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Osasuna

La Era Robinson en Osasuna: 58 partidos, 12 goles y un quinto puesto

El carismático futbolista llegó a la Liga española de la mano de Osasuna y, después de tres temporadas en Pamplona, se instaló en España para terminar alcanzando la fama como comentarista y comunicador

  • I.Altuna/J. Iborra. Pamplona
Publicado el 28/04/2020 a las 10:42
Tras el fallecimiento de Michael Robinson recuperamos su trayectoria en Osasuna, el equipo que trajo a España al famoso comunicador y ex-futbolista nacido en Leicester. Pero, ¿cómo fue su etapa en el club rojillo?
Michael Robinson llegó a Osasuna en enero de 1987 procedente del Queens Park Rangers por 25 millones de pesetas. Por aquel entonces, Pedro Mari Zabalza acababa de tomar las riendas del primer equipo, después de que Ivan Brzic fuera destituido en la jornada 11 de su cuarta temporada como técnico de Osasuna.
El internacional por Irlanda llegaba a Pamplona tras 11 años en la Premier League, habiendo vestido las elásticas de Preston North End, Manchester City, Brighton, Liverpool y Queens Park Rangers. Con los Reds conquistó una Liga, una FA Cup y una Copa de Europa.
Robinson debutó con Osasuna el 10 de enero de 1987, en el Athletic-Osasuna (4-1) de la jornada 22. El primero de sus 7 goles ese año no se hizo esperar: fue en la siguiente jornada contra el Real Madrid (2-1) en el primer minuto del partido disputado en el Bernabéu. Después anotaría también ante Espanyol, Valladolid, Barça, Las Palmas (por partida doble) y Athletic Club. Fue el máximo goleador de la temporada, empatado a dianas con Jon Andoni Goikoetxea.
A su llegada, Osasuna marchaba decimoséptimo, en penúltima posición con 15 puntos. Los rojillos terminaron salvándose tras disputar una liguilla de promoción de descenso entre los seis últimos: estuvieron en la terna el propio Osasuna, Racing y Cádiz, y fue el equipo cántabro el que terminó por descender a Segunda. Los de Pedro Mari Zabalza acabaron antepenúltimos con 38 puntos en 42 jornadas.
Para la temporada siguiente, Robinson pasó las vacaciones en su Inglaterra natal y volvió con un 'regalo': su excompañero en las filas del Liverpool Sammy Lee se incorporó a la disciplina de Zabalza, donde permaneció hasta 1990. La dupla británica, junto a Goikoetxea -que esa temporada anotó 11 goles-, Santamaría, Ziganda, Castañeda, Bustingorri y un Enrique Martín a punto de retirarse, lograron finalizar la temporada en un histórico quinto puesto; 40 puntos, uno más que el Barcelona de Schuster, Zubizarreta y Luis Aragonés.
UNA ÚLTIMA TEMPORADA LASTRADO POR LA RODILLA
Antes de su llegada a Pamplona, Robinson ya avisó que, a la larga, su rodilla podía suponer un problema. Durante un tramo de su segunda temporada en Pamplona, numerosos problemas lo tuvieron apartado de los terrenos de juego entre mediados de febrero y principios de abril. Esa temporada, la 87-88, el internacional con Irlanda disputó 23 partidos anotando 2 goles.
Desde el club veían lastrada a una de las figuras más queridas por la afición y, entrada la temporada 88-89, instaron a Robinson a que sometiera a una intervención en la rodilla. Según ha confesado en otras ocasiones, el futbolista británico no veía "necesaria" esa operación y llegó a achacar a la misma su temprana retirada de los terrenos de juego.
Ese fatídico día llegó un 15 de enero de 1989, tras 13 partidos disputados con tres goles para el casillero de Osasuna. Fue en un partido contra el Betis en El Sadar, y el equipo de Pedro Mari Zabalza venció por 3-1 con goles de Ziganda, Rípodas y Pizo Gómez. Precisamente, el centrocampista de Larrainzar terminó el curso como el máximo goleador rojillo con 7 tantos. Robinson aguantó en el terreno de juego 31 minutos y, tras un mal gesto captado por la cámara de Mena -histórico fotógrafo de Diario de Navarra-, fue sustituido por Roberto.
Esa fue la última vez que Robinson defendió el escudo de Osasuna. Con él se llevó el cariño de una grada que supo reconocer no sólo su calidad, si no también una rasmia y un trabajo propios de la casa. 
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