Menuda disonancia cognitiva (I)
Publicado el 15/02/2021 a las 17:35
MENUDA DISONANCIA COGNITIVAPOR EL FELIZ TEZANOS ORQUESTADA El texto que el atento y desocupado lector (hembra o varón) se dispone a pasar su vista por él me lo envió el otro día, en concreto, el martes de la semana pasada, mi amigo del alma y heterónimo Emilio González, “Metomentodo”. Como me ha parecido, amén de agudo o sutil, interesante, he decidido que viera hoy la luz en mi bitácora tal cual. “Dilecto Otramotro: “Te mando el escrito que acabo de culminar. En el supuesto de que acierte (y dé de lleno en el blanco o centro de la diana con mi presagio) o incluso, al contrario, de que marre (en el supuesto de que yerre, porque mi corazonada no se cumpla) morrocotudamente, en ambos casos lo veo publicable. Tú verás qué haces con él. “Una buena porción, un cuarto de la ciudadanía adscrita al territorio catalán, iba a decantarse y votar al PSC, guiado por el líder carismático que había brillado como el sol que había sido hasta entonces, sin hesitación ni objeción posible, en su cargo o puesto anterior, como sumo gerifalte del ministerio de Sanidad, Illa. “Esa profecía, que había sido cocinada a conciencia por un conmilitón del salvador, Tezanos, en el CIS, debería de haberse cumplido, a rajatabla, el domingo pasado 14 de febrero, festividad de San Valentín. “Abiertas las urnas, escrutados los votos y asignados los escaños, a partir de esta semana, entre los socialistas catalanes (afiliados y simpatizantes), ora decepcionados, ora profundamente frustrados, los psicólogos de la Asociación “Ramón Sijé” van a tener mucho trabajo que llevar a cabo, intentándoles explicar un claro y clamoroso caso de disonancia cognitiva, el suyo propio, que ocurre cuando un sujeto, llamémosle paciente, se tiene que enfrentar, sin el engaño de un amuleto o muleta, a una refutación en toda la regla, de aúpa o del copón, entre la realidad y el deseo, los hechos y las creencias, negando los primeros y enmendando las segundas, llorando desconsoladamente y lamentando el duro revés o sopapo del destino. “La cistezanina (llamada así por lo que es obvio y no hace falta razonar) es una droga apodíctica que puede convertir las expectativas de un grupo en una secta o religión con culto propio en un pispás, al dar un salto mortal (sin serlo, sensu stricto) desde las encuestas, guisadas a fuego raudo en la gran cocina del CIS, hasta los domicilios, a través de los mass media. Según los peritos en la materia, el éxito de la cistezanina no estriba en que los augurios o pronósticos se cumplan, sino en la impresión refractaria de colectividad o comunidad que crea y en la sensación de pertenencia que prende en sus miembros, arropados por una manta que huele a menta y levanta castillos en el aire en un segundo. (Continúa.)