POLÍTICA

Borrell amaga con presentar su candidatura a liderar el PSOE

Afirma que "muchísima gente" se lo ha pedido y reconoce que se lo está pensando

​Pedro Sánchez ficha a Borrell para su 'gobierno del cambio'

Josep Borrell.

EFE
Actualizada 25/10/2016 a las 08:58
  • COLPISA. MADRID
A+ A-

Estaban todavía los socialistas con el control de daños por la decisión de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy, cuando Josep Borrell dejó a muchos con un palmo de narices al anunciar que medita optar a la secretaría general del partido en las primarias del próximo año. "Me lo ha pedido muchísima gente" en el PSOE y fuera de él, "y no he dicho que no". Pero para más adelante, aclaró, porque ahora "ni lo pienso ni lo quiero pensar". No es un brindis al sol ni una fanfarronada, reconocen en el partido, donde, sobre todo entre los 'sanchistas', el exministro y expresidente del Parlamento europeo goza de buen cartel.

No lo dijo en el Comité Federal, reunión en la que defendió el no a Rajoy después de haber sido un abanderado de la abstención. Aprovechó su presencia en un programa nocturno de La Sexta para mostrar sus planes o para lanzar un globo sonda, según varios dirigentes socialistas. Borrell, por ahora, se deja querer y no tiene nada cerrado, pero se lo piensa. Hasta el momento no hay ningún aspirante oficial a la secretaría general del PSOE que dejó vacante Pedro Sánchez el 1 de octubre aunque suenan nombres, como Susana Díaz, el defenestrado Pedro Sánchez, Patxi López o el siempre citado Eduardo Madina, pero nadie hasta el momento muestra sus intenciones.

El tiempo dirá si materializa su amago de ir a las primarias -ya se presentó a unas en 1999 y derrotó al entonces secretario general, Joaquín Almunia, aunque después dimitió por unos enredos fiscales de unos colaboradores- pero ya ha dejado claro de qué lado está. Borrell arremetió contra "los líderes regionales" que han alimentado "'sotto voce'" la renuncia de Sánchez en una "lucha por el poder" dentro del PSOE. Una operación dirigida, dijo en su momento, con los criterios intelectuales de "un sargento chusquero". Está con los llamados 'sanchistas', no en vano fue miembro del 'gobierno del cambio' antes de las elecciones del 26 de junio, y defiende la consulta a la militancia para decidir el voto en la investidura.

Lo que han hecho los barones liderados por Susana Díaz en el PSOE, dijo en la Sexta, es como si "un avión de 200 toneladas, con mucha gente dentro, de repente intenta hacer una maniobra brusca de 180 grados; lo más probable es que se resquebraje el fuselaje, pierda las alas, se rompa el timón de cola y se caiga". Si en esa operación, además, "la tripulación se subleva contra el piloto y lo echa por la ventana, entonces seguro que no podrá hacer ni un aterrizaje de emergencia y será una catástrofe". Eso, subrayó, "nos está pasando a nosotros". Los socialistas, a juicio de Borrell, se encuentran en una tesitura en la que "el próximo congreso será la última oportunidad para evitar la desaparición del PSOE". Un congreso en el que podría ser nombrado secretario general si, como ha dejado caer, se presenta y gana las primarias.

SUTURAR HERIDAS

Las palabras del exministro fueron acogidas con un frío silencio por los principales dirigentes socialistas, aunque en privado no fue mal vista entre los seguidores de Sánchez, a pesar de que su primera opción es el retorno de Sánchez. Sobre todo después del mensaje que emitió el exsecretario general nada más terminar el Comité Federal y en el que dio ánimos a los suyos porque "pronto llegará el momento en que la militancia recupere y reconstruya su PSOE. Un PSOE autónomo, alejado del PP, donde la base decida".

Los barones y los dirigentes de la mayoría abstencionista, entretanto, se dedicaron a suturar las heridas, aunque con poco éxito. La división de 60% y 40% que reflejó la votación del domingo no se trasladó en idéntica proporción al grupo socialista en el Congreso, pero de los 85 diputados, una veintena insiste en que votará en contra de la investidura de Rajoy a pesar de la decisión del máximo órgano de dirección del partido. Dos federaciones, la de Euskadi y la de Navarra, partidarias del voto negativo pero que acatarán lo dispuesto por el Comité, volvieron a la carga con la idea de la abstención "técnica" de los 11 diputados imprescindibles para que Rajoy sea investido presidente.

Pero pincharon en hueso. El portavoz de la gestora, Mario Jiménez, señaló que la decisión obliga a "todos" los diputados, aunque hizo distinciones en lo que a represalias se refiere. Si los díscolos son parlamentarios que actúan a título personal, serán sancionados conforme al reglamento, pero si quienes rompen la disciplina de voto son los del PSC en bloque por mandato de su dirección habrá que "evaluar la situación" y cómo afecta a "la relación entre dos partidos hermanos".

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra