Mediación versus juzgado

Por Maite Ruiz Aquerreta

Una pareja quiere poner fin a su convivencia y es momento de decidir cómo van a hacerlo. Pueden elegir entre acudir a un juzgado cada uno con su abogado y procurador o intentar una mediación. Son muchas las diferencias entre acudir a un juzgado o elegir la mediación.

Vamos a hacer una lista de ellas:

 

Juicio Mediación
Los cónyuges están enfrentados Los cónyuges colaboran entre si
Uno es bueno y el otro malo No hay buenos y malos
Mi beneficio esta en perjudicar al otro Mi beneficio es nuestro beneficio
No se admiten ni se valoran las emociones y sentimientos Reconocemos nuestras emociones. Se permite y fomenta la empatía
El proceso puede no permitir que ni el juez ni el fiscal (si hay hijos menores) te escuchen El mediador permite el desahogo y fomenta la escucha mutua
Alimenta la confrontación y la lucha Su metodología permite gestionar las emociones y controlarlas
El juez que decide no te conoce ni a ti ni a tus hijos, por lo que su decisión no es por el conocimiento que tiene de ti, sino solo por el conocimiento de la norma y de la jurisprudencia Las decisiones las toman los cónyuges
Se defienden posiciones Se negocian intereses
Se permite la mentira La honestidad es un requisito
Puedes verte en un proceso de manera involuntaria Requiere de la voluntariedad y la voluntad en la búsqueda del acuerdo
Otros deciden por ti Tomas tus propias decisiones
Aleja a las personas, alimentando fantasías sobre la “maldad” del otro Nos acerca al otro, dejándonos ver sus dificultades y necesidades
La sentencia no es el final. Puede haber recursos, y otras demandas El acuerdo termina con nuestra incertidumbre y nos permite cerrar el proceso
Puede durar más de un año El plazo dependerá de muchas cosas, pero es raro que sean mas de 10 sesiones (3 meses)
Intervienen más profesionales (2 abogados y 2 procuradores), por lo que el coste económico es alto Intervienen menos profesionales, por lo que se abarata el coste económico
Hay una exposición pública de tu vida Los acuerdos se realizan en un espacio de confidencialidad y confianza
Solo se decide sobre aquellos temas recogidos en la norma Permite que los cónyuges hablen de temas que no están en la norma, pero son importantes para ellos
Los hijos pueden verse implicados y tener que someterse a periciales psicológicas en sede judicial Se puede mantener a los hijos al margen del proceso
No garantiza una relación entre los cónyuges, tan necesaria si son padres Se preocupa por la relación que van a tener esos padres, tan necesaria para el bienestar emocional de sus hijos

 

Como se puede ver, son muchas y variadas las diferencias entre acudir a la vía judicial o a mediación para resolver los temas que tienen que ver con el divorcio. Son de diferente índole y tienen que ver con circunstancias temporales, económicas y emocionales. Y es aquí en las cuestiones emocionales donde más se alejan los modelos.

Además, esa diferencia en aspectos emocionales tiene que ver con los adultos, pero también con los niños, con el resto de la familia (abuelos, tíos, primos…) y con todo nuestro entorno social (amigos, compañeros de trabajo, vecinos…)

Y aún nos queda añadir una cosa más que tiene que ver con lo que obtienes de cada uno de los modelos.

En el caso del juzgado obtienes una sentencia nunca va a ser una solución mágica a tus problemas diarios. En las sentencias de divorcio, nadie gana y hay muchos temas que no aparecen: decisiones comunes acerca de viajes de hijos, actividades extra escolares, clases particulares o de refuerzo, viajes culturales de nuestros hijos, cambios de colegio, etc…. Incluso en este momento la mediación puede ser una herramienta útil, aunque nuestra experiencia nos dice que las posturas están tan alejadas que loa intereses se vuelven irreconciliables.

Cuando la pareja toma la decisión de terminar con la convivencia es el momento de elegir el camino. La mediación nos permitirá tener una relación que nos facilite la toma de decisiones y el juzgado nos lleva a la confrontación y la lucha. Tú eliges

¡Seguimos en contacto!

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *