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FÚTBOL REGIONAL

Adiós al fútbol de tierra en Navarra

  • La Comunidad foral sólo cuenta con 8 campos de esta superficie, que se encuentran en Tajonar -3-, la Ciudad Deportiva Amaya, Artajona, Puente La Reina, Caparroso y Tudela. Por el contrario, existen ya 45 campos de hierba artificial

Varios niños, durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva Amaya
Varios niños, durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva Amaya
G.M.A.
  • G.M.A. PAMPLONA
Actualizada 26/10/2011 a las 06:01
Desde que la hierba artificial viviera su particular 'boom' a principios de la década de 2000, los campos de fútbol de tierra y arena han desaparecido progresivamente hasta encontrarse al borde de la extinción. Para alegría de madres y niños, atrás han quedado el barro, los charcos y aquellos partidos bajo la lluvia donde los críos, empapados y atenazados por el frío, apenas podían levantar el balón del suelo. Puede que aquello curtiera a las futuras estrellas del balompié, pero parece evidente que, aunque la hierba artificial no sea la panacea, es en este tipo de superficie donde los pequeños pueden desarrollar un fútbol más técnico, con permiso de la hierba natural. Según los datos ofrecidos por la Federación Navarra de Fútbol, en la Comunidad foral apenas quedan 8 campos de tierra, que se encuentran en Artajona, Puente La Reina, Caparroso, Tudela, la Ciudad Deportiva Amaya y Tajonar, que posee tres. Por el contrario, existen ya 45 de hierba artificial.

Uno de los mayores frenos a la hora de impulsar la construcción de campos de hierba artificial ha sido siempre su alta inversión inicial, que puede rondar los 420.000 euros sin contar los gastos de iluminación, porterías, banquillos, etc. Nada que ver con los 60.000 ó los 240.000 euros que cuestan un campo de tierra o de hierba natural respectivamente. Además, se da la circunstancia de que todas las instalaciones que tienen terrenos de juego de tierra en la Comunidad foral disponen igualmente de algún campo de hierba natural. Una forma de tener dos campos por un precio menor, si bien los gastos de mantenimiento de la hierba artificial "son mucho más bajos que los de la hierba natural", subraya el presidente de la Federación Navarra de Fútbol, José Luis Díez, que gestiona todo lo relacionado con los materiales de los terrenos de juego en la Real Federación Española de Fútbol. Desde hace años, Díez sostiene que la hierba artificial "es el futuro del fútbol modesto".

"Una vez hecho el campo, los costes de mantenimiento de la hierba artificial son mucho más bajos que los de la hierba natural, unos 3.000 euros frente a 37.000, y se pueden disputar muchos partidos seguidos sin que se estropee el césped, algo que no ocurre con la hierba natural. Ha habido equipos como el Baztan que han cambiado la hierba natural por artificial porque resultaba mucho más económico a largo plazo", alega.

Díez es un firme defensor de la hierba artificial, sobre todo para aquellos clubes sin grandes presupuestos que necesitan un campo que esté siempre "en buenas condiciones". "Mientras los campos de tierra se estropeaban muchísimo con la lluvia, de modo que tras un partido a veces no pueden volverse a emplear, los cuidados de la hierba artificial son muy sencillos, independientemente del tiempo que haga. Basta con regar y planchar un poco el campo cada cierto tiempo para repartir el caucho y alisar el pelo. Los drenajes ayudan a que siempre estén bien y se puedan disputar muchos partidos seguidos", asegura.

USOS ACTUALES DE LOS CAMPOS DE TIERRA

Las instalaciones de Tajonar, con tres, son las que más campos de tierra poseen en Navarra. Fueron los últimos de su especie en construirse, hace ya once años, tras la firma de un convenio de colaboración por valor de 100 millones de las antiguas pesetas entre el entonces presidente rojillo, Javier Miranda, y el Gobierno de Navarra. Se les bautizó con los nombres de Enrique Martín, Pablo Orbaiz y Javier López Vallejo y hoy sirven como "campos de entrenamiento y partidos de los clubes convenidos" con Osasuna en la Comarca de Pamplona, desde alevines hasta juveniles."Los tenemos a tope desde el lunes hasta el domingo. Y los 60.000 euros que supone su mantenimiento anual los asume Osasuna. Para el clima que suele haber en Pamplona, casi siempre están en buenas condiciones. En verano hacemos el reparto de los campos entre los clubes", explica el director del fútbol base de Tajonar, Jesús Corera.

