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RUNNING

La clave es no pasarse

Mantenerse en forma y tener una buena salud son las principales motivaciones que citan los corredores

Pablo Sánchez Salado, jugador de rugby y corredor desde hace 2 meses, en una prueba de esfuerzo controlada por el doctor Javier Zulueta

Pablo Sánchez Salado, jugador de rugby y corredor desde hace 2 meses, en una prueba de esfuerzo controlada por el doctor Javier Zulueta

JESÚS CASO/EDUARDO BUXENS
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26/09/2013 a las 06:01
  • J.J. IMBULUZQUETA/UJUÉ LORENTE. PAMPLONA
Es la principal motivación para calzarse las zapatillas y salir a correr: la salud. Mantenerla y mejorarla son los grandes objetivos que se marca quien empieza a trotar. Y es que, al margen de cuestiones de estética, sociales o competitivas, correr es sobre todo una práctica saludable. Sí. Con beneficios físicos y psicológicos contrastados. Pero siempre que se realice correctamente, adecuando el esfuerzo a las condiciones personales, con una alimentación completa y equilibrada y guardando un correcto descanso. Si no, existe el riesgo de que lo saludable pase a ser contraproducente.

"En ocasiones, más de las que creemos, el ejercicio puede ser un arma de doble filo", dice Sara Márquez, catedrática de Educación Física y Deportiva en la Universidad de León y presidenta de la Federación Española de Psicología del Deporte. "Puede llegar a constituir una conducta compulsiva, lo que va frecuentemente relacionado con desarreglos en la alimentación tales como la anorexia nerviosa y la bulimia", advierte, antes de añadir que puede hablarse de "adicción" cuando "la dedicación al ejercicio es tal que llega a empobrecer otras facetas de la vida".

Pese a esa cara negativa, hay teorías que defienden que correr es algo innato a la condición humana. Así lo plasma el escritor y periodista estadounidense Chris McDougall en su 'Nacidos para correr', libro de cabecera para los corredores minimalistas o barefoot.

"Alrededor de los 30 años, cuando las personas comienzan a ser conscientes de su pérdida progresiva de salud y de la condición física, se interesan por actividades deportivas que les permita recuperarlas", explica el sociólogo sevillano David Jesús Moscoso.

Los riesgos cardiovaculares solían ser el tabaquismo y los antecedentes familiares pero, desde hace algún tiempo, se añade el sedentarismo. "Para una persona de 35 años que no tenga problemas físicos podría decirse que es casi una obligación hacer algún tipo de deporte", apunta Javier Zulueta Francés, responsable de área de Medicina Deportiva y director de neumología de la Clínica Universidad de Navarra.

Este centro ha inaugurado recientemente esa nueva área. "Hay mucha gente que quiere hacer deporte y no sabe cómo empezar. La gente no tiene nociones claras de cómo hay que entrenar", reconocía el médico, quien aconseja antes de nada hacerse un reconocimiento médico para saber "el estado de forma" de quien comienza a correr y, tras conocer sus objetivos concretos. Una opinión que también comparten deportistas y preparadores como Ana Casares, de AC Running, o Aritz Altadill, de Zentrum. "Es recomendable hacer pruebas de esfuerzo y aprender a correr", sugiere este último.

Hay que ser consciente de las posibilidades de cada uno, prepararse, alimentarse bien y no extralimitarse con los retos, aunque la actual tendencia sea la de buscar los límites. "Parece que se ha puesto de moda a ver quien hace la locura más grande. A veces se pierde el respeto. Hay que entrenar bien para cada distancia. Si no, llegan los sustos", dice Raúl Amatriain, corredor y triatleta.

Lo que está claro y probado es que correr hace que el cuerpo segregue endorfinas, unas proteínas procedentes de la hipófisis cerebral que producen placer y un bienestar que a veces 'engancha'.

"Varios estudios ponen de manifiesto que la actividad física puede ser hoy día la mejor inversión en salud pública. Existen claros beneficios físicos y mejora la calidad de vida y el bienestar psicológico", apunta Sara Sánchez.

El problema llega con el exceso. "Es el síndrome de sobrentrenamiento. Es un problema muy común. El entrenamiento, al final, es un estrés para el organismo", advierte Zulueta.
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