Mediación en proyectos colaborativos

Por Maite Ruiz Aquerreta

En entradas anteriores, en este rincón del mediador, hemos hablado de las aportaciones que la mediación hace a diferentes esferas de desarrollo de las personas (personal u organizacional), donde sus técnicas y herramientas se convierten en estrategias útiles para potenciar dicho desarrollo.

Pues bien, hoy queremos traer a este espacio, a este rincón, lo que un mediador puede aportar al desarrollo de un proyecto colaborativo.

Esta afirmación se basa en los siguientes argumentos:

  1. un proyecto colaborativo, requiere la intervención e interacción de varias personas (dependiendo del objetivo y alcance, dependerá el número de intervinientes). Las relaciones interpersonales y sobre todo, sus dificultades pueden dar al traste con un proyecto
  2. el proyecto necesita crecer con las aportaciones de quienes lo integran, habrá que gestionarlas adecuadamente para que todas estén presentes
  3. los grupos de trabajo necesitan establecer mecanismos que faciliten el intercambio de ideas y la comunicación de las mismas de manera adecuada
  4. un proyecto colaborativo debe aunar los intereses de quienes lo desarrollan
  5. más allá de la comunicación necesaria para desarrollar el proyecto, las personas que lo desarrollan tienen que “escucharse” (que como todos sabemos, no es lo mismo que oírse)
  6. el entorno del proyecto debe estar libre de conflictos, porque precisamente la aparición de ellos, puede poner en riesgo el objetivo que el grupo persigue
  7. las personas deben profundizar en sus reflexiones para ser capaces de abandonar sus posiciones en pro de sus intereses y tomar decisiones desde la satisfacción de estos últimos
  8. un grupo de trabajo integrado por personas debe reforzar la confianza interna para permitir aportaciones de todos sus miembros en la libertad y la creencia de no ser juzgado por el resto
  9. la colaboración requiere la suma de las personas. Suma de pensamientos, de opiniones y de acciones, así como la identificación del liderazgo positivo y participativo en el grupo
  10. los proyectos requieren establecer objetivos, plazos, responsables, recursos  y otros aspectos sobre los que todos los participantes deben opinar, debatir y estar de acuerdo

Pues bien, en cualquiera de estos 10 puntos, un mediador profesional y experto en el manejo de las estrategias de resolución de conflictos, así como de comunicación y de mediación, puede intervenir en las fases del proyecto (diagnóstico inicial, primera gestión, desarrollo, lanzamiento o consolidación) y con su aportación, pueden guiar al grupo, acompañarle en su gestión y desde luego, acortar los plazos para la puesta en marcha del proyecto del grupo.

Estamos en el siglo XXI y el desarrollo de las tecnologías y las comunicaciones permite que se creen grupos de trabajo que deban trabajar de manera conjunta y coordinada. Pues bien, los expertos en mediación disponemos de técnicas y herramientas que puestas al servicio de estos grupos de trabajo, faciliten y mejoren su eficacia y eficiencia

¡Seguimos en contacto!

 

 

Esta entrada fue publicada en comunicacion, mediacion, proyecto colaborativo, resolución de conflictos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *