‘Second line’: donde las palabras fallan, la música habla

¿Cuándo fue la última vez que te emocionaste viendo un documental? A mí me acaba de ocurrir en la presentación del corto del director navarro Andrés Salaberri. Se titula ‘Second line’ y es un viaje al interior del colegio Andrés Muñoz Garde de Pamplona y a las vidas de sus alumnos. En poco más de 20 minutos, el documental no solo te acerca al día a día de esos niños con necesidades especiales sino que hace partícipe al espectador de un festín visual donde el amor y la música juegan el papel protagonista a partes iguales.

 

En la sala se escuchan aplausos y gritos de alegría. Acabamos de disfrutar de veinte minutos de música, acción, emociones, espontaneidad y cariño a toneladas que han llenado la Filmoteca de Navarra. Aquí estoy, rodeada de familias, niños y niñas alumnos del Muñoz Garde, profesores y otros que, como yo misma, no pertenecemos a la comunidad educativa del centro pero no hemos querido perdernos la premiere.

Se respiran los nervios y la emoción en el ambiente. No es para menos. Muchos de los niños que están hoy aquí con sus familias salen en el corto y han sido los protagonistas de esta preciosa peli que acabamos de ver. Pero en medio de la algarabía y los aplausos, se hace el silencio para escuchar las palabras del director del corto, Andrés Salaberri, cuando coge el micrófono para hablar del origen del proyecto: “El documental Second line nació para poner voz a los que no la tienen. Queríamos mostrar la discapacidad desde la vida real, y enseñársela a una sociedad que a veces se muestra esquiva. Así que teníamos dos opciones: coger la cámara y grabar o hacer algo más profundo. En el momento en que la APYMA y el propio centro se involucraron al cien por cien, lo tuvimos claro e intentamos simplemente mostrar esa normalidad con que las familias y sus entornos viven la discapacidad, algo que a la mayor parte de la sociedad aún le cuesta“.

Junto a Andrés, la directora del centro, Mari Carmen San Miguel García, pone el foco en la idea principal del valor incalculable del formato: “El mundo del cine nos ofrece un canal increíblemente útil para mostrar a padres que hablan de sus hijos desde una perspectiva natural y llena de amor, y para poder acceder a hogares y entornos donde estos niños son un motor de felicidad para sus miembros. Esa interacción directa e inmediata del cine, de la imagen y el sonido, no se conseguiría de otras formas y por eso estamos encantados con el resultado final. No queremos que traten a estos niños y a sus familias desde el victimismo, que es lo que muchas veces ocurre porque se les mira desde el desconocimiento“.

Mari Carmen San Miguel, directora del centro Muñoz Garde y Andrés Salaberri, director del documental.

Nos han dado permiso para emocionarnos, nos han dejado entrar en sus casas, nos han mostrado a corazón abierto la luz que esas niñas y niños aportan a cada una de las familias y además nos han presentado a la Broken Brothers Blue Grass Band, el grupo de músicos que aporta el ingrediente musical que tiene un papel fundamental en el corto. “Porque como decía Hans Christian Andersen, Donde las palabras fallan, la música habla. Y es verdad. Cuando los músicos llegan a las aulas los chicos son capaces de comunicar todo lo que sienten, toda su luz, más allá de las palabras y consiguen que ese coro de voces que está en la ‘segunda línea’, que es mucho más que una suma de voces porque es también presencia y comunicación a otros niveles, brille“.

Nos cuentan también que han trabajado en este corto durante tres años y en los próximos días se presentará en Bolivia, “donde el tratamiento de la discapacidad tiene aún mucho camino por andar“. En Navarra, se han dado pasos importantes y se sigue trabajando por la inclusión, dicen la autoridades educativas presentes en la presentación del corto. Actualmente existen dos colegios públicos y dos concertados que atienden y educan a estos niños con necesidades especiales, pero queda mucho por hacer, como explica la directora del Muñoz Garde, Mari Carmen San Miguel García: “Cuesta mucho dar pasos adelante. Tenemos que atender las necesidades físicas y psíquicas de los alumnos y contamos con terapias avanzadas y actividades de estimulación muy específicas. Queremos acercarnos a la normalidad y a la inclusión, ese es nuestro reto diario“.

Lucía, María y Pedro Turullols, posan encantados de haber participado en el documental.

Entre todas las personas que quieren aportar algo en este rato de conversación compartida tras la proyección del corto, está Toña Fortuño. Toña es la representante de la Asociación de Padres y Madres del centro y además de poner de manifiesto la calidad humana y profesional de todos los trabajadores del centro, habla de su propia experiencia vital como madre de una niña con necesidades especiales:” Nuestra vida es especial, pero no mucho más especial que la de la mayoría de la gente. Nuestros chicos necesitan oportunidades y nuestra tarea es hacerlas posibles. La lección que nos dan nuestros hijos hace que la sociedad sea un poco mejor cada día. Atrás han quedado los tiempos en que se escondía a estos niños en las casas, ahora se ha avanzado y tienen su propio espacio en la sociedad. En España ha costado 50 años alcanzar este logro de la normalización, pero hemos conseguido entre todos una sociedad mejor“.

Representantes de la productora ‘En Buen Sitio’, del colegio Andrés Muñoz Garde, y familias participantes en el corto junto a la consejera de educación del Gobierno de Navarra, María Solana, y el director del corto, Andrés Salaberri.

 

Antes de despedirnos nos tomamos fotos y hablamos con los principales artífices de este trabajo, un proyecto conjunto del colegio Andrés Muñoz Garde (que por cierto está de aniversario y cumple 25 años) y la productora En Buen Sitio, con Lucia Benito al frente, junto a Marga Gutiérrez y Jokin Pascual.

Ha habido algunos comentarios de las personas que aparecen en el documental que aún resuenan en mis pensamientos y dan pie a la charla tras el visionado, como las palabras de ese trabajador del centro educativo que decía que estos chicos le ayudaban cada día a entender mejor lo que es la vida, porque le enfrentaban a sus propios límites y miedos y le enseñaban el camino de la superación a través de la alegría.

 

 

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Una respuesta a ‘Second line’: donde las palabras fallan, la música habla

  1. Pili dijo:

    ENHORABUENA y GRACIAS, Vuestra lección de vida no cabe en ningún manual, y vuestra alegría se sale de las fotos!!!!!
    Vaya equipo docente, para descubrirse, y mi abrazo especial a la Dirección 👏👏😘

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