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Buenas noticias para Rodri, entrenador del Beti Kozkor

  • El técnico del conjunto de Lekunberri recibió la semana pasada la noticia de que había superado el cáncer del que fue operado en noviembre

Rodri, entrenador del Beti Kozkor.

Rodri, entrenador del Beti Kozkor.

GALDONA
Actualizada 25/02/2016 a las 09:02
  • FERMÍN ASTRÁIN. PAMPLONA
La semana pasada, el técnico del Beti Kozkor, Rodrigo Fernández de Barrena, más conocido como Rodri en el mundo del fútbol, recibió una de las mejores noticias que podía escuchar. Parece haber superado su lucha contra el cáncer. “Fui al médico de cabecera por otros motivos y me vio el último escáner que me habían hecho, y me dijo que estaba limpio. Tengo que ir el día 18 al oncólogo, pero creo que nada nuevo me va a decir. Sólo los plazos para las revisiones”, aseguró el técnico del Beti Kozkor.

Una extraordinaria nueva que le levantó el ánimo a Rodri, que ha pasado momentos realmente complicados desde el mes de mayo de 2015. “Todo esto salió a la luz en octubre, cuando los jugadores mandaron la foto a los medios. Pero yo llevaba desde mayo dando pasos para adelante y para atrás. Se pasa mal, la verdad. Yo que nunca había vivido esto de cerca, cambia mucho de lo que te cuentan a lo que realmente se vive. Hay que pasarlo para entenderlo”, aseveró. “Aunque tenía buen pronóstico desde el principio, lo que peor llevé fueron los meses de incertidumbre que pasé desde que me empezaron a hacer las pruebas hasta que me dieron resultados y comencé el tratamiento. Le das muchas vueltas a la cabeza y se pasa muy mal”, indicó.

No fue fácil afrontar el hecho de que le dijeran que sufría la enfermedad, pero Rodri ha intentad llevar la vida más normal posible. “Cuando te lo cuentan te vienes abajo, por mucho que me dijeran que estuviera tranquilo y que tenía buen pronóstico. Fue un bajón importante, aunque intentaba estar fuerte cuando había gente cerca. Pero en la soledad te vienes abajo”, comentó. A pesar de ser operado en noviembre de un cáncer y de tener que recibir tratamiento, Rodrigo Ferández de Barrena no ha faltado nada más que a un entrenamiento con el Beti Kozkor. “Para mí, era una vía de escape. Sólo he faltado a un entrenamiento, fue en Navidad, cuando empecé el segundo ciclo de la quimio. Pasé tres o cuatro días bastante gibado y no pude ir. Menos mal que estuvo un chico que nos echó una mano en pretemporada y se hizo cargo del entrenamiento. Hubo otro día que lo pasé bastante mal, fue en el viaje a Buñuel. Entre las cuatro horas de autobús y el partido… luego me quedé dos días bastante fastidiado. Pero he procurado no faltar, la verdad. Son tres horas que te da el aire, que estás con la gente y que intentas desconectar”, aseguró.

La plantilla del Beti Kozkor, con la que tiene un fuerte vínculo personal, también sufrió en el momento de conocer la noticia. Ellos fueron quienes se encargaron de darle repercusión a las muestras de apoyo. “En el momento que les conté la noticia fue un bajón. Pero como no he dejado de ir y les he ido contando todo, ha sido todo más llevadero. Si no me hubieran visto en este tiempo, a lo mejor habría sido peor para ellos”, indicó.


SUPERADO POR LAS MUESTRAS DE APOYO

Rodri reconoció sentirse abrumado por todas las llamadas que recibió cuando la noticia tomó cierta repercusión gracias a los medios de comunicación: “No tendría tiempo para agradecer a tanta gente que me llamó. Excompañeros, entrenadores que he tenido a lo largo de mi carrera como futbolista, entrenadores compañeros de la categoría… gente que ni siquiera conozco. En esos momentos, el teléfono no paraba de sonar. Se agradece mucho, sobre todo yo, que soy una persona a la que le cuesta dar el paso para acercarme a la gente”. Por su puesto, los mayores agradecimientos son para la familia. “Son ellos los que han estado todos los días ahí. Mi mujer, los padres, los suegros… He procurado que mis hijos, que son pequeños todavía, no se enteraran mucho, aunque sí que han notado algún día mi ausencia”, confesó.

Ahora, una vez superada la enfermedad, Rodri ve las cosas de otra manera. “Te pegan un palo bastante gordo y ves todo diferente. Ahora le sacas más gusto a otras cosas que antes no le sacabas. Intento disfrutar al máximo esta segunda oportunidad que me han dado. Lo que me ha quedado claro es que de esto no estamos salvados ninguno. Ahora, ya tengo el cuerpo y la mente más limpia”, concluyó. Sólo piensa en recuperar fuerzas y recobrar la normalidad. “Para estar hora y media entrenando o en un partido, tenía fuerzas, pero para más no. Tengo que recuperarme del todo para poder aguantar ocho horas seguidas trabajando”, aseguró.
La gran noticia de la recuperación de Rodri ha coincidido con uno de los mejores momentos del equipo, a pesar de la derrota de este fin de semana pasado ante el Idoya en casa. “Llevábamos una racha de siete partidos sin perder entre liga y Copa. En este 2016 estamos levantando el vuelo, porque nos costó mucho en la primera vuelta. Pero no nos podemos relajar porque la tabla está muy apretada”, sentenció el técnico del Beti Kozkor, que es decimosegundo con 28 puntos. Uno más que el Ilumberri, que ocupa el puesto de descenso en cascada.
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