Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Pactos de Gobierno

Los partidos asumen que habrá elecciones el 26 de junio

El PSOE admite que si el PP está dispuesto a reunirse se verá obligado a hacerlo, aunque condiciona la cita a que se incluya a C’s y advierte de que no negociará el Gobierno

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se dirige a su despacho a su llegada al Congreso.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se dirige a su despacho a su llegada al Congreso.

EFE
10/04/2016 a las 06:00
  • COLPISA. MADRID
Se acabó. Si algún partido albergaba de verdad esperanzas de forjar un pacto de Gobierno -y en la dirección del PSOE juran y perjuran que llegaron a creerlo posible- este viernes se esfumaron. Constatada la incapacidad de Pedro Sánchez para subir a Ciudadanos y Podemos al mismo barco, no queda alternativa viable. Solo un golpe inesperado de timón en alguno de los partidos, como ocurrió en Cataluña el pasado enero, podría impedir que el 3 de mayo queden convocadas nuevas elecciones y que el 26 de junio los españoles vuelvan a votar. La legislatura está clínicamente muerta. Y, sin embargo, las fuerzas parlamentarias tendrán que mantenerla artificialmente con vida tres semanas más.

En puridad, hasta el mismo 2 de mayo a las doce de la noche, cualquier candidato propuesto por el Jefe del Estado podría ser investido. Ese día, a esa hora, expira el plazo de dos meses que comenzó a correr cuando, tras la renuncia de Mariano Rajoy a pedir la confianza del Congreso, Pedro Sánchez sometió su insuficiente pacto con Ciudadanos a la consideración de la Cámara.

Ni en primera ni en segunda votación logró sumar más apoyo que el de la única diputada de Coalición Canaria a los 130 votos que ya llevaba amarrados (los 90 propios y los 40 de la formación de centro). Y, en el mes que ha seguido, las cosas tampoco han cambiado. Pero aquel intento tuvo al menos una virtud: puso en marcha el reloj institucional y evitó prolongar ‘sine die’ el limbo abierto tras el poco concluyente resultado de los comicios, que dieron lugar al Parlamento más fragmentado de la democracia.

Conforme al artículo 99 de la Constitución, es al Rey a quien, en estos casos, corresponde disolver las Cámaras y convocar nuevas elecciones, pero ese precepto sólo contempla que lo haga cuando el Congreso haya rechazado al candidato o candidatos que él mismo haya propuesto tras consultar con los representantes de las distintas fuerzas políticas. Sin el salto al vacío del líder socialista, segundo en las elecciones, con el peor resultado de la historia del PSOE, podrían haber transcurrido así aún más de los 111 días que, ya casi con plena seguridad, tendrá esta esta legislatura yerma, abierta oficialmente el 13 de enero.

En las tres semanas que quedan, hay previstas en el Congreso tres sesiones plenarias durante las que se discutirán proposiciones de ley y no de ley que nunca llegarán a desarrollarse. El día 20 sigue convocado, además, un pleno de control al Ejecutivo en funciones en el que PSOE, Podemos, Ciudadanos, Esquerra, Convergència, PNV y el Grupo Mixto tienen intención de dirigir 26 preguntas a Rajoy y sus ministros, con independencia de que las respondan o no y de que acudan o se ausenten; algo que han hecho ya altos cargos del Ejecutivo en funciones en comisiones de su competencia, amparados en que su mandato, en realidad, ha terminado y ahora solo cubren el vacío de poder.

El Parlamento se convertirá así en un un escenario en el que cada fuerza ensayará sus estrategias de campaña. Nada más. El resto será una batalla por el endosar al contario la responsabilidad de que el diálogo político haya fracasado y de que se pida a los ciudadanos que resuelvan a los partidos una papeleta que ellos no han sabido gestionar; una competición que en realidad ya ha comenzado. El PP culpa al PSOE por haberse negado a explorar siquiera la posibilidad de la gran coalición; el PSOE culpa a Podemos por no haber querido un acuerdo de lo que llama "las fuerzas del cambio" para modificar políticas del PP e impedir que Rajoy siga gobernando; Podemos culpa al PSOE por haberse entregado a Ciudadanos y permitir que le "secuestren el pasaporte" socialdemócrata, y Ciudadanos culpa a Rajoy por limitarse a esperar sentado a que otros le hicieran el trabajo y por haberse negado a bajar a la arena de la negociación.

INTENTOS BALDÍOS

Sí cabe que se escenifiquen nuevos intentos de remover las cosas, pero serán ya baldíos. Tras el fracaso de de Sánchez para ampliar el pacto de legislatura sellado con Albert Rivera hacia la izquierda, Ciudadanos insistirá en intentarlo con el PP, que hasa ahora ha rechazado sus continuas llamadas.

Mariano Rajoy llevaba semanas diciendo que, en cuanto el secretario general del PSOE diera por concluido el "teatrillo" de sus conversaciones con los dos nuevos partidos, se pondría en contacto con él. Sin embargo, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, dio a entender el viernes que, antes, esperará a que se conozcan los resultados del referéndum que Pablo Iglesias planteará a sus bases el 14 al 16 de abril; una consulta que en realidad, sólo pide un aval a la decisión ya tomada de ir a elecciones.

"Rajoy sabe que con Sánchez no se va a poner de acuerdo, así que se va a limitar a dejar pasar el tiempo sin acudir demasiado al Congreso para no desgastarse -vaticina un exasesor del presidente-; que nadie espere jugadas muy creativas".

En todo caso, lo que quiere el líder de Ciudadanos es incompatible con lo que plantea el jefe de los populares. Rivera pretende que los equipos negociadores de PP, PSOE y su partido se sienten en una mesa a tres para hablar sobre el documento de 200 reformas al que se comprometió con el PSOE ,y del que ninguna de las dos fuerzas se desentenderán ahora, según han prometido. Rajoy desprecia ese texto, que entre otras cosas, desmonta buena parte de sus políticas.

Aún así, si contra todo pronóstico, el PP aceptara la reunión de los equipos negociadores que hace semanas propusieron Ciudadanos y socialistas en una en carta conjunta, al PSOE no le quedará más remedio que acudir. "Eso sí -advierten-hablaríamos de políticas de Estado, nunca de pactar Gobierno". Lo dijo aún más claro este sábado el secretario de Organización, César Luena. "El PSOE tiene el compromiso de quitar del Ejecutivo al PP".

Tampoco la apuesta de Iglesias por un Ejecutivo proporcional de las fuerzas de izquierda, sustentado por nacionalistas e independentistas, tiene posibilidad alguna. "Si alguien lo duda -dicen en la dirección del PSOE-tiene una distorsión mental".
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra