encerró en su área. Fueron minutos de auténtico agobio en los que el murciano estuvo estelar. A los siete minutos de la reanudación hizo un tremendo paradón estirándose hasta el larguero para evitar que el disparo envenenado de Cañas (que había pegado en Nekounam) se colase en su portería. En el 56 detuvo el disparo de Pereira y en el 69 tuvo otra intervención portentosa ante Rubén Castro. A pesar de todas esas paradas, el Betis logró merecidamente el empate, y los últimos minutos del partido fueron una auténtica exhibición del guardameta rojillo. Desvió como pudo un disparo seco de Beñat al saque de una falta desde la derecha y un minuto después paró a tiro de Roque Santa Cruz. Era ya el minuto 88 y Osasuna sufría como nunca. Todavía tuvo tiempo el murciano de estirarse para llegar a otro disparo de Pereira, que había colocado muy bien el balón. Andrés fue el héroe de la victoria.
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