Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Elecciones 26J

El PSOE ve peligrar su reinado en la izquierda

Los socialistas han vivido una plácida hegemonía entre los progresistas desde 1977

Los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Podemos, Pablo Iglesias, se dirigen a la sala Martínez Noval del Congreso, donde se reúnen.

Los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Podemos, Pablo Iglesias, se dirigen a la sala Martínez Noval del Congreso.

EFE (ARCHIVO)
22/05/2016 a las 06:00
  • COLPISA. MADRID
El PSOE se enfrenta en estas elecciones al inédito escenario de tener que pugnar con otra fuerza por la primacía en la izquierda. Es una situación en la que los socialistas no tienen experiencia._Desde las primeras elecciones democráticas, en 1977, quedó clara su hegemonía en ese espacio político y las sucesivas convocatorias, desgastes coyunturales al margen, sólo sirvieron para consolidarla. Ni el PCE ni Izquierda Unida fueron capaces de hacerle nunca sombra. Fueron figurantes parlamentarios con los que, además, jamás existió la más mínima sintonía política.

El 20 de diciembre todo cambió. Los socialistas sintieron durante toda la campaña el aliento de Podemos en la nuca y, aunque finalmente lograron mantenerse como primera fuerza del ámbito progresista su caída fue notable. El partido de Pablo Iglesias y sus aliados electorales de la Comunidad Valenciana, Galicia y Cataluña se quedaron a menos de 350.000 votos y 21 escaños de distancia. Es cierto que en estos cinco meses la formación morada ha sufrido un significativo desgaste, según las encuestas, pero nadie se atreve a rechazar por completo en el PSOE_que, gracias al pacto con IU, esté en condiciones de convertir a Pedro Sánchez en el líder de la tercera fuerza política del país.

El 26 de junio, por tanto, puede acabar una plácida etapa que arranca en los primeros comicios democráticos. Un miércoles 15 de junio de hace 39 años se votó por primera vez tras la muerte de Franco, y el PCE se quedó anonadado con unos resultados que premiaron a los socialistas, casi ausentes en la lucha contra la dictadura, y castigaron a los comunistas, principales combatientes contra el régimen. La proporción fue nada menos que de seis escaños a uno. El PSOE sabía a qué sociedad se dirigía, y el PCE se quedó anclado en el pasado.

La correlación de fuerzas se mantuvo en las siguientes elecciones, y eso que en 1979 los comunistas obtuvieron el mejor resultado de una fuerza a la izquierda del PSOE hasta la llegada de Podemos. Las sucesivas crisis del PCE, con la dimisión y expulsión de su histórico secretario general, Santiago Carrillo, y su relevo por Gerardo Iglesias hasta la llegada de Julio Anguita, debilitó a una izquierda marxista y famélica con cuatro escaños en 1982. La creación de Izquierda Unida cuatro años después supuso una cierta recuperación pero nunca estuvieron siquiera cerca del PSOE. Su mejor resultado llegó en 1996 con 21 diputados, pero los socialistas, en crisis y con Felipe González de salida, todavía cosecharon 141. Una proporción de siete a uno.

LA PINZA

Izquierda Unida se sintió muy maltratada por los socialistas en 1993, cuando el PSOE necesitó de un aliado para seguir en el Gobierno. Muchas voces surgieron entre los socialistas a favor del acuerdo con la coalición de izquierda, pero Felipe González optó por pactar con los nacionalistas de CiU, que con sus 17 escaños también le daba la mayoría absoluta. Es muy probable que de esa herida surgiera poco después la estrategia de la pinza entre Anguita y José María Aznar.

La única colaboración electoral a escala nacional entre el PSOE e IU vino impelida por la avalancha que se veía venir en 2000, con un PP pujante con Aznar al frente. Fue un pacto programático y de candidaturas al Senado. Pero el saldo fue un rotundo fracaso, los populares lograron la mayoría absoluta, el socialista Joaquín Almunia dejó la secretaría general del PSOE la misma noche electoral y el candidato de IU, Francisco Frutos, dejó el camino expedito a Gaspar Llamazares.

El hundimiento socialista de 2011, perdió 59 escaños, en absoluto fue capitalizado por la federación de izquierda, que se quedó en once. Una vez más quedó demostrado que entre el PSOE e IU nunca hubo vasos comunicantes. El voto socialista desencantado se quedaba de forma mayoritaria en casa y apenas las migajas iban al zurrón de la coalición entonces presidida por Cayo Lara.

Podemos, en cambio, se reveló en 2014 como un formidable rival electoral para el PSOE.
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra