La herencia de Aretha Franklin

Por Maite Ruiz Aquerreta

La reina del soul, Aretha Franklin, falleció hace pocos días en Detroit (Michigan) a los 76 años. Tuvo una vida de éxitos musicales que sin duda van a hacer de Aretha una leyenda de la música.

Su vida fue tan turbulenta como precoz. Su padre, Clearence LeVaughn, pastor de la Iglesia, en cuyo coro de la iglesia Aretha comenzó a cantar, fue un reverendo según cuentan en su biografía, bebedor, con hijos fuera del matrimonio y acusado de maltrato. Su madre, Barbara, les abandonó siendo Aretha una niña. Aretha fue madre por primera vez a los 12 años y por segunda vez a los 15, varios matrimonios turbulentos, alguno violento y llenos de episodios de desamor. Una mujer que sufría de depresiones que como afirmaba su productor Jerry Wexler, podían llegar a ser “tan profundas como el mar oscuro”.

En el ámbito musical, sus grandes éxitos, le hicieron ser protagonista en diferentes eventos de la historia de Estados Unidos, como en el funeral de Martin Luther King o la toma de posesión de Barak Obama como presidente del país.

Y ahora que ya no está, y deja un legado que se calcula en unos 70 millones de dólares, su pareja con quien ha mantenido una relación los últimos 30 años y sus hijos, desatan una guerra por su herencia.

Aretha hizo muchas y grandes cosas en su vida, pero le faltó una: el testamento

No ha dejado dicho su voluntad en cuanto al reparto de sus bienes y de su patrimonio.

Ese sencillo acto de otorgar testamento puede marcar la diferencia en cuanto a la relación que mantendrán nuestros descendientes una vez que nosotros ya no estemos. Es cierto que el testamento no garantiza la unidad de los herederos, pero organiza el reparto de los bienes y pone freno al primer impulso de los herederos por hacerse con lo que cada uno considera suyo.

Desde Mediación Navarra, siempre recomendamos que se haga testamento. No tiene mucho coste y previene problemas.

Otro paso posterior será que los herederos lleguen a acuerdos sobre valoración de los bienes, su reparto y adjudicación. Pero aquí será cuando la mediación realizada por profesionales expertos permitirá a esos herederos repartir el legado cumpliendo la voluntad del difunto y continuar con su relación sin problemas.

Veremos que pasa con los herederos de Aretha. Tal vez sean capaces de llegar a acuerdos y mantener así en la intimidad sus diferencias. Esta es una de las grandes ventajas de la mediación. Es un proceso confidencial que mantiene la discreción y permite que los protagonistas no se vean expuestos como en este caso, al juicio del público. La mediación permite que solo los implicados sepan detalles del asunto que solo ellos deben conocer.

En la mediación son los afectados los protagonistas del conflicto quienes tienen la llave de la solución y son ellos quienes conjugan sus intereses en la búsqueda del acuerdo.

Es muy importante hacer testamento. Es un primer paso para hacer una sucesión de bienes pacifica, y para los pasos posteriores, la mediación es la herramienta de obtención de acuerdos que permitirá a los herederos seguir con su vida y superar el duelo de la perdida.

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