El maridaje de Jaio Aizpurua y Aaron Ortiz

Aaron Ortiz y Jaione Aizpurua lo tienen todo. Son jóvenes, triunfadores, apasionados, de una belleza interior y exterior que enamora, están abiertos a aprender y a compartir sus aprendizajes y, además, poseen un talento innato orientado a la excelencia que les lleva a cosechar éxito tras éxito en sus respectivos trabajos. Aaron es uno de los cocineros jóvenes más prestigiosos del momento y Jaione una sumiller y bartender reconocida y con nombre propio en el mundo de los cócteles y los vinos. Son pareja tanto en la vida como en el trabajo y se han acercado al blog a hablarnos de su experiencia y de los muchos proyectos que tienen en común.

Aaron y Jaione, en la redacción de Diario de Navarra, posando para el blog Sopa de Letras.

Lo de estos chicos es meteórico. Apenas superan los 20 años pero Aaron cuenta ya con el Premio Excelencia Gastronómica de Navarra en 2014, ha sido distinguido en varias ocasiones como joven promesa de la cocina y ha tenido ocasión de formarse en  restaurantes tan reputados como el de Alex Múgica y el Mugaritz, donde participó en el departamento de I+D. Además, esta misma semana ha conseguido el primer premio en el II concurso de gastronomía ‘Cuenca Abstracta’ con su receta ‘Lengua 460-A’ basada en la obra del mismo nombre de Luis Feito

Por su parte, Jaione está volcada en el mundo de la sumillería y el de los cócteles. Formó parte del equipo de Bodegas Otazu, participó este año junto a Aaron en el congreso de pintxos Miniature, así como en varios proyectos de cocina internacional que les ha llevado a viajar a distintos países en los últimos meses.

Sopa de Letras: Con este historial y vuestra juventud, la primera pregunta es pura curiosidad. ¿Cómo fueron vuestros primeros contactos con el mundo de la gastronomía?

Aaron Ortiz: La primera vez que cociné fue con mi tía Cheli, en un concurso de pastelería en Irurtzun (de donde soy yo) y gracias a ese primer contacto con la cocina  comencé a hacer cosas de repostería. Esa fue mi primera experiencia en la cocina.

Jaione Aizpurua: Siempre me ha interesado el mundo del vino. Leía mucho, veía muchos vídeos, buscaba todo tipo de vías para saber más ya que cuando empecé a interesarme de verdad por este tema estaba atravesando una época de mi vida que por motivos de salud y circunstancias muy diversas me hacían imposible viajar, ir a las viñas o incluso realizar algún curso.

Tenía 20 años cuando empecé a trabajar en una bodega y con aquella experiencia aprendí muchísimo. Tengo que agradecer que mi jefe desde el primer día me dio una confianza plena. Allí empecé a saber algo más y a tener claro a lo que quería dedicarme. Pero confieso que fue con mi pareja cuando mi interés se convirtió en pasión y en cuanto pude realice varios cursos y empecé ir a las viñas, a tocar la tierra, las uvas y a ver el trabajo que la gente hace en el campo.

Sopa de Letras: ¿De dónde os viene esa pasión, cada uno la suya: tradición familiar, vocación, curiosidad…?

Aaron: Yo creo que este tipo de pasiones  suelen ser de nacimiento. Lo mío en concreto es vocación ya que nadie de mi ámbito familiar ha tenido negocio hostelero nunca, es decir, no vengo de una familia hostelera, soy el primero en la generación. Lo que sí es cierto es que espero poder inculcar en el futuro a mis hijos mi amor por la cocina. 

Jaione: La verdad es que tampoco vengo de una tradición familiar hostelera. Sí que es verdad que mi padre, junto con sus hermanos y mis abuelos, regentó un bar en su pueblo. Pero en realidad, todos se dedican al mundo de la herrería. Desde mi bisabuelo hasta mi padre, que es empresario, aunque mi madre es monitora escolar. Sin embargo, el vino ha estado siempre muy presente en mi familia y despertaba mi curiosidad. 

Sopa de Letras: ¿Cómo ha sido el camino que habéis tenido que recorrer hasta llegar a donde estáis?