Los campos municipales de Puente La Reina también concentran una gran cantidad de partidos. La localidad posee uno de tierra y otro de hierba natural, ubicados en las escuelas comarcales y el Complejo Polideportivo Osabidea. Junto a los equipos masculinos y femeninos del Garés, las instalaciones también albergan partidos del campeonato de Valdizarbe, por lo que un reparto equilibrado de los horarios es clave "para que no se destroce la hierba", indica Iñaki Erdozain, presidente del Garés, cuyo primer equipo se encuentra en Regional Preferente. "En un principio, todos los equipos masculinos y femeninos, desde Fútbol 7 a Regional Preferente, entrenan en tierra. El campo de hierba natural sólo es para partidos del Preferente y el Primera Juvenil masculino y, en algunas ocasiones, cuando el tiempo acompaña, pueden jugar el Primera Regional femenino y el Cadete e Infantil masculinos. Además, Puente La Reina tiene tres equipos en el torneo de Valdizarbe, que también disputan sus encuentros en hierba, aunque si el campo está mal se pasan al de tierra", detalla Erdozain.

Para los equipos del Lourdes, de Tercera División, entrenar en tierra es algo excepcional. Bien es cierto que en Tudela pueden disfrutar de tres campos, uno de cada superficie. Según reconoce el tesorero del club, José Luis Romano, el de tierra apenas se emplea. "Los equipos que van hasta Segunda Juvenil lo utilizan para entrenar durante la pretemporada, pero lo normal es que entrenen y jueguen en el de hierba artificial de Santa Quiteria, utilizado también por el Tudela 1999, de Regional Preferente. Sin embargo, el Tercera División del Lourdes juega en el Luis Asarta, de hierba natural, aunque algunas veces también se cede a los alevines e infantiles para que se vayan acostumbrando", señala.

Distinto es el caso del Amaya, que cuenta con dos campos de fútbol, uno de hierba natural y otro de tierra. Por un lado, la plantilla del Regional Preferente entrena y juega sobre hierba natural "salvo excepciones", al igual que el Primera Infantil, toda vez que la sección de fútbol ha suprimido este año su equipo juvenil. El resto de equipos usa el de tierra. "En Amaya se barajó sustituir la hierba natural por artificial para poder disputar más partidos en el mismo campo, pero la idea al final no prosperó", destaca José Ramón Azkoiti, gerente de la Ciudad Deportiva Amaya.

Caparroso fue uno de los últimos municipios de Navarra que se decantó por construir un campo de tierra junto a otro de hierba natural. Inaugurados ambos en 1997, la idea del club de la localidad, el Azkarrena, pasaba por "emplear el de tierra para entrenar y el de hierba natural para jugar", apunta el presidente del club, Jesús Aguirre. Así lo han hecho desde entonces con sus equipos de Infantil, Segunda Juvenil y Regional Preferente. Ahora "sólo falta que se instalen porterías de Fútbol 7 en el campo de hierba" para que los más pequeños también puedan disputar sus partidos en esa superficie. No obstante, Aguirre admite que durante algún tiempo se barajó cambiar el campo de tierra por uno de hierba artificial, pero "al final no llegaron las subvenciones".

El último club de la lista es el Artajonés, de Regional Preferente. Su presidenta, Beatriz Mendía, también alcaldesa del municipio, detalla que los equipos de la localidad suelen emplear el campo de tierra "como campo de entrenamiento físico para no machacar el de hierba", al igual que sucede con el otro club de Artajona, el Cerco, de Primera Regional, que tras ciertas desavenencias ha obtenido los permisos necesarios para jugar sus encuentros en el campo de hierba. No sucede lo mismo con los benjamines y alevines del Artajonés, que disputan sus encuentros en el de tierra porque "las porterías de Fútbol 7 dañan la hierba natural". "Si hay que poner dos partidos a la misma hora, el de tierra puede emplearse, ya que está homologado. El año pasado, debido a unas obras, los juveniles y cadetes tuvieron que usarlo algunos partidos. Pero es cierto que los chavales prefieren jugar en hierba, claro, sobre todo cuando llega el invierno", admite Mendía.



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