Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Tribunal Constitucional

El TC avala la reforma que le permite castigar a los altos cargos desobedientes

El pleno zanja que hurtar la capacidad coercitiva a la corte le impediría "garantizar la supremacía" de la Carta Magna

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

EFE
04/11/2016 a las 06:00
  • COLPISA. MADRID

Por ocho votos a tres y con una discusión intensa, el pleno del Tribunal Constitucional avaló este jueves la reforma exprés aprobada en otoño 2015 por el Congreso con los únicos votos del PP para forzar a que fuera el propio tribunal el que se encargue de castigar (y con más dureza) a las instituciones o autoridades públicas que desobedezcan sus resoluciones.

Los once magistrados que votaron sabían que las consecuencias de su decisión van a ser inmediatas ya que el pasado 25 de octubre Carme Forcadell se convirtió en la primera presidenta de la cámara catalana investigada en una causa judicial precisamente porque el Constitucional, gracias a esa reforma, dio luz verde a que la Fiscalía le acusara de desobediencia y prevaricación por hacer caso omiso a los avisos de la corte de garantías para que frenara el plan de desconexión con España.

La sentencia fue obra del magistrado conservador Pedro González-Trevijano, después de que la vicepresidenta del tribunal, Adela Asúa, crítica con la reforma, se echara a un lado al no contar con el respaldo de la mayoría. González-Trevijano redactó la resolución que rechaza el recurso presentado el Gobierno vasco contra la última reforma de la Ley Orgánica que rige el propio órgano. Un fallo que hace presagiar que, casi en idénticos términos, la corte no acogerá los argumentos del Ejecutivo catalán, que también recurrió en su día contra la misma reforma.

Los recursos de los dos gobiernos autonómicos se centraban en el mismo punto, el nuevo artículo 92 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Ese precepto es el que modificó el Gobierno para dar un poder coercitivo claro a la corte después de que el Gobierno catalán desoyera la prohibición de la corte de celebrar la consulta del 9 de noviembre de 2014. Ese artículo, en su apartado 4, pone a disposición de la corte diversa artillería para actuar contra "las autoridades, empleados públicos o particulares que incumplieren las resoluciones del Tribunal": multas de hasta 30.000 euros; suspensión a los contumaces de sus funciones; requerir al Gobierno "colaboración" para ejecutar sus resoluciones; o, incluso, recurrir a la vía penal con la ayuda de la Fiscalía, como ya ha hecho en el caso de Carme Forcadell.

Ahora, el pleno del tribunal zanja que aquellas modificaciones son legales porque, básicamente, la propia Constitución fue la que diseñó a esta corte como un "verdadero órgano jurisdiccional" y que, por tanto, debe tener un poder coercitivo para hacer cumplir sus resoluciones. En este punto, defiende que medidas como la suspensión temporal de funciones de un empleado público que se declare en rebeldía frente a las resoluciones del Constitucional no tiene en puridad un carácter punitivo, sino que es solo una fórmula para hacer cumplir sus órdenes.

Para la mayoría del tribunal, la reforma aprobada hace ahora un año no es una desvirtualización de sus funciones, como sostenía la minoría. El fallo arguye que el hecho de que la Constitución no previera en su momento una fórmula para hacer cumplir los fallos de la corte no lleva emparejado "un desapoderamiento del Tribunal Constitucional de la potestad de ejecutar y velar por el cumplimiento de sus resoluciones".

"OBLIGAR AL CUMPLIMIENTO"

Entiende el pleno que el Constitucional, al ser "un verdadero órgano jurisdiccional", no puede hurtársele la capacidad de "obligar al cumplimiento de sus resoluciones" como cualquier otro tribunal. Quitar esa capacidad coercitiva, señala el fallo, sería tanto como privar al tribunal de "una de las notas esenciales del ejercicio de la función jurisdiccional" y, por ende, impedir "garantizar la supremacía de la Constitución".

La resolución niega que la reforma promovida solo por la mayoría parlamentaria del PP vaya contra el espíritu del legislador constituyente cuando redactó la Carta Magna en 1978. Según el fallo, el espíritu de entonces no era fijar un modelo de jurisdicción constitucional "cerrado, petrificado y congelado en el tiempo" y por eso dejó en manos de los futuros legisladores (como ocurrió el pasado año) la posibilidad de regular las funciones del Constitucional a través de la reforma de una ley orgánica.

En algunos momentos, la resolución llega a hacer un alegato de la reforma, que, en opinión de la mayoría del pleno, "garantiza la defensa de la posición institucional del Tribunal Constitucional y la efectividad de sus sentencias y resoluciones, protegiendo su ámbito jurisdiccional frente a cualquier intromisión ulterior de un poder público que pudiera menoscabarla, que es lo mismo que decir, preservar la primacía de la Constitución, a la que todos los poderes públicos están subordinados y cuyo supremo intérprete y garante último es este Tribunal en el ejercicio de su función jurisdiccional".

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra