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CICLISMO

Abrazados a la vida

  • El 16 de junio el colombiano Mauricio Soler (Movistar) coqueteó con la muerte en una carretera de Suiza. Cuatro meses y seis días después se recupera en Pamplona con su mujer, Patricia.

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Patricia Flórez abraza sonriente a su marido, el ciclista del Movistar Mauricio Soler, en la piscina de rehabilitación de la Clínica Universidad de Navarra de Pamplona. JOSÉ ANTONIO GOÑI

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Soler, en la piscina bajo la mirada del doctor Murie y la fisio Sandra Iturralde. JOSÉ A.GOÑI

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El ciclista del Movistar recibe tratamiento de fisioterapia de Sandra Iturralde. JOSÉ A. GOÑII

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Actualizada 22/10/2011 a las 01:44
  • LUIS GUINEA . PAMPLONA

HASTA el pasado 16 de junio, la vida de Juan Mauricio Soler rodaba deprisa, empeñado en volver a brillar, como cuando fue el mejor escalador del Tour de Francia en 2007. Pero un pequeño bordillo elevado en la carretera, apenas 10 centímetros, cambió su existencia. La rueda delantera de su bici chocó contra él, circulaba a 70 por hora en la sexta etapa de la Vuelta a Suiza. Era líder. Salió catapultado con tan mala suerte que se estampó contra el poste de acero del vallado de un parque infantil próximo. En impacto fue brutal. Soler sufrió una quincena de fracturas, la más grave en la base del cráneo, que lo colocó al borde de la muerte. Hoy Mauricio camina despacio, a pasitos, por Pamplona. Lo hace del brazo de su mujer, Patricia. Ésta es su historia, la aventura de quien se agarra a la vida tras cuatro meses de lucha y superación.

El 16 de junio Patricia Flórez, la mujer de Soler, se encontraba en su casa en Ramiriquí, Boyacá (Colombia) cuidando del pequeño Mauricio, que entonces tenía nueve meses. Cuando recibió la llamada del equipo Movistar y le dieron la noticia del percance, no se anduvieron con paños calientes. Su marido había sufrido un gravísimo accidente en Suiza y su estado era crítico. "Al subir al avión me hice a la idea de que me iba para repatriar el cadáver de mi marido", comenta.

Patricia llegó prácticamente dos días después al hospital St Gallen, en Suiza. Pensó que se iba a encontrar a Mauricio muerto, y si no con aspecto catastrófico, pero no fue así. El ciclista estaba externamente bien, sólo tenía dos pequeñas heridas y presentaba un aspecto algo pálido.

Mauricio Soler estaba entubado, en coma inducido. Había llegado al hospital en una situación límite. Presentaba una fractura de base craneal, de peñasco (en la cabeza) con hematoma interno, rotura de clavícula, escápula, fractura costillas en la parte izquierda de su cuerpo desde la segunda a la novena complicado con un neumotórax, luxación y rotura compleja de tobillo izquierdo, además de una trombosis en la vena cava que había requerido la colocación de un filtro para evitar un trombosis pulmonar y un hematoma cervical. Un parte de guerra. Su vida dependía de la evolución en las 48 horas posteriores al accidente; se había producido daño cerebral.

Soler estuvo acompañado en las primeras horas por su mujer, el doctor Alfredo Zúñiga -médico del Movistar- y su cuñado. La situación era crítica, pero fue mejorando con el paso de las horas, y los días. El ciclista fue intervenido en Suiza para rehacer su tobillo, y tres semanas después del accidente los médicos decidieron trasladarlo a la Clínica Universidad de Navarra de Pamplona, para seguir su evolución.

Llegar con 40 kilos

Mauricio Soler y su mujer viajaron en un helicóptero medicalizado desde Suiza a Pamplona. Llegó un 9 de julio. Los Soler ya conocían la capital navarra, porque el ciclista del Movistar tiene fijada aquí su residencia durante la temporada ciclista europea. "Me acuerdo que me hizo gracia ver a todo el mundo vestido de blanco y rojo por los Sanfermines", recordaba Patricia.

Los equipos médicos del hospital St Gallen y de la CUN ya estaban en contacto para seguir la evolución del ciclista. Pero lo que se encontraron fue duro. Soler, un tiarrón de 28 años, de 1,90 metros y 71 kilos de peso en forma, llegó con apenas 40 kilos a Pamplona, inconsciente y con una movilidad muy limitada. "Era como un esqueletico", recuerda hoy su mujer.

"Lo primero que hicimos cuando llegó Mauricio fue una valoración global", explica el doctor Manuel Murie Fernández, neurólogo de la Clínica Universidad de Navarra que coordina la recuperación de Soler.

El ciclista del Movistar pasó por traumatología para tratar las fracturas; por neurología y otorrino para ver la parálisis facial que padecía; hematología por el problema en la vena cava y medicina interna por un proceso infeccioso que traía desde Suiza. El caso de Soler era un puzzle que había que solucionar con paciencia.

"Era un cuadro estabilizado, complejo y que desde el primer momento iba a requerir una recuperación muy larga", apunta el doctor Murie. "Todos éramos conscientes que un daño cerebral tratado multidisciplinarmente, cogido a tiempo y en un hombre joven y con buena actitud era recuperable. Un cerebro joven tiene mayor plasticidad y capacidad de recuperación".

Semana a semana

Soler llegó de Suiza sedado, y lo primero que hicieron en la CUN fue ir retirando paulatinamente la medicación. Cuando despertó preguntó de inmediato por su mujer y por su hijo, no lo hizo con palabras sino con ruidos confusos y sin poder fijar la mirada. No podía hablar. No recordaba ni recuerda nada del accidente.

"No recuerdo nada de lo que pasó por suerte en la caída ni en los días anteriores. Y espero que no me vengan recuerdos más adelante", explica el ciclista, que cuatro meses después de accidente se expresa bien.

A partir de ahí comenzó el proceso de reconstrucción de Mauricio Soler paso a paso. Primero se le retiró la sonda nasogástrica, y la sonda vesical para que empezara a ingerir alimento. Desde el primer día comenzó a recibir tratamiento de fisioterapia con Sandra Iturralde, con sesiones de dos y tres horas diarias.

El doctor Manuel Murie y la doctora Milagros Casado han trabajado desde julio en la recuperación del ciclista del Movistar. Lo plantearon como una carrera por etapas, cada semana se planteaba un objetivo: ser capaz de sentarse, empezar a intentar caminar...

"La suerte de este caso es que Mauricio es un chico joven y tiene una fuerza de voluntad enorme y es fuerte. Todo es muy importante", dice el doctor Murie. "Él ha ido progresando de semana en semana".

Tres operaciones más

El ciclista colombiano del Movistar y su mujer se hicieron a la idea de que iban a pasar una larga temporada en la Clínica y en Pamplona. Con el paso de los días y las semanas Soler iba dando pasitos en su recuperación. También han pasado sus baches y sus pequeñas crisis.

"Me encuentro bien, parece que voy superando el trauma. Yo afronto con ganas la rehabilitación", explica el ciclista. "En estos cuatro meses he tenido momentos muy difíciles, pero por suerte Patricia, mi esposa, siempre ha estado a mi lado y he contado con un equipo de médicos y especialistas que han sabido atenderme, son grandes personas".

Soler ha sido intervenido tres veces en Pamplona. Primero se intentó solucionar con neurocirugía la parálisis facial que sufre en el lado izquierdo. Los doctores Manrique y Bejarano trataron salvar el nervio facial, pinzado por tres esquirlas de hueso que se desprendieron en la caída. Después se colocó una pequeña pesa de oro en el párparo izquierdo, porque como consecuencia del accidente no podía cerrar bien el ojo, y cabía el riesgo de ulcerarse. La última operación fue hace unas semanas para retirar el filtro que le colocaron en Suiza en la vena cava por el trombo que sufría.

"Es una recuperación en la que se han tenido que tomar decisiones arriesgadas", apunta el doctor Murie. "Se ha ido mejorando, y el paciente, la familia y nosotros mismos queremos más, queremos correr más de lo que se debe, pero la recuperación de Mauricio va a llevar su ritmo, su tiempo".

Esperar un año

Desde hace un mes aproximadamente Maricio Soler es capaz de andar por sí mismo. El parque de Yamaguchi ha sido su banco de pruebas donde se ha ido marcando pequeños objetivos. "Tiene una fuerza de voluntad enorme, ahí se ve que es ciclista", dice su mujer. "Llegar hasta el hotel Reyno de Navarra él solo ya era un gran logro, se lo proponía y lo conseguía".

¿Qué va a ser ahora de Soler? El doctor Murie cree que hay que ir despacio. El ciclista tiene el síndrome vestibular post tramático, vértigos y mareos al caminar. Se expresa bien, pero puede mejorar su habla, ganar en rapidez... pero nadie sabe hasta dónde. "El daño que ha sufrido Mauricio está ahí. Tiene el lóbulo frontal afectado, el que nos hace estar más rápidos y más reactivos, el de la voluntad... Por eso está un poco lento de reflejos y respuestas, y no sabemos hasta dónde puede recuperarse", dice Murie. "Eso no lo sabe nadie. ¿Va a volver a correr en bici? es muy difícil de saber. Cuando vino no sabíamos si iba a poder caminar, y ya camina. No sabemos cuál va a ser el margen de beneficio en la recuperación. Pero lo que se consiga en el primer año es el 90% del resultado final".

"Valoro mucho lo que tengo, la vida es enorme"

El pasado día 14 Soler recibió el alta hospitalaria, pero permanecerá en Pamplona unas seis semanas más antes de volver a Colombia. Acude a la Clínica Universidad de Navarra todos los días para seguir con su rehabilitación con sesiones de fisioterapia, logopedia... Los martes y jueves se trata en el centro hospitalario de 2 a 5 de la tarde.

Mauricio y Patricia -su mujer es fisioterapeuta en Colombia- son ya viejos conocidos en el departamento. La fisio Sandra Iturralde ha trabajado los cuatro meses con Soler día a día. "Es un chico muy fuerte, trabaja mucho y quiere salir adelante, lo conseguirá", dice.

Soler avanza despacio pero con paso firme en la mejora de su movilidad, en su capacidad de comunicarse (la conexión y complicidad con la logopeda es total), pero también ha tenido sus momentos de dudas y pasos atrás.

"Mi ilusión es seguir luchando y mejorando cada día. Paso momentos muy difíciles, en los que siento que retrocedo; pero entonces hay que actuar con calma y con cabeza, son momentos que pasan y hay que saberlos afrontar", explica Mauricio. "Y al mismo tiempo día a día veo que hago pequeños avances, sobre todo en la cuestión del equilibrio. Para mí ha sido muy complicado depender de alguien para poder moverme. Ahora soy más autónomo".

El motor de un hijo

Cuando Soler estaba compitiendo en Suiza su mujer y su hijo Mauricio (9 meses) estaban en Colombia. Patricia se vino a Europa para atenderle, pero "cachete", como le llaman al pequeño por sus mofletes, se quedó en su país con los abuelos maternos. En este tiempo han estado en contacto con su familia, con quien hablan a diario, gracias a Skype y las redes sociales. Pero su mayor apoyo -al margen de todos los medios que les ha ofrecido Mutua Navarra- han sido su mujer, y sobre todo tener alguien por quien luchar: su hijo.

"Una cosa así une mucho a las personas que quieres, y te quiere de verdad", dice. "Mi hijo ha sido el motivo de pelear por la rehabilitación, me ha hecho mirar hacia adelante en las situaciones muy difíciles. He pasado momentos muy duros, que si no llega a ser por el niño me hubiera quedado atrás más fácil".

En estos cuatro meses Mauricio Soler recuerda con nitidez cuál ha sido su momento más duro. El pasado 5 de octubre le intervinieron para retirarle un filtro que le habían colocado en Suiza en la vena cava. Por su situación no pudieron emplear anestesia general. "Pasé miedo en las operado, especialmente en la última. La hicieron con anestesia local. Yo oía todo lo que estaban diciendo y sentía todo lo que estaban haciendo", explica. "La operación se complicó, en vez de los 30 minutos que dura normalmente, se fue a las dos horas y media. Ahí pasé miedo".

Cuatro meses después Soler es consciente de lo que ha pasado, de lo mucho que le queda, y que la vida no volverá a ser igual. "Sé que mi vida ha cambiado. La veo de otra forma, ahora pienso las cosas más, tengo más cuidado y valoro mucho lo que tengo, y yo tengo mucho. La vida es algo enorme".

Quién es

MAURICIO SOLER Nació el 14 de enero de 1983 en Ramiriqui (Colombia). Está casado y tiene un hijo.

Trayectoria. Debutó en profesionales en 2006. Ha corrido en Acqua&Sapone, Barloworld, Caisse d"Epargne y Movistar.

Victorias. 2011. Etapa de la Vuelta a Suiza. 2007. Ganador de la montaña del Tour de Francia y una etapa, general de la Vuelta a Burgos y una etapa. 2006. General y una etapa del G.P. Lorraine.

Selección DN+


  • Juan
    (22/10/11 12:13)
    #1

    ¡Ánimo campeón!

    Responder


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