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El Forofillo : El blog de Fran Pérez
El Forofillo : El blog de Fran Pérez

Los hijos de la Gran Bretaña

El Forofillo Fran Pérez
Los hijos de la Gran Bretaña
JESÚS CASO
Actualizada 12/03/2007 a las 18:42

Mecagüen en ellos y en todo lo que les rodea. Aquí ando, escribiendo sobre la cama del Dowm Hall Country House Hotel de la localidad londinense de Hatfield Heath. Como me oyen (o mejor dicho, me leen). Porque esto de planificar un viaje sin la aprobación o el consejo de una segunda persona, siempre termina así. Mal.

A escasos 650 kilómetros de la juerga que se deben estar corriendo Zuzalari, González y la Mary en Glasgow y con más cara de gilipichi de la que me trajo mi madre a este mundo. Que es mucha. Porque hace falta ser más tonto que una bota vieja y sin cordones para salvar el problemilla del viento, salir a la hora de Zaragoza y perder... ¡por dos minutos! el vuelo que enlazaba Londres con Glasgow.

Todo intento posterior de arribar a la localidad escocesa se quedó en agua de borrajas. Porque entre que los unos hablan torcido, un euskera anglosajón que no los entiende un humilde estudiante de gabacho en el instituto, y que el otro, lo mentado ya, es más corto que las mangas de un chaleco, apaga y vámonos.

Ni a Glasgow había más vuelos. Ni a Edimburgo, ni a Dublín ni a donde Cristo perdió la bota. Total, que me quedé con las ganas de ir a ver a los rojos al Ibrox Stadium, a pesar de tener todo planificado, y encima sin poder verlos (aunque sea los pude empezar a seguir en el Minuto a Minuto que tan magistralmente hizo mi compi Belcos), ya que por cuestiones de la red y la jodida tarjeta telefónica, que me trae loco, se me apagó nada más marcar Raúl García.

Además, hace falta ser idiota, que me miro al espejo y no me abofeteo porque sé que mañana me va a doler, que cuando veníamos en el avión y veía que no pillaba el enlace, un amable compañero rojillo me ofreció el billete de uno de la cuadrilla que a última hora se había caído de la movidita. Pero nada, que uno es navarro, y más cabezón que las piedras de la Peña de Echauri."¡Sagradece, compadre, pero en esta vida tengo mucho mundo y yo llego a Glasgow por cuenta y riesgo propios, como que me llamo Fran!". Pues nada, que tendré que hablar con el cura del pueblo para que me rebautice, porque si no, de qué estaba ahora escribiendo el Farolillo en este sitio.

Sitio, dicho sea de paso, que tiene el encanto propio de Victoria Holt o de cualquier escritora romántica. Típico edificio de principios del siglo XIX de la campiña inglesa, alargado y de dos plantas, con su fuentecita delante para que la rodeen los coches (o calesas) al llegar y su estanquito detrás, rodeado de amplios jardines donde tomar el té (o tea, que destila mucho por estos lares). La habitación parece sacada de un anuncio de muñecas de época, y hasta el personal pertenece al mismo siglo. Lástima que haya parado aquí de rebote, que de lo contrario, bien podía haber aprovechado la estancia.

En fin. Que menos da una piedra y ya he aprendido para la eliminatoria de cuartos que disputemos lejos de Pamplona. Porque a esa voy, y con todas las de la ley. Vista la calidad y entidad del Glasgow Rangers, mucha caraja tienen que sacar los del Cuco para cagarla en la vuelta. Así que mando un aviso para navegantes, incluida mi santa esposa Maite, que tanto me ha comprendido en estos malos momentos. Eso sí, por favor, que nos toque un italiano, que estos de arriba hablan raro, y a mí lo que me va es el francés. Hablado, entiéndanme.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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