Aaron: La verdad es que el camino no ha sido nada fácil ya que siempre cuando llegas a estar en un momento de auge la frase de todo el mundo es ‘qué suerte has tenido’. SUERTE es una palabra que no va ligada a esta profesión ya que es muy difícil hacerse hueco en un mundo tan grande con tan grandes profesionales si no tienes algo más que suerte que ofrecer.

Jaione: El camino ha sido y es bastante duro. No es fácil compaginar los estudios con el trabajo pero buscas tiempo en donde sea. Personalmente, lo más duro es cuando tienes problemas de salud y tienes que adaptarte y amoldarte a tus necesidades y lo peor es que te cambia todos tus planes. Pero, aun así, nunca dejé de tener claro a qué quería dedicarme, y en cuanto puedes, tratas de hacer todo eso que querías hacer. Aquí nadie te regala nada, y es imprescindible la constancia, el esfuerzo y ese afán por buscar nuevos retos. Esas cosas son las que hacen que logres avanzar. Siempre estás en constante movimiento. Porque siempre hay algo nuevo que aprender. Y eso, me encanta.

Sopa de Letras: ¿Cómo definiríais cada uno vuestro estilo profesional?

Aaron: Creo que cada uno tiene su estilo, fruto del carácter y de las ganas. Mi estilo, tanto personal como profesional, es una suma de humildad, profesionalidad, vanguardia, creatividad y sobre todo mucho esfuerzo.

Jaione: Lo definiría como humilde, natural, cercano, profesional, y siempre intentando transmitir pasión.

Sopa de Letras: ¿Qué es lo que os anima a perseguir vuestros sueños con tanto ahínco y pasión?

Aaron: Creo que esa pasión en mi caso la achacaría a dos cuestiones. Por un lado, que es muy difícil saber de pequeño qué es lo que quieres ser de mayor y yo tuve la suerte de que con 12 años ya sabía que quería ser cocinero. A partir de ahí llega la pasión y todo viene seguido, esas ganas de comernos el mundo, viajar, conocer, comer, creo que es una cosa que debemos aprovechar y disfrutar de ello.

Jaione: Ante todo, el seguir aprendiendo cada día. El mundo del vino aparte de ser intenso, es inmenso y complejo y hay que dedicarle muchas horas. Pero para mí, el aprendizaje constante es lo que me mantiene viva la pasión.

Sopa de Letras: Dejadme que os diga algo. Sorprende vuestra madurez, siendo tan jóvenes. Mientras buena parte de la juventud anda perdida sin horizontes, vosotros ya sois referentes en vuestros ámbitos ¿De qué pasta estáis hechos?

Aaron: No sé si es pasta de marca o de marca blanca, lo que sí tenemos claro es que tal y como está el mercado laboral, y si sumas lo complicado que es hacerte un hueco en este mundo, la única manera de poder llegar a donde queremos, es teniendo CONSTANCIA, CONSTANCIA Y CONSTANCIA.

Jaione: No sé de que pasta estaremos hechos pero tenemos la capacidad de sacrificio. No somos estrellas ni queremos serlo. Somos personas que luchamos por lo que queremos, y queremos dedicarnos a lo que nos gusta. Formarnos cada día, viajar, conocer viñas y diferentes culturas culinarias.

 

Sopa de letras: No sé si nos lo habéis contado. ¿En qué momento comenzáis a caminar juntos?

Aaron: Todo comenzó la verdad que muy rápido y ha sido muy intenso, ya que empezamos primero una relación de amistad y muy rápido fue ya íntima y profesional. Lo que sí quiero recalcar es que ninguno es más que ninguno; al revés, caminamos juntos hacia una misma meta. Nos apoyamos y avanzamos juntos, y yo a ella la voy a ayudar en todo lo que necesite, tanto personal, como en todo lo referente a la formación y al tema laboral, en realidad, somos uno.

Jaione: Empezó de una manera inesperada al igual que intensa. Al principio eramos solo amigos y compañeros de trabajo. Fuimos participes en varios eventos y pasábamos mucho tiempo juntos. Viajamos muchísimo y en cuanto pude, decidí embarcarme en la aventura de irme a vivir a Londres. Cada uno se iba a un país diferente, pero finalmente terminamos yendo a vivir a Argentina y de lo que vivimos allí nos unió muchísimo más.

Sopa de letras: Y desde ese momento no habéis parado de cosechar éxitos por separado y conjuntamente. ¿Cuáles serían los hitos y éxitos más destacados para cada uno de vosotros?

Aaron: Para mí en general todos los éxitos han sido fruto del trabajo y compromiso constante del día a día, pero si tengo que destacar algún éxito destacaría el más reciente, el primer premio conseguido hace unos días en Cuenca; pero también el premio Excelencia Navarra de Gastronomía, el hecho de trabajar en el I+D del Mugaritz, el segundo premio en el concurso Mejor Cocinero Joven de España 2017 y mi primer año en el congreso Miniature de pintxos. En realidad, todos los logros son importantes porque han sido claves en mi desarrollo profesional y sigo con la ambición de tener muchos más.

Jaione: Mis mayores éxitos hasta ahora han sido: curso que impartí en Alicante a Mari Carmen Velez y su equipo, realizar las jornadas de miniature maridando los cócteles con los postres y realizar una ponencia sobre ellos. Sacarme la titulación de coctelería y vinos en las dos mejores escuelas de Argentina, realizar una cata privada con una reverencia del mundo del vino Carmelo Patti. Todos ellos son especiales pero soy muy inconformista ya que quiero y tengo como reto conseguir muchos mas.

Sopa de Letras: Hace un par de meses conseguisteis sacar adelante una jornada de show cooking solidaria en favor de Muévete contra el bullying Navarra que fue un éxito en todos los sentidos. ¿Cómo nació ese proyecto y cómo lo hicisteis realidad?

Aaron: La verdad que fue un acto realmente bonito y especial, el proyecto comenzó por Jaione ya que uno de sus sueños era realizar un evento solidario. La verdad que enseguida me acordé de Julen Sesma, que estudió en el mismo instituto que yo y sabía que era el presidente de la Asociación contra el bullying en Navarra. Fue mandarle un mensaje, comentárselo y le convenció. Nuestro trabajo resultó costoso en cuanto a la organización, pero por otro lado fue realmente fácil ya que todos los participantes a los que se lo propusimos dijeron que sí. Todo lo que se logró fue gracias a ellos y a las empresas colaboradoras, una de las imprescindibles fue el Hotel Tres Reyes.

Jaione: Fue todo muy rápido. Volvimos de Argentina y nos pusimos manos a la obra con nuestros proyectos y eventos. Me ha tocado participar en varios eventos benéficos y siempre había querido organizar alguno. Y le decía siempre Aaron, “si en un futuro tenemos un restaurante, me gustaría organizar un evento benéfico”, cuando volvimos de nuestra aventura en Argentina, se lo volví a decir, nos miramos mutuamente y dijimos, ¿porque no? Y en 3 días lo teníamos todo hecho, fue increíble. Para mí fue muy especial y nos sentimos muy orgullosos de haber apoyado esta iniciativa contra el bullying. Aaron y yo no lo habríamos hecho posible si no fuera por todas las personas que participaron, ayudaron y por supuesto, por toda la gente que vino como asistente. Finalmente, tuvimos que cuadruplicar la cifra de los asistentes porque no esperábamos que se llenara tan rápido. De verdad, que fue un evento muy emotivo.

Sopa de Letras: Estuve allí y doy fe de todo lo que contáis. Además, me dio la sensación de que existe una fuerte camaradería y sentido de pertenencia entre el gremio de jóvenes chefs y profesionales en torno al mundo de la restauración…

Aaron: La verdad es que cada día mas y creo que es un punto esencial es que los que venimos desde abajo también un día podamos llegar a donde los grandes han llegado. Desde mi punto de vista, cada vez hay mejor rollo entre cocineros aunque sí que es verdad que existe competencia, es lógico ya que hay muchos restaurantes y bares, pero creo que si un negocio va bien hay que alegrarse ya que da imagen a nuestra tierra Navarra y es esencial para obtener otro público que no sea solo local.

Sopa de Letras: ¿hasta qué punto veis positivo o negativo esta especie de moda que ha surgido en torno al mundo de la alta cocina con tanto concurso televisivo?

Aaron: Siempre la televisión puede ser positiva o negativa según como la mires, lo que sí es verdad es que en la televisión se ve de una manera y después la realidad es otra; por ejemplo, la cocina no es hacer un plato y triunfar, ya que sin un equipo estable eso es imposible. La televisión y la gastronomía ahora son tendencia, pero los chic@s que estudien cocina por verlo en la televisión, les guste o no, tienen que ver también la realidad de lo que es una cocina por dentro: presión, concentración, formación, estrés, quemaduras, momentos de tensión etc.

Sopa de Letras: ¿Cuál ha sido el momento más especial de vuestra trayectoria?

Aaron: Para mí los más especiales han sido dos: el primero fue el evento que realizamos en Valencia en el restaurante LA SIRENA de Mari Carmen Vélez, donde hicimos un curso de Josper y Jaione dio una cata de vermuts. Y el segundo fue el primer año que fuimos juntos a Miniature, fue especial y bonito.

Jaione: Tengo muchos momentos fantásticos y especiales que no olvidaré jamás. Uno de los más especiales fue cuando tuve el privilegio de ir a Alicante, y di un curso de Vermuts a Mari Carmen Velez y a todo su equipo en su casa, en el Restaurante La Sirena. Tenemos una relación fantástica y nos tenemos un cariño y una admiración increíble. Mari Carmen es de esas mujeres a las que me gustaría parecerme en un futuro. Es una guerrera como en lo profesional como también en lo personal. Y otro momento especial al que siempre recordaré, el evento benéfico que organizamos Aaron y yo en Navarra con la Asociación de Levántate contra el bullying, como decíamos. Muchas llamadas, reuniones, carteles, tarjetas y la decoración hechas desde casa como si fuéramos niños, el entusiasmo, las ganas, el amor y la profesionalidad eran algo que nos salia desde dentro. Al final logramos sumar una cantidad generosa de dinero, que fue destinado a campamentos y apoyo psicológico para todos esos niños y adolescentes que lo sufren. Y esa sensación de haber logrado algo para ellos, aparte de ser gratificante, es un éxito. Volveríamos a hacerlo sin ninguna duda.

Sopa de Letras: ¿Qué hay de cierto en eso de que en casa del herrero cuchara de palo?

Aaron: En mi caso la verdad no paro ni en casa, siempre estoy haciendo la comida, la cena, creando nuevos platos o simplemente cocinando porque uno también tiene que alimentarse y que mejor que te cocine un cocinero.

Jaione: El que cocina siempre es Aaron, a mí me encanta pero sinceramente el que más cocina es el. Al igual que es su trabajo, también es su hobbie y es su manera de relajarse cuando esta en casa. El pone la comida y yo pongo el vino o cocktail.

Sopa de Letras: ¿Cuáles son vuestros próximos proyectos?

Aaron: Nuestro próximo proyecto es aquello en lo que estamos ahora mismo trabajando día a día, creo que nuestra meta y ya lo confesamos en público es poner nuestro propio negocio, el cual ya estamos poco a poco pensando. Ahora mismo estamos asesorando un par de sitios y realizando eventos por todo el mundo, acabamos de llegar de Irlanda, R. Dominicana y Mexico y ahora si todo sale bien nos iremos una semana a Arabia Saudi a asesorar unos restaurantes y Jaione a realizar cartas de cocteles sin alcohol. Tenemos muchas cosas en mente, pero ahora mismo es hacernos algo más de nombre y ya ponernos seriamente a nuestro proyecto.

Jaione: Seguiré formándome en el mundo el vino y uno de mis próximos
proyectos es realizar mis estudios en el WSET que son las titulaciones avanzadas del mundo de la sumillería que consta de tres wines en España. Aparte, quiero formarme también en la rama de la cocteleria, y apuntarme claramente en la Asociación Barmans de Navarra y estudiar el máster de cocteleria del Basque Culinary Center. Otro proyecto es igual que el de Aaron: poner nuestro propio negocio.

Sopa de Letras: Os vamos a seguir la pista, así que mucha suerte con todo.

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Una respuesta a El maridaje de Jaio Aizpurua y Aaron Ortiz

  1. Javier Garcia Rodriguez dijo:

    Bonito reportaje

